Translate

miércoles, 3 de septiembre de 2014

LA CONCENTRACIÓN Y LA IDEA DE NADA


  ---- Un placer estar frente a ti amigo(a) pensante. Cuando alguien hace gala de un poder físico, o “mental”, le da gracias al poder de concentración. Todo el que quiere dar lo mejor de sí, aprende a concentrarse.
 ---- Con-centrar; reunir en un solo punto lo que está disperso, separado, dividido. Probado está que quien se dispersa es el pensante; no hay una mente dispersa. Es él, el que tiene que deshacer la disgregación que presenta. Esto es integridad de aquel quien realmente es; el pensante.
 ---- El efecto más notable de alguien disperso, es su imposibilidad de controlar la atención. La atención fija la dirección, y se pega al objetivo como los rayos láser de las armas que vemos en películas de guerra. El rayo marca el punto y ahí llega la bala. Pero tú atención es aún más especial, puedes enfocarla objetivamente con cualquiera de los sentidos: Vista, oído, olfato, tacto, etc. Y de manera subjetiva, en los bancos de memoria, en los pensamientos que estés elaborando y hasta en ti mismo; usando una imitación de los sentidos. Es decir: puedes recordar sonidos, olores, sabores, et.
---- La atención es parte de la comunicación, y al estar fallando el control en ella, la comunicación es deficiente. Y todo se debe a la imposibilidad de concentración del pensante.
 ---- A veces es muy fácil llegar a un estado de concentración, pero lo difícil es mantenerse mientras la tormenta azota la embarcación. Para los deportistas es una exigencia de vital importancia. Sobre todo, aquellos que compiten con otros pensantes y el ciclo del juego tienen cierta duración. ---- Todos los pensantes tenemos la exigencia diaria de poder concentrarnos y mantenernos concentrado. La eficiencia en las actividades, y hasta la vida misma está en juego permanentemente.
 ---- ¿Y qué tiene que ver la idea de Nada? ---- La experimentación del efecto que produce esta idea, es el estado natural de ser del pensante. Es el grado de ser, en su más alta pureza. Es como el actor en un monologo polifacético, que deja en las tablas todos los personajes, o los roles, y vuelve a ser quien es, para el día siguiente volver al juego de la actuación.
---- Usemos otra vez el cero como ejemplo. El centro de una circunferencia, es el punto cero, del cual equidistan todos los demás puntos. En este punto se logra el balance, el equilibrio del todo de esa circunferencia. De él se parte hacia el infinito, del lado positivo o negativo. Si ya tienes una circunferencia hecha, y quieres ahora encontrar el centro exacto, tienes que recurrir a procedimientos algo complicados para encontrarlo. Pero si es una nueva circunferencia que quieres hacer, usas un instrumento llamado compás. Ahí, no importa donde claves la punta de metal para girar la otra punta que marcará el contorno; en ese punto donde te apoyaste, es el centro exacto.
 ---- Te quiero decir, que si estableces el cero en primer lugar, ya tienes el centro, no importa de qué tamaño sean las medidas de la circunferencia. Ahora, cuando el pensante piensa la idea de Nada se convierte en el centro de su mundo de inmediato. Ya se ha localizado en el punto exacto de concentración. No está disperso, sujeto a algo, ni tiene un equilibrio titubeante.
 ---- Haces la idea de Nada y te concentras cien por ciento. ---- Te advierto algo amigo(a), no es tan fácil como parece. Hay que ejercitarse para romper la automatización, la costumbre, el hábito y todo aquello que nos ha hecho tan inestables.
 ---- Estoy seguro que al usar la comprensión nada más, de la idea de Nada para concentrarte, lo vas a lograr mejor que con todas las formas que has estado usando para lograrlo. Generalmente se usa tratar de dominar la atención; pero en esta era moderna no podemos pasar décadas en un monasterio, o años practicando hasta ser un cinturón negro o blanco en las artes marciales para romper una roca con la cabeza sin lastimarse.
 ---- Cierto es que tienes que superar tú propias barreras para lograr restablecer tu autoridad con las ideas, pero si estás dispuesto a dejar de ser para poder ser de nuevo, se te allanará el camino con la idea de Nada.
 El problema de ser o no ser, es que este “no ser” y “ser” son los distintos roles que puedes o no puedes desempeñar en el juego de la vida. El estado de no ser, producto de la idea de Nada, es el estado de ser en su pureza. Aquellos que están desorientados, perdidos en el laberinto de las identidades que se pueden, o se deben asumir para ser aceptados en la sociedad, les hace falta sumergirse en la Nada. Darse un buen baño para que autentifiquen su verdadero valor, y salgan a vivir su vida. La importancia del que dirán los demás, solo debe ser usada en pro de la armonía en la convivencia.
 ---- Para cerrar; la concentración es un estado de reconocida importancia, existe concentrarse en algo, y centrarse. En lo primero se usa la atención, pero su efectividad depende de que tan centrado esté el pensante. Primero te centras y luego comunicas.
---- A ti, que estás animado a explotar tus talentos, te va a gustar el punto de la Nada y la inspiración.

  ---- Bueno querido pensante; espero haber sido útil. Nos veeemooosss.