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viernes, 31 de octubre de 2014

DE QUE VUELAN... VUELAN

    
 --- Hola amigo(a) mío: Feliz Halloween, No es tradición arraigada en mí país, pero el contagio anima a muchos a participar en la actuación de brujas, brujos y personajes alusivos  a la celebración. Gracias a esta connotación interpretativa de personificar a los personajes de una manera divertida los niños se han liberado de un terror gratuito que generaciones como la mía y muchas más sufrieron a causa de los adultos que no tenían otra cosa de que conversar que no fuera de muertos y aparecidos buscando victimas para llevarlos al mundo de las tinieblas. La llegada de la noche paralizaba con los anunciados demonios, duendes, la mano peluda, la llorona, el hombre sin cabeza, vampiros, saca corazones… cualquier cantidad de fantasmas que cazaban sobre todos a los niños para llevárselos o castigarles por portarse mal. --- Los adultos todas las noches tenían un cuento ocurrido la noche anterior a alguien con nombre y apellido conocido. Eran hechos verdaderos que podían ir a buscar la víctima para que corroborara personalmente, como fue espantado y el tiempo que le llevó recuperar el habla. --- Recuerdo llevar lazos en las muñecas y forzado a rezar antes de acostarme para que no me robaran los espantos estando dormido. Según, muchos niños han desaparecidos y solo unos pocos fueron encontrados en los bosques con evidentes huellas físicas de maltrato y síntomas de locura o poseídos.
 --- El terror por las brujas voladoras exigía protecciones especiales ya que estas eran personas del pueblo que tenían pacto con el Diablo y por las noches dejaban el cuerpo físico dormido y salían como espíritu volando en sus escobas para acosar a quien no tuviera protección. --- Recuerdo un famoso vecino que se le buscaba para enfrentar con palos de la mata de piñón a las voladoras brujas que mantuvieran acosado a alguien, en las puertas y paredes se colgaban o se pintaban cruces  y otros objetos recomendados para protegerse. Casi todas las enfermedades y accidentes eran a causa de brujerías y maldiciones, aunque se fuera al médico no podían faltar los tratamientos del brujo o curandero  recomendado para esa especialidad. En el amor, los que tuvieran las oraciones más poderosas o rituales exclusivos, conquistaban y dominaban a sus parejas como les diera la gana. Hombres y mujeres vivían en una guerra fría de ataque y defensa para poder vivir feliz con su pareja ante la amenaza reinante de que cualquiera hacía que se desenamoraran, discutieran, pelearan hasta que se separaban.
--- Hoy en día los niños duermen abrazados con los monstruos más horrorosos y lloran sin no les cuentan o les dejen ver una película de terror. Gracias al progreso tecnológico, los supersticiosos, aun crédulos y temerosos adultos les cuesta más llenar la mente de basura a los niños y jóvenes hambrientos de información. Sin embargo, hay un mundo espiritual dentro de esa montaña de cuentos y ocurrencias acumuladas por generaciones que no es fácil separar los pocos datos verdaderos  que se encuentran mezclados y empantanados.
 --- El miedo a lo desconocido es un estado natural de no saber, y no es el mismo miedo producto de un convencimiento de la existencia de algo (verdad o mentira) que se sabe o se cree  peligroso. Son miedos verdaderos, pero la mayoría de los miedos del mundo espiritual, son causados por algo que no existe y si existe no es como se imagina. Para quitarse estos miedos hay que borrar y rehacer toda la data adquirida sin ninguna inspección, aunque quitarse el miedo implica cambiar la manera de pensar, y las creencias ancestrales que son los pilares de este mundo espiritual, no todo el mundo está dispuesto a someterlas a reconsideración.
 --- En Venezuela este domingo es el día de los difuntos, los cementerios se convierten en lugar de reencuentro con los espíritus desencarnados, que reciben flores, rezos y muestras de sentimientos acompañados de buenos recuerdos acerca de su vida terrenal. --- Mis respetos a todas y a todos, vivos y muertos.

 --- Gracias, por leer hasta aquí. --- Nos vemos pensante.