Translate

viernes, 20 de febrero de 2015

CERCA DE DIOS Y LA NADA

       Hola amiga(o). La actividad pensativa es regalo de Dios pero, hemos hecho como cuando amarras el perro con una cuerda muy larga, el pobre se enreda tanto que termina inmovilizado. Eme aquí, tratando de desenredarme y ofreciendo la experiencia de lo que he logrado hasta ahora.

      Necesitamos rehacer consciencia de la condición de Nada para poder entrar en el laberinto que hemos creado en nuestro mundo. El todo de algo, no es solamente lo que se manifiesta o se hace evidente, LA NADA es la otra cara de la moneda. El fin del misterio es la verdad, y la verdad es luz.

    La condición de Nada tiene efectos que solo el espíritu puede experimentar. Como es obvio, primero debe ser capaz de pensar la Nada libre de la interferencia de la mente y de sus propios prejuicios. Para la mente es inadmisible existir sin un estado de ser; el NO SER en este plano es un estado de ser. Alguien piensa que no es, y se refiere a un estado de ser diferente al que está sintiendo que es. Es decir, se mueve dentro de las limitaciones impuestas por este universo.

    La condición de Nada, desde el punto de vista de la lógica mental no existe, ya que no aporta ningún estado de ser identificable. La lógica dice que se tiene que tener una identidad en este mundo material; en esto no hay problema, pero el pensante atrapado en la relatividad y bipolaridad de este universo se niega a pensarse sin una identificación. Por lo tanto no puede volver a su estado natural, el mismo como fue creado.

    Es ley; que el espíritu se siente como piensa; más claro es decir; se siente de acuerdo al contenido o significado que le dé a sus ideas. Al considerar la idea de Nada (idea neutra, sin significado o contenido) La condición a experimentar por efecto de esta idea es: NO-HACER (quietud plena), NO-TENER (desprendimiento pleno), NO-SER (estado natural)

    Si le damos la vuelta en el lenguaje a estos estados de: no-hacer, no-tener y no-ser; nos encontramos con lo que sueña poder lograr tanta gente. Como es: “encontrarse a sí mismo” – poder de aceptación – serenidad – equilibrio, balance, etc.  –. Amigo, toda la tabla de valores está al alcance de la mano. Pero todo esto que se vislumbra no es todo el premio; estás experimentando el estado original, regreso a la matriz. Entre la causa primaria (DIOS) y el pensante se ha eliminado las barreras que él mismo creó.

    Luego veremos cómo ejercitarnos (Haciendo Nada, nombre del ejercicio y mi libro acerca de este tema) para recuperar control del acto de pensar, por ende de los pensamientos hechos y de los que estás por producir. Seguiremos haciendo consciencia de la condición de Nada.

     Te recomiendo que examines la idea imaginando la condición como un SENTIR. Toda idea se siente, si esa es la intención, hazlo igual como cuando imaginas algo y constata con  tu cuerpo físico los efectos de lo que estás pensando. Imagina una sabrosa comida; imagina algo erótico; así mismo imagina plena quietud, imagina serenidad, imagina silencio, imagina no-hacer (cero movimiento), imagina no-tener (cero posesión, incluyendo el cuerpo físico, y recuerdos), imagina no-ser. No temas, que la consciencia que no estará contigo en ese momento es la que es producto del conocimiento adquirido, permitiéndote palpar la consciencia natural.

     Para mí es un placer compartir contigo. Nos vemos pensante.