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lunes, 16 de marzo de 2015

¿CONSCIENCIA... O SER CONSCIENTE

       Hola querida(o) amiga(o). Elevar la conciencia  no es igual que elevar el conocimiento. Un pensante se pueda atapuzar de información y chacharear como un loro que impresiona por sus verborreas, y la calidad de su personalidad que se mide por los valores y los principios éticos positivos para la sociedad, así como por su condición espiritual sigue siendo nefasto para la calidad de supervivencia en el planeta.

     También tenemos la consciencia resultado de la interpretación que hace el cerebro de las percepciones que recibe del entorno. Ya es bien conocido que quienes creen ciegamente esa realidad, juran que los ilusionistas y los manipuladores son unos iluminados.   

     La vida se ha estado viviendo por el hecho de estar vivo. Suena tonto pero en esta condición se va gran parte del tiempo de vida, solo unos pocos se detienen en el camino para inquirir y hacerse preguntas que lo conminan a buscarse problemas de entendimiento de quien es realmente, porque no está como quiere estar, y a que ha venido a la vida.

     Comprender quien se es verdaderamente, aparte de la personalidad resultado de pensamientos y de la identificación física, conduce a entender la consciencia, ya que es un estado de ser espiritual. En otras palabras, se es o no se es consciente. Esto implica conocerse a sí mismo en su verdadera naturaleza para poder ser más consciente. 

     En la sociedad se plantea una gran contradicción; aconsejan que las respuestas las hallaras en ti mismo, pero cuando tengas que ir a tu encuentro estás obligado a llevarte el texto donde te dan todas las verdades que tienes que encontrar. Y si sales de tu mundo con respuestas diferente a lo establecido por las autoridades, te encontrarás con serias dificultades para permitirte ser.

    Mejorar en consciencia significa conocimiento de la existencia espiritual, del estado en que nos encontramos y de una clara comprensión de los actos.

     La no comprensión de los actos; porque o para que actuamos de ciertas maneras en distintas situaciones, indica que hay pérdida de consciencia. Véase igual los distintos estados o condiciones a los que hemos llegado sin darnos cuenta y ahora no sabemos resolver.

    Le damos la vuelta a este asunto y observamos desde otro ángulo, y tenemos que los actos, las condiciones, formas o manera de ser, son resultado de pensamientos que hemos decretados y están vigentes. La consciencia mejora si se recuperan estos pensamientos y se someten a la voluntad del pensante, que desde mi punto de vista, él es al que se le llama espíritu, pero para tener éxito en el control de los pensamientos se tiene que recuperar el control en el acto de pensar.

   La virtud de pensar y ser el resultado de lo que pensamos, no tiene vías de escape ni evasión que de resultado. O se asume la responsabilidad del acto de pensar o se  permanece en las tinieblas acerca de sí mismo.  Y en esa oscuridad se verán dioses, pero al verdadero solo se puede ver con la luz que emite la lámpara que nos legó para que ilumináramos el camino de regreso.

     Feliz comienzo de semana amiga(o).   Nos vemos pensante.