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miércoles, 11 de marzo de 2015

INICIATIVA Y VOLUNTAD

    La acción es la prueba más convincente de que se ha coordinado y alineado el pensamiento decretado en la personalidad. Si no se ven cumpliéndose los objetivos, o se sienten los efectos deseados, los pensamientos no pasaron de ser solo un deseo.
   Son muchas las personas que planifican hacer cambios en su vida; seguir dietas, ejercicios, dejar el exceso de algunas cosas nocivas para la salud, cambiar “la manera de pensar” (contenido de los pensamientos) para manifestar mejoradas actitudes, etc. y fracasan, bien sea que comienzan el programa y abandonan o se quedan en simple promesas que las pensaron en un momento de susto o miedo de morir.
    En la mayoría de estos intentos fallidos se cometió el error más claro de observar; no eliminar el programa (pensamientos) ya instalados. No es suficiente pensar que ahora va a caminar una hora todos los días para tonificar el cuerpo y mejorar la salud, o cualquier otro cambio, y la voluntad que necesite surgirá espontáneamente.
     ― Vea esto: Si ya tiene un patrón de conducta o una manera de ser en uso, ha ocurrido lo siguiente; los pensamientos que dictan esa acción, bajo su consentimiento están instalados en la mente para su funcionamiento automático. La mente para aceptar el programa tiene que hacer interrelaciones o consenso con toda la data para que no existan contradicciones, o dictados que choquen según su lógica. Luego de la mente, al cuerpo físico le llevó su tiempo adaptar sistema endocrino, nervioso, muscular, óseo y todos los órganos que tienen que intervenir. En otras palabras hubo entrenamiento y el organismo físico se alineó a los dictados de los pensamientos que usted decidió o decretó.
    El nuevo ciclo que quiere emprender si ya tiene antecedentes, hay que tomar en cuenta este prontuario tan pronto se note que tiene dificultad con la voluntad, o para la iniciativa necesita fustigarse hasta sangrar para obligarse a entrar en acción. Es posible que tenga poder para cambiar el programa mental, pero la barrera física le hace fracasar y al no comprender se castiga como un mal pensante.
   La adaptación del cuerpo puede ser tan fuerte como la ansiedad incontrolada de quienes quieren dejar las drogas, el alcohol o cualquier medicamento que el cuerpo ya lo ha adaptado a su funcionamiento. Una persona excedida de peso tiene un organismo adaptado y esta adaptación le llevó su tiempo, tiempo que ahora el pensante interesado en el cambio no puede esperar.
   Tomar la iniciativa para pensar, o para llevar a cabo una acción física, a veces no es fácil, y si no lo es; con seguridad hay pensamientos que anteceden, muy bien instalados y adaptados a la personalidad.
   No se fustigue, no se invalide o minimice como pensador de ninguna forma, su poder está intacto, y así será aunque usted se lo niegue. Si no lo cree… véase… para ser como es, está usando el poder de materializar pensamientos. Llegó la hora de usar ese poder de modo que estemos satisfechos de lo creado, y entusiasmado con lo que podríamos crear.

     Ha sido un inmenso placer compartir.    Nos vemos pensantes.