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domingo, 19 de abril de 2015

ABUELO...LA BEBA TIENE NOVIO

     (Otro relato del abuelo mal hablado, el del sentimentalismo y las ganas de cagar).
        La misma nieta que salvó su matrimonio al seguir los consejos del abuelo mal hablado, y que le recomendó echar toda la leña a la caldera antes que se apagara el amor, consideró que para este nuevo problema el indicado era el abuelo.
       Su Beba de 14 años, con su habitual manera de dirigirse a sus padres les dijo de sopetón. — Mami, papi, los padres  de José Luis vienen hablar con ustedes, para que sepan que somos novios. — Menos mal que no estaban comiendo, pero aun así se atragantaron y la niña con su bella sonrisa se fue a su cuarto y los dejó viéndose las caras y buscando aire desesperadamente.
       La mamá recobró la consciencia y le dijo a su esposo. — La Beba nos conoce muy bien y sabe que no nos vamos a negar, pero yo sé quién los puede poner en su sitio.
        El pretendiente José Luis con sus padres y la Beba con sus consentidores padres se sentaron al frente del abuelo, para la Beba su bisabuelo. Al abuelo ya la nieta le había explicado la situación de la hija, y a los invitados se les advirtió de su forma de ser y de hablar.
        Pasado el protocolo de presentación y en espera de que el abuelo respondiera a la solicitud que con toda seriedad expuso el padre del pretendiente, el abuelo dejó de mecer la silla y tomó la palabra.
      —  Yo no sé si el joven, pero mi nieta, les puedo asegurar que todavía no se sabe limpiar bien el culo, y su madre todavía anda recogiéndole las pantaletas sucias que deja tiradas por todos lados pero, ¡que viva el amor!. Nadie puede impedir que afloren tan bellos sentimientos.
           Pero hay otra una cruda y mortificante realidad, estos dos, son un par de mantenidos cuyo objetivo de ambos es que se acepte ser NOVIOS.  Punto positivo para el chico, y para ustedes que vinieron a representar su solicitud.
           Lo que no me huele bien no es la edad, él, según entiendo tiene diecisiete, la historia está llena de hombres que a esa edad comandaban ejércitos, y ella tiene catorce, pocos para los quince, ya en su vientre puede engendrar sus propios hijos y las leyes no hacen reparaciones.
         Las buenas intenciones están a la vista, el pedido no es para casarse hoy ni mañana, es simplemente permitirles ser novios. Ustedes los adultos, ¿ya saben que significa ser NOVIO? — Todos movieron la cabeza afirmativamente. — Está muy bien que sepan su significado… otra pregunta: ¿Ya verificaron que es lo que entienden estos dos culos cagados con ser NOVIOS? 
         Los adultos se vieron las caras y juntos hicieron el movimiento de cabeza negando haber hecho eso.
         El abuelo siguió con la palabra. — No importa si no les preguntaron que significaba ser novio, ustedes lo saben y eso es lo importante. — Dirigiéndose a los dos tortolitos que se sentaron pegaditos y agarrados de las manos para que el abuelo viera lo fuerte de su carácter y de su decisión. — Pero como yo sí sé, que es lo que entienden estos dos mantenidos, se los voy a decir a ustedes que parecen ser los hijos y no los padres.
          Darles el visto bueno para que sean Novios, para ellos, es declararlos marido y mujer. Se acabaron los permisos en la casa, ella solo tiene que decir: “estaba con mi  novio” o “voy a salir con mi novio” y nadie ya la puede detener. El aspirante a hombre de verdad, la puede llamar a la hora que le da la gana, y no acepta que los padres se entrometan o le nieguen la autoridad que tiene sobre ella.
          A todos los novios le sucede, siempre tienen sus disgustos, y él se siente con el derecho de agarrarla por los moños o abofetearla en la calle y delante de quien sea. ¿Por qué? Porque es su NOVIO. Y ella el derecho de armar un escándalo de celos en cualquier parte.
         Para los culos que él se va a follar fuera del noviazgo va a usar condón, pero con su novia quiere sentir su carne fresca y caliente. ¿Cuál es el problema  va a ser la madre de sus hijos?  Y ella muy inteligente, para asegurarse que no se lo quiten las amigas, sin querer queriendo buscará parirle un muchacho lo antes posible.
          Ya este ceño fruncido que me ve con cara de pocos amigos, si los hizo venir a ustedes para que le consiguieran el permiso de llevar una mujer a su casa, es porque sabe que ustedes lo van a seguir manteniendo y complaciendo en todos sus caprichos. Porque preocuparse por estudiar, con padres alcahuetes se puede dar la buena vida y recargarles todos los gastos. Y ella, jura que no se va arrepentir de abandonar los estudios para atender a su futuro marido y las proles.
         Pero alégrense, no me voy a negar que se amen, los sentimientos son libres. Estar enamorado es muy bonito.
        En respuesta a su petición les tengo una propuesta para que deliberen todos. Unan las cabezas ustedes los padres con sus hijos y consúltense para ver si aceptan la oferta que les voy hacer.
         No voy aceptar que mi nieta tenga novio o pretendiente, pero si acepto que la admire con toda libertad. Que sea un admirador más de todos los chicos que le echan el ojo a este pimpollo, porque como ustedes ven, fea no es, y ese cuerpo  se va a terminar de desarrollar como el de su despampanante mamá. – Párate hija y date la vuelta para que vean que hay buena carne y toda bien distribuida.
         ¿Vieron eso?  es algo de admirar por hombres que tengan buen gusto. Yo te felicito muchacho por admirar a mi nieta. Tú como su admirador y ella también correspondiendo a tu admiración seguro que serás el primero en la lista y la amistad entre ustedes continuará y se fortalecerá.
          Sin ese fuerte compromiso de noviazgo, o de pretendiente, les sobrará tiempo para conocer sus almas y sus corazones. A ese ser que está dentro de ustedes, es al que tienen que valorar para lograr que esa ADMIRACIÓN, esa fuerza que los atrae y que llaman AMOR, penetre más allá de la tentación de la carne y se hagan novios de verdad.
         La admiración es una de las bendiciones más poderosa de Dios. La persona que se admira, se respeta, se considera, se le permite libertad de ser y crecer con sus sueños. Y eso mis queridos niños mantenidos, no lo veo en sus tiernos y amorosos rostros, ni siquiera me llega en el aire que sale de sus pulmones.
         Tomen su tiempo para decidir mientras voy a compartir aromas con las flores del jardín. — El abuelo se iba alejando, pero todos oyeron con claridad la seguidilla de pedos. El grupo quedó intercambiando opiniones durante varios minutos.
          De regresó.  — Los veo sonrientes, parece que se pusieron de acuerdo en el tiempo que le llevo al aire llevarse el aroma que les deje a las flores. ¿Quién tiene la palabra? — Respondió José Luis.  — Yo señor.
          Hable que le escucho. — Me da mucha pena con ustedes y con mis padres lo que les voy a decir; yo pensé que pedir la mano de la Beba era la mejor manera, esto fue lo único que sabía de novios porque he oído hablar a mis padres cuando él fue a pedir la mano de mi mamá. Y cuando les pedí que vinieran, ninguno de los dos me dijo nada, y entendí que lo estaba haciendo bien.
         Usted tiene razón abuelo, mis amigos que tienen novias y sus papás lo saben, hasta se quedan durmiendo en sus casas, y viven cambiando de novios y novias a cada rato, eso de seguro era lo que íbamos hacer. Por lo tanto, la Beba y yo aceptamos ser solo admiradores por ahora. Como usted bien lo dijo, si de verdad nos amamos, ese sentimiento de amor va a crecer y luego con un futuro más claro, podemos comprometernos.
         El abuelo. — ¡Vaya! Y me salió con buena labia el muchacho, te felicito mijo… siéntate. Palabras muy bonitas, ahora vamos a los hechos, comenzando contigo Beba, suelte a su admirador y mueva la silla al lado de sus padres…  así está mejor
         Ahora quiero que se tapen la nariz y corran, no hay tiempo para despedidas… — Salieron todos en estampidas y el abuelo le grito a José Luis. — Me simpatizas muchacho cuando quieras conversar estoy a la orden.

    Autor: Emilio Fernández