Translate

viernes, 17 de abril de 2015

HACIENDO NADA, PASO # 1

    Hola amiga(o). Creo que poco a poco se puede ir entendiendo el título de mi libro “HACIENDO NADA” Me divertí mucho el largo tiempo que pasé  hundido en mí mundo observando y le preguntaban a mi esposa, o mis hijos, “¿que es de la vida de Emilio?” y ellos respondían, “haciendo nada”. Cualquier cosa suponían, menos que estuviera haciendo algo.

       Definitivamente este estado de Nada es el hacer sin hacer, el tener sin tener y el ser sin ser. De esta manera estamos en la desembocadura de la fuente Divina, siendo uno con el todo.

       Tres objetivos en orden ascendente, son los que se buscan con esta práctica. # 1 tomar consciencia que causamos el acto de pensar; # 2 Énfasis en mantener el control del acto; y # 3. Experimentar el estado de NADA para elevarse en consciencia.

         Paso # 1.  La práctica comienza concibiendo la Idea de NADA, y pensarla. Como no hay algo que atraiga la ATENCIÓN mientras piensas NADA, se puede atender el ACTO EN SÍ. (No te vas a ver pensando, vas a permanecer consciente que lo estás CAUSANDO. Así de sencillo… mientras piensas Nada estas consciente o tienes atención del acto de pensar.

       ¿El  tiempo?  Lo dispones tú para cada sesión y vas a saber por tu cuenta cuándo alcanzas el objetivo. Lo vas a comprobar cuando en la cotidianidad de la vida sea fácil verte o tomar consciencia que TU estás CAUSANDO ese pensar.

      Hemos pensando sin parar desde que tuvimos consciencia, que este acto es tan “natural” que ya no lo vemos. Añadiéndole el peso de la educación que te “demuestra” que lo único que piensa es la mente o el cerebro. Con este dato al frente de nuestros cómputos, el pensante nunca puede ser CAUSA de sus propios pensamientos, mucho menos de los efectos que recaen en él y en su cuerpo.

      Un pensante que se hace consciente de que CAUSA el acto de pensar, no tiene que estarlo observando a cada rato, pero si sabe dónde colocarse cuando lo que va a pensar es importante o requiere profundidad de análisis.

       Si eres una persona “muy ocupada” excusa de los débiles de voluntad, o en verdad tienes una agenda full, que comes a la carrera y solo dispones de tres horas para dormir… tranquilo, aun así dedicas tiempo para pensar cosas sin importancia, o para dejarte llevar por la mente o la imaginación a ver fantasiosas películas donde eres protagonista, guionista, escritor, productor y todo sucede como lo deseas.

      Estoy exagerando, es cierto; las personas en su mayoría no andan soñando despiertos, pero si andan pensando, pensando, pensando… dando vuelta en círculo al mismo asunto que les preocupa y no llegan a nada que los beneficie. Si este es el caso, y te interesa resolver el problema, entonces admite que ese pensar no te conduce a ninguna parte, estás perdiendo el tiempo mientras la realidad objetiva te golpea sin defenderte. Este tiempo perdido se usa para re-ganar el control del acto que  va a facilitar pensamientos e ideas más efectivas y solucionadoras del o los problemas.

       Aquel que sabe de la importancia de tomar el control del acto de pensar, está pendiente de observar en momentos turbios, si está en CAUSA, o en un pensar compulsivo o por reacción involuntaria.

      No te confíes del entendimiento teórico, es muy facil entender que CAUSAS el pensar, y la costumbre está tan arraigado en la forma de ser y actuar, que el comportamiento va por un lado y el pensante en la azotea de su cabeza pensando que SABE.

       Si no has tenido una experiencia como la que te voy a decir; te invito a que hagas la prueba. Si en algún momento estas “en medio” de una tristeza, o un disgusto intenta estar consciente que estás CAUSANDO el acto de pensar. Si ya te ha ocurrido o en la prueba logras estar consciente de CAUSAR el pensar de ese momento. Tú me dirás si lo que “sientes” no disminuye o desaparece.

       El hábito es poner toda la atención en el SENTIR, ni si quiera en lo que pensamos, mucho menos en el acto con la consciencia que somos el operador. Si puedes, solo si puedes; cada vez que sientas algo que no te gusta, remonta la corriente y sube hasta la CAUSA, allí tendrás más oportunidad de resolver.

      Para comenzar a poder, debemos recobrar la varita mágica como la de Harry Potter, en nuestro caso real, el ACTO DE PENSAR. Con ella hacemos todos nuestros conjuros, para que se den actos mágicos en nuestra vida.

       Si rompes el orden o haces unos minutos un paso y luego el otro y el otro, no te va a pasar algo. No hay ninguna consecuencia negativa, excepto que te pierdes de progresar más rápido.

      Cualquier lugar donde te sientas cómodo, es buen lugar; no hay posiciones físicas especiales, y puedes interrumpir cuando quieras sin que dejes algo alterado en tu mente.

       Recuerda que le estamos dando un rodeo a todo el contenido mental, estemos consciente o no de ellos. Le vamos a llegar por la retaguardia sin ninguna confrontación directa con los bancos de memoria.

        Nuestro YO terrenal va patalear, pedirá ayuda a la mente y se las arreglará para interrumpir. Dos de las más frecuentes interrupciones, son: a) DESVIARSE A PENSAR ALGO INADVERTIDAMENTEb) DORMIRSE.

        Toma nota. Cada vez que toques de verdad la idea de Nada, vas a salir impulsado a pensar en algo (es la ley). ¿Cuánto tiempo tardas en darte cuenta que andas en otra cosa?  Pueden ser segundos o minutos. Lo que tienes que hacer cuando te descubras que te desviaste; es VOLVER A EMPEZAR.  Has tú idea de Nada otra vez y arranca.

      Curiosamente, si observas lo que estabas pensando cuando te saliste del ejercicio, te vas a dar cuenta que es algo tan interesante que te provoca seguir pensando eso.  Aquí mi amigo tienes una decisión estando plenamente consciente; o haces el ejercicio o usas ese tiempo para seguir pensando la cosa interesantísima “que se te vino a la mente”

         Lo que te puedo decir, es que la mente se aprovecha de la ventaja que te lleva y ella es la que propone el ASUNTO A PENSAR. No se duda que no sea importante o de interés para ti, pero: LA INICIATIVA, QUIEN PROPONE Y DISPONE TIENE QUE SER EL PENSANTE.  Estar en el rol de CAUSA  implica mantener la iniciativa, se puede estar de acuerdo con la propuesta de la mente, pero yo que tú, tomaría nota y dejaría eso para reflexionar en otro momento o al terminar el tiempo que dispuse para la práctica.

       El punto b) DORMIRSE, es un efecto beneficioso para analizar con amplitud, por tal motivo querido amigo(a), continuamos el Lunes con la bendición de… LA CAUSA DE MI EXISTENCIA.

      Feliz fin de semana y buen provecho.  Nos vemos pensante.