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lunes, 27 de abril de 2015

HACIENDO NADA, PASO # 3 (Mirando desde la Nada)

 MIRANDO DESDE LA NADA.

    Hola amiga(o). Mi deseo es que tengas ya los pasos de cómo hacer el ejercicio para incrementar el control de la actividad pensativa.  Hay muchas cosas que aclarar y de seguro muchas preguntas, al no tener las tuyas, describiré los factores con las cuales me he tropezado.

    Hablamos de la localización del pensante, su presencia consciente es determinante para su eficiencia como pensador. A través del cuerpo con el uso de los órganos de los sentidos tenemos un flujo de percepción permanente, si bien es cierto que el pensante puede abstraerse voluntariamente de esta realidad, no deja de ser un influjo fuerte que crea una dependencia difícil de romper.

   La libertad espiritual se producirá en el grado que el pensante sea capaz de causar y mantener su propia consciencia y a la vez hacer uso de la consciencia inducida por el cuerpo y la educación. Si alguien se considera un espíritu y toda su consciencia es la que le da el cuerpo, o la que adquirió en la universidad, no puede pretender seguir consciente después que muera.

    Aquel que se cree un espíritu no debe andar con medias tintas, su liberación de la materia es ahora que anda en este plano físico.

    En el paso # 3 comenzamos con el proceso de separar y diferenciar nuestra consciencia de aquella que se recibe por los órganos de los sentidos y de la dependencia del conocimiento acerca de… (Lo que sea) el cual la educación insiste que esa información que recibes es la que te hace consciente, y muchos interpretan que también incluye al espíritu. No se diferencia la consciencia del juego en la interrelación con otros pensantes y con el medio ambiente con propósitos de supervivencia como sociedad y como individuo.

    Durante la práctica al HACER NADA, la idea de estar LOCALIZADO EN LA NADA te va a exigir mantenerte consciente sin ningún motivo externo. Llanamente es una DECISIÓN, hecha porque al pensante así lo quiere. Una iniciativa limpia, una intención libre y una voluntad de poder autónoma.

    Sabes cómo hacer la práctica de HACIENDO NADA, como te dije; es tan sencilla y es una acción bien conocida por ti, que lo que queda es que te ejercites y mientras tanto seguimos compartiendo datos acerca de la visión del mundo propio y del mundo que nos rodea desde este “nuevo- viejo” punto de vista.  “Mirando desde la Nada”.

   La personalidad resultado del pensar, es un YO que sentimos con la convicción extrema de ser esa realidad. Tratas de encontrar una hendija para colarte y su grado de solidez te reafirma que ESO ERES.  

   El pensante atrapado en el YO que construyó con pensamientos tiene terror a que ese YO por alguna razón deje de ser, si eso sucede se le acabó la vida. Toda una contradicción, está dispuesto a mejorar espiritualmente a crecer en consciencia, pero en lo profundo de su sentir se opone a dejar de ser el YO creado para el juego de la vida.  

    Se olvida que vive una ilusión, una personalidad subjetiva que está creando con pensamientos y que tiene el poder de deshacer y volver a crear las veces que le dé la gana. Si no puede separarse de ese Yo, en ese grado se imposibilita para hacer cambios radicales o modificaciones de carácter, actitud y nuevos factores que potencien a ese YO con el que se desenvuelve. El pensante se ha vuelto el problema que quiere resolver, dime tú querido amigo, ¿cómo puede ser solución siendo el problema?

    Cuando se está tan apegado, identificado en el YO, el pensante la soluciones que usa para mejorar espiritualmente es darle al YO unos cuidadosos toques, las mejores recomendaciones de lo que es bueno y saludable para el espíritu.

    No hay engaño más perfecto que el que se hace el mismo pensante cuando no se ha separado de la mente, del cuerpo y del mundo material.

   HACIENDO NADA es una visión occidental, indio americano, del legado de conocimiento de grandes pensadores que también aportaron un sendero para la liberación de la trampa que se ha hecho a sí mismo el pensante.

   Hoy en día la gran mayoría no puedes vivir en un retiro, mucha gente ve la espiritualidad como una actividad para la cual no tiene vocación, dones especiales o talento para dedicarse a eso. Sí que creen en la espiritualidad pero la vida se mueve tan acelerado dentro de factores vitales para la supervivencia que “solamente me acuerdo de Dios cuando ya no puedo respirar”

   HACIENDO NADA  es al estilo comida rápida, te tomas unos segundos hasta sentado en la poceta, si estás haciendo ejercicios físicos te sirve a la vez para no tener la atención en el cansancio de los músculos, te lo recomiendo, vas a comprobar como superas los límites que acostumbras.  El hecho de tener la atención fija en los músculos que reciben la dosis de ejercicio, el pensamiento se anticipa al dolor al cansancio y se rinde antes de tiempo, pudiendo dar más.

     Especial para las personas que trotan, en lugar de llevar audífonos oyendo música HAZ NADA. LOCALIZATE EN EL ESTADO DE NADA y trota, tendrás ganancia física, mental  y espiritual.

     HACIENDO NADA lo puedes practicar sin alterar tus compromisos o responsabilidades, te rehabilitas como pensador consciente llevando tu vida normal.  Igual da si perteneces a una religión o no vas a ninguna iglesia, si se está recibiendo terapias o se está tomando medicamentos.

    HACER NADA es lo que tú puedes hacer por ti que más nadie puede hacer. Los médicos o terapeutas necesitan que el paciente se ayude creando actitudes adecuadas para que no interfiera en la ayuda que se le da.

    Las recomendaciones acerca de la mejor manera que se debe pensar cuando se es paciente son loables, pero el paciente tiene que PODER hacer realidad esas ideas.

   Me siento cómodo de no ser un entrometido en la vida de los demás con la práctica de HACER NADA, porque si la persona quiere mejorar su cuerpo, su mente, su YO, o él cómo espíritu, MIRANDO DESDE LA NADA le mostrará infinitos caminos, y él decidirá lo que quiere.

      Buen provecho mi amiga(o).         Nos vemos pensante.