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lunes, 20 de abril de 2015

HACIENDO NADA. PUNTO B) DEL PASO # 1

       EL SUEÑO.

     Hola amiga(o).  La mejor auto-ayuda es aquella donde lo que se te recomienda que hagas, lo puedas hacer con “facilidad”. Y si ya es algo que sabes hacer muy bien, el mandado está hecho. HACIENDO NADA, es pensar, algo que nadie te tiene que enseñar cómo se hace.

     El pensar bien o pensar mal no se refiere al acto de pensar, se refiere al contenido de los pensamientos. Aclara este punto, si tienes mezcladas las dos cosas, te estás perdiendo de valorarte y subir tu estima como pensador.

    Eres un pensador excelente, sin conocerte lo puedo afirmar categóricamente. La prueba… Ahí te tienes hecho realidad, un estilo único y original. Todos tus decretos se han cumplido.

     Así que para hacer el ejercicio que te recomiendo cuentas con un poder que no te ha fallado en ningún momento. Yo lo he dicho; “no estoy satisfecho con mi obra” “considero que puedo dar más de mí” “me propongo elevarme en consciencia” “quiero deshacer aquellas cosas que no me son útiles” etc. Esta es la incongruencia; Con el poder para ser feliz, encontrar la paz interior y crecer en consciencia y dándome mala vida.

     Por estas y muchas razones más, seguimos con el segundo efecto del PASO # 1, Dormirse. En el trajín de la vida cotidiana es frecuente que por efectos de las circunstancias el DORMIR se convierta en un problema grave. Aunque no tiene que ser grave, una mala noche que se pase ya es algo que no es bueno para la salud.

      El agotamiento físico es más producto del estrés o de la descontrolada actividad pensativa, que de la actividad a la que se ha sometido el cuerpo. En mayor  o menor grado al terminar el día hay remanente de esta carga residual que entorpece un verdadero descanso. Inclusive amanece y no se drena, y ya se comienza el día con un peso innecesario que indispone el ánimo y hay que sacar un extra de voluntad.

      Pero con frecuencia pasan días y semanas y a esta carga residual se le sigue sumando la deficiencia de todos los días. Este peso acumulado no solo se manifiesta en agotamiento, pesadez o ánimo decaído, el pensante como operador se hace ineficiente como CAUSA, volviéndose más efecto involuntario de la mente y sus pensamientos.

     En el ejercicio, al pensar la idea de Nada, el ESTADO DE NADA funciona como un diluyente (El pensante está en Nada, nada de fuerza, ni para rechazar ni para resistir) y en la disipación de esta carga residual el cuerpo se relaja y el sueño o somnolencia viene sin que se busque.

     Quien necesite sueño, duerma, esto es ganancia. Si despierta o sale del letargo y desea volver al ejercicio y no tiene que pelear con el sueño, vuelva con confianza así se vuelva a dormir. En esta etapa de sueños es preferible hacer el ejercicio en la seguridad de su casa y no en el Bus.

     Es más, si se despierta a media noche y no puede volver a conciliar el sueño porque el pensar no lo puede parar, o por que el cuerpo descansó y le da la gana de estar despierto; HAGA NADA. Busque la idea de Nada y piénsela, insista en mantenerla sin ningún propósito, y termine de dormir las tres o cuatro horas que faltan para que amanezca.

     Pero no va a usar el ejercicio para dormir, ¿podrá diferenciar entre el agotamiento y la flojera?  - Creo que sí. De todas formas seguimos evitando las confrontaciones por ahora y seguimos los caminos donde ganar sea más fácil. Así que lo recomendable es que para no pelear con el sueño, se hace el ejercicio después que haya hecho su sueño normal, se haya levantado y atendido el cuerpo.

     Usted decide si son tres minutos, cinco o diez; no hay regla si ese tiempo no lo tiene comprometido.

     Entonces; en el paso # 1 cuyo objetivo es hacer consciencia del acto de estar pensando, en otras palabras de estar CAUSANDO EL ACTO DE PENSAR; tenemos  que: a) se van a presentar desviaciones inadvertida (estar pensando algo diferente sin proponérselo) y b) el sueño.

    ¿Cuándo sabe que ha logrado el objetivo de estar consciente que CAUSA SU PROPIO ACTO DE PENSAR?, cuando en la cotidianidad de la vida no tiene dificultad para interrumpir el pensar que tenga, así sea en medio de una gran furia y verse  Causando el pensar que lo hace sentirse furioso. (el motivo no es la causa).

     Como has podido observar querido amigo(a), no te pido que observes los pensamientos o el contenido con que los estás elaborando. Eso lo vamos hacer después, ahora queremos hacer rutinario vernos al mando de la ACTIVIDAD  PENSATIVA.

    Nuestro rol de CAUSA se comprueba en los hechos y en las consecuencias que de ellos se deriven. Difícilmente se volverá a ver culpables o causantes fuera de uno. Las casualidades, la suerte, el azar, no serán responsables de lo que pase. Y el pensante se empezará hacerse invulnerable a las maldiciones, hechizos o brujerías. (Punto interesante que luego hablaremos)

    Aquel pensante que se reconoce CAUSA DE SU PENSAR, está decretando su disposición de plena responsabilidad de todos los pensamientos que consciente o inconscientemente haya producido o que produzca en el futuro.

    Como puedes observar, estamos en la etapa de “disposición” = (Que tiene el ánimo y la intención de hacer una cosa o está preparado para ello)  

     LA DISPOSICIÓN  es la antesala para las grandes victorias, hacia allá vamos querida amiga(o).     Nos vemos el miércoles pensante.  Buen provecho.