Translate

viernes, 10 de abril de 2015

NADA ES... NADA

    Hola amiga(o). Espero que vengas siguiendo la pista para llegar al concepto de Nada y poder alcanzar la condición de una manera consciente.  El conocimiento que recibimos a través de los estudios y de la experiencia son herramientas para ayudar en la resolución de problemas en el desenvolvimiento como personas que formamos parte de una sociedad.

     Todo lo que hay que aprender acerca del espíritu, lo sabe el espíritu, ya que eso es lo que es. Quien así se considere verifica en sí mismo si lo que se dice es cierto, no debiera consultar a otro lo que puede constatar en su propio mundo.

     Yo digo que el espíritu piensa en original todo el tiempo, cada nuevo pensamiento es una novedad, tiene un poder creativo innato y para mantenerse libre en el pensar tiene una mente que recoge los pensamientos que va produciendo para que haga el trabajo repetitivo y de rutina.  Este mecanismo hace prodigios, y no es para menos, le tiene que servir a un REY en su mundo propio, con un poder legado por el Creador.

      Por ahora no voy a opinar acerca de las razones por la cual en este momento, los pensantes están subyugados a lo que llaman al poder de su mente. Lo cierto y demostrable es, que en mayor o menor grado la mente opera en contra de la voluntad de los pensantes.

      Para alcanzar la Condición de Nada o cualquier estado elevado de consciencia, la mente se convierte en un obstáculo. Algo así como se ve en películas de ficción donde los mecanismos automatizados creados por el hombre crean una consciencia libre, se auto reprograman y evolucionan con las ventajas de carecer de sentimientos, o de emociones, y pueden lograr lo que no pueden los humanos; “Ponerse todos de acuerdo en un solo objetivo… dominar a quien los creo”

      La idea de Nada que produce la Condición de Nada, no puede ser computada por la mente, ya que solo opera con los pensamientos del pensante que tengan contenido o significado.  Este es el único pensamiento neutro en contenido, y la mente no tiene algo que conmutar o energía que direccionar.

      La mente hace exactamente lo que el pensante espera de ella, y su primera función es ocuparse de devolver el efecto que el pensante considera debe recibir de sus pensamientos. Comprueba esto; un pensante tuvo un pensamiento hace diez años y la mente se ha ocupado de que no cese de recibir los efectos durante todo ese tiempo. Aquí es donde algunos se quejan y niegan que estén pensando algo intencionalmente para sentirse mal.

     El hecho de que somos lo que pensamos y no lo que comemos cono dicen por ahí, se cumple porque tenemos una maravillosa mente que se supone debe estar a nuestro servicio. Y no como aquellos que invitan hacer culto a la mente, a tenerle miedo o hacerla poderosa para compartir las migajas de la admiración que causen “sus proezas”

     Todo lo que considere el pensante con respecto a su papel y al rol de la mente en su mundo, puede ser mortal para su salud física y espiritual. Aquellos pensamientos que ponen al pensante por debajo o a ella por encima de su poder, es uno de los nudos marinos más difíciles de desatar.

      El pensante se invalida y a la vez valida al mecanismo, o viceversa. A partir de ideas como estas, que hacen del operador un servidor, los pensamientos que de él salen solo los ve o siente los efectos como un  regalo si son buenos o una maldad de su mente si son negativos.

     Querido Amigo, por favor… revisa un poco observando cómo te sientes con respecto a tu mente. Si sientes algo de temor, “respeto”, o crees que todo tu poder es mental, puede ser que la estés colocando por encima de ti. Dios no creó una mente, creo a un espíritu y lo bendijo con el poder de pensar para que construyera una vida y un mundo con el producto de este acto de pensar; LOS PENSAMIENTOS.

      El desconocimiento de la mente, de lo que realmente somos y cualquier interrogante con respecto al espíritu, no es ignorancia por falta de estudio; no es falta de inteligencia, bruto, tapado o el calificativo que sea.  No te decepciones de ti con estas ideas, nada tiene que ver que no hayas estudiado teología, filosofía, psicología o cualquier especialidad rimbombante de la que tanto se hace alarde. Todo lo que tenemos que hacer es dejar la flojera o el confort y volver a ver lo que sabemos y lo que hacemos como espíritu. Sin entrar en detalles podemos decir que solo hemos olvidado lo que ahora nos interesa tanto saber.

      Aquí entre nos querida amiga(o),  en mi caso fui tan mal estudiante en la secundaria, que no logre un promedio adecuado para que me aceptaran en la universidad para estudiar matemáticas y apenas califique para estudiar administración y me aburrí estudiando materias que tenían muy poco que ver con lo que me gustaba. En tres semestres abandoné, y desde entonces, simplemente hice y hago auto-aprendizaje en lo que me interesa.

       He vivido más tiempo indagando y haciendo experimentos y pruebas en mi mundo que en el mundo exterior. Eso que estás pensando es cierto, el sistema me ha agarrado con la guardia baja y me ha dado palizas como para haber abandonado el cuerpo; y aquí estoy aguantando la debacle en un país gobernado por ineptos. Pero tranquilo, no han podido apagar mi sonrisa.

      ¡Epa! me salí del tema para hablar de mí. Fue intencional, me puse como ejemplo para reafirmar el hecho de que en el camino a la verdad hay que irse despojando de todo;  y cuando digo todo, significa quedar en Nada. Nacemos desnudos en cuerpo y espíritu.  

       El maestro Lao Tse,  dice en el Tao Te King: “cuando se abandona lo aprendido, desaparecen las contrariedades”. No debemos confundir el mundo propio con el mundo resultado de nuestra interacción con otros pensantes. El conocimiento es tan vital en el diario vivir que nos da terror pensar en perderle, es algo similar a perder la memoria.

      Pensar la Nada choca con el conocimiento, choca con los archivos de la mente, choca con lo que llamamos estar vivos, el Ego o el Yo que hemos construido.

     Al buscar la Nada por lo general sucede, como buscar el sombrero y no nos damos cuenta que lo llevamos puesto.

      En conclusión, no busques respaldo con todo lo que has aprendido o con la innumerable información archivada en tu mente, si algo es elemental es La Nada, hasta usar la palabra Nada es un estorbo, pero de alguna manera tenemos que simbolizar la idea para comunicarnos.

      Para no hacer el artículo tan largo, continuaremos el lunes. Quiero hacerte un comentario aparte acerca de la simplicidad de La Nada. — ¿Verdad que parezco un perro dando vueltas para poder echarse?  — No me respondas, así me siento y la razón es que de la Nada… HAY NADA QUE DECIR. Tremenda incongruencia una idea con contenido es más fácil  definir y describir con pocas palabras. La Nada es tan obvia, pero tan obvia que el día que la pude ver me sorprendió su existencia en la totalidad de lo que existe. En mis narices y no la veía.

       El Todo verdadero no puede ser pensado sin La Nada, el infinito se convierte en una barrera insuperable para el espíritu.

     Gracias por la amistad, buen provecho en sus reflexiones.  Nos vemos pensantes.