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lunes, 6 de abril de 2015

RECORDANDO EL ACTO DE PENSAR Y LA NADA

       Hola amiga(o). Un gusto volver a vernos. Si te ha interesado el punto de vista de hacer más énfasis en el acto de pensar, y no seguir echándole todas las culpas a los pensamientos, o seguir liquidando tu estima como pensador con calificaciones de poco valor, te va a gustar saber que tú puedes retomar el control de la actividad pensativa aprovechando el tiempo que se malgasta en un pensar ocioso.

       Con el acto de pensar necesitamos otra pieza para ejercitar ese dominio, una idea y esta idea es Nada. El concepto de Nada ya te lo he explicado y la razón de porque no escoger una idea con significado, y que si te pones a pensar una idea con contenido como la idea de confianza no solo remueves todos los registros mentales conscientes e inconscientes de experiencias pasadas que se interconecten con ella, también tiendes a enfocarte en el significado de lo que piensas y no pones atención al acto en sí.  Lo que queremos es romper con la fuerza automática, con el hábito o costumbre de solo ver lo que pensamos y no ver como lo hacemos.

        Por otro lado, somos pensadores con un bajo porcentaje de pensar por iniciativa propia, o porque nos da la gana de ponernos a pensar en algo, en general caemos a ser pensadores cerebrales, si no hay estimulo, motivo, causa o circunstancia externa que incite a pensar, no encontramos que hacer.  

         La Nada. Este concepto identifica un estado que el pensante puede producir y experimentar su efecto. Si quieres estados de concentración, de aceptación, de tranquilidad, de relajación, etc.  en general estados deseables que fortifican el espíritu y el poder como pensante. Este concepto de Nada lo vas a necesitar incorporado a tu forma de ser como una actitud hecha consciente.

    Te dije que no se puede crear y materializar pensamientos sin esta condición de Nada  previa. Todo pensamiento  que persiste para bien o para mal, consciente o inconsciente, está sustentado en esta condición y como condición también es producto de pensamiento, por eso se puede experimentar aunque la lógica no encuentre asidero para darle credibilidad, como se la das a la solides de la pared que tienes al frente.

     Todo pensante usa este concepto o idea con la misma atención que le pone al acto de pensar. "casi ninguna atención", ambos se dan por sobreentendidos y el poner el automático que tanto nos gusta para hacer acciones repetitivas es una de las más fuertes que hemos creado.

      Si ya has leído lo que he dicho de esta idea, no importa si no has logrado estar de acuerdo conmigo, me conformo con que tu sepas que existe una hipótesis de alguien por allá que dice: “que existe una condición que llamó Nada, pero que no es la palabra nada de uso común “   estoy de acuerdo que sepas la idea aunque sea para negarla hasta que tengas una experiencia que te dé convicción de su existencia.  

      Sin embargo; sí se reconocen estados indeseables y deseables. Como grados de tranquilidad o intranquilidad. Pero todos estos estados nacieron y se sustentan del estado de Nada. Cualquier condición o estado que se quiera cambiar a mejor o quitar, el camino más directo y menos complicado es el conteo regresivo o reducción a La Condición de Nada.  

       — No curas un estado de intranquilidad con uno de serenidad, aquel que piensa que así fue que lo logró, desperdicia conocimiento valioso estando a un paso de comprender el fenómeno. — LA INTRANQUILIDAD SE CURA DEJANDO DE ESTAR INTRANQUILO (reducción).  En algún punto del proceso comienzas a decir; estoy más sereno, más sereno, más sereno… en otras palabras; dejando de ser un intranquilo, un intranquilo, un intranquilo…

       Sé que esto de pensar un estado positivo para desaparecer uno negativo no les gusta a algunos consejeros positivistas, ya que ellos dan por sentado que todo pensante puede hacer ideas creíbles sin importar el estado de descontrol que tenga, así que le recomiendan pensar positivo.  “Piensa en salud y desparece la mala salud, piensa esto, piensa lo otro” y la pobre tipa o tipo, con tantos fracasos sigue liquidando la poca confianza que tiene de sí mismo.

     — Cuando un pensante ya es efecto involuntario de pensamientos acerca de un tema  o asunto específico; primero debe usar la escoba, barre la basura. Claro que puedes ponerte un pantalón limpio sobre uno sucio, algo que hacen muchos y dicen que ya cambiaron de forma de pensar y a los pocos días tú la vez con el mismo comportamiento.

     El estado de Nada es el comienzo y el fin de toda cosa creada en el mundo del pensamiento. Dejemos la física cuántica con su Nada, ellos quieren explicar cómo apareció este universo físico, el conocimiento logrado es de uso utilitario allá fuera, el mundo propio tiene un creador… TÚ.  Y debes entender como le haces para causarte cualquier cantidad de variados efectos  con pensamientos.

     La energía o fuerza que generan los pensamientos nace de esa condición de Nada, desde ahí se alimenta para persistir, hacer consciencia de este estado facilita reducir cualquier condición indeseable a Nada para luego instalar la idea opuesta que ahora se desea.

      No hay sorpresa en el hecho que alguien pueda hacer cambios instantáneos, en general el proceso de cambio de todo efecto psíquico es gradual, se va reduciendo el malestar y va apareciendo el bienestar. Va desapareciendo el bienestar y apareciendo el malestar. No olvides volver a reflexionar el concepto de La Nada,  

       — Te voy a pedir que hagas algo;  — agarra con tu mano algún objeto cercano. — Sí lo hiciste; de seguro no pusiste atención al hecho previo, “que en tu mano tenías Nada”. Y si la tenías ocupada tuviste que desocuparla para agarrar otra cosa.  — Dime que tantos deseos de tener algo tienes y te diré cuántos estados de “tener Nada de esos algos” estas considerando.  

     — Observa amigo, en este momento tienes una condición de Nada de todas esas cosas que deseas tener, y si quieres que algún día se materialice el pensamiento del algo que desea, tienes que mantener la condición de no tenerlo. Si vas a renunciar al propósito quitando el pensamiento de lo que quieres y no deshaces la condición de Nada, cada vez que recuerdes el hecho experimentarás algunos efectos no agradables. Pusiste el lienzo en blanco para pintar algo, y allí sigue colgado recordándote que no pudiste.


       Ha sido un placer.   Nos vemos pensante.