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lunes, 11 de mayo de 2015

ESPÍRITUS CON EL PODER INVERTIDO

  ACTIVIDAD PENSATIVA
Hala amiga(o).  Creer o no creer en brujerías, hechizos, adivinos y curanderos, ¿Verdad o mentira?  Aquel pensante que como espíritu no ha tenido una experiencia que le permita diferenciarse del cuerpo físico, se le dificultad entender con objetividad el mundo espiritual. La falta de consciencia acerca de sí mismo lo puede convertir en un “créelo-todo”, en un “no creo nada”  o “no creo pero…”
   El mundo de la espiritualidad es como la atmósfera, envuelve todo el planeta y no hay un pensante que no tenga contacto con algún factor de ella. Aquellos que conducen su vida guiados por las adivinaciones de los sofisticados expertos del tarot, santeros, brujos, con símbolos y toda clase de rituales, tienen una mezcla de creencias que les impide ser objetivos.
   Aquellos que se niegan a creer en lo que llaman supercherías, su familia y amistades del bando opuesto solo esperan que le llegue su momento para que se incorpore al grupo. En la vida le va a pasar algo que se prestará para explicarlo como un hecho causado por hechizo, brujería, o por causa de los astros. Y de seguro que le va a pasar y entrará en dudas o terminará convencido si desconoce su propia naturaleza espiritual.
    Aquellos que no creen pero… “de que vuelan, vuelan”  con un ligero empujón van a que le fumen el tabaco, o a un santero que lo ponga hablar con uno de los famosos espíritus de personajes históricos o famosos criminales que ya tienen años de muerto. ¡Ah vaina! El espíritu que canaliza el médium borracho, le va a decir cosas de su vida que son verdad. Tan verdad como las que le dice el que le lee el tabaco, las cartas, los astros, los caracoles, o las palmas de las manos. A partir de esa experiencia no puede vivir sin protección y de hacer consultas para saber si el esposo o su mujer los quiere o no.
    Cualquier pensante que se incorpora a la vida se va a encontrar en el medio de este grotesco y criminal espectáculo. Y tú me preguntarás; ¿pero si afirmaste en el post anterior, que sí ocurren fenómenos espirituales?  Muy cierto, este Yo con el que me comunico contigo, en su totalidad es producto de fenómenos espirituales pero causados por mí.
     Toda personalidad que veo alrededor, sé que es producto de acciones espirituales. Y sé que cualquiera puede imaginar que está arriba o abajo, que camina de frente o de espalda, que cuando le están golpeando, es el que golpea, o cuando se cura o se enferma, es otra la causa menos él.
     El espíritu tiene el poder para causar cualquier fenómeno que quiera experimentar, oye bien, cualquier fenómeno, y hasta lo que conocemos como universo físico, tiembla de miedo cuando un espíritu lo observa directamente.
    Desconocemos nuestro verdadero poder, y el planeta no está en condiciones en este momento para estar jugando o perdiendo el tiempo negándonos a reconocer que somos la causa de lo que acontece en nuestra vida.
    Si pides se te concederá, solo si aceptas  o asumes responsabilidad tus pecados desaparecerán. No hay liberación si el espíritu no se reconoce causa de la montaña de actos pasados que lo aplastan. Admite con consciencia que eres efecto de tus propios pensamientos y no habrá brujería que te cale ni adivino que te diga el futuro.
    Toda la cultura ancestral espiritual o religiosa de este planeta contiene veneno para degradar espíritus, fácil de contra restar. Muy fácil porque somos el antídoto y sabemos lo que ellos saben. Toda la manipulación se enfoca en causar una INVERSIÓN del sentido que el espíritu debe darle a su poder. Y esta INVERSIÓN es posible, porque todo lo que un espíritu considere se le hace realidad.
    Como no se puede matar un espíritu ni quitarle el poder, se hace que lo delegue o lo use en su contra.
    No hay religión, ni organización dedicada a salvar espíritus que pase le prueba, todas son un mar de contradicciones y una historia llena de esclavitud y manipulación.
    Sin embargo, sí que ha habido y lo hay, una legión significativa de pensantes que están roncos de tanto hacer llamados de alerta, pero todos mueren entre las patas de la estampida que va camino al desfiladero.
     El sistema y todas sus organizaciones incluyendo las religiosas son entes que no tienen vida propia. La vida se las dan los pensantes que los integran, por lo tanto la solución para un mejor mundo es el trabajo endógeno, desde adentro de cada individuo, para que estas organizaciones poco a poco quienes van ascendiendo dentro de ellas vayan reestructurando los métodos utilizados y modificando lo objetivos.
   Para deshacerse de las creencias que ponen al pensante en condición de efecto, de dependiente, negándose el poder que Dios le ha concedido, la recomendación es volver al ACTO DE PENSAR, siga los pasos del ejercicio Haciendo Nada, empodérese con consciencia para empezar a desmontar toda consideración que lo haga menos espíritu que los demás.

    Ha sido un placer.  Nos vemos pensante.