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domingo, 21 de junio de 2015

¿DE QUIEN ERES EN VERDAD VÍCTIMA?

    QUE TU HAGAS O TE HAGAN NO HACE TODA LA CARGA PESADA.

         Hola amiga(o). El pensante siempre será efecto de lo que haga o deje de hacer, y siempre será efecto de lo que le hagan o no le hagan.  
        En los roles de causa o efecto tiene que estar en completo dominio, esto significa en CONTROL DEL ACTO DE PENSAR, para poder determinar positivamente los pensamientos conclusivos y decisivos que recaerán al final sobre él cuando le hagan algo o él se lo haga a otro.
        Llamamos  “pasado pesado”  lo que el pensante consideró que hizo mal al transgredir los principios con los cuales se regía en ese momento del hecho. Pero no es tan pesado como lo que un pensante se hace así mismo. Como mencione en el párrafo anterior, lo que haga o le hagan, terminará haciendo pensamientos conclusivos que determinará su sentir, sus condiciones espirituales y el estado de consciencia con el cual operará para continuar produciendo pensamientos.
         ¿Qué me he hecho a mí mismo? Es una pregunta que removerá tanta carga pesada que no se debe intentar hasta no asumir responsabilidad CAUSATIVA de lo que me han hecho y de lo que yo he hecho.  Ejemplo. Una mujer fue víctima de maltrato, todo esto que ella recuerda que le hicieron debe concluir asumiendo responsabilidad por la decisión de hacer pareja o de enamorarse de ese hombre y restablecer la consciencia de que fueron sus propios pensamientos quienes la hicieron ser de la manera que fue y se sintió durante esa relación.          
          La misma mujer después que se quite el peso de lo que le hicieron sus parejas, ahora tiene que quitarse el peso de lo que ella le hizo a ellos. Alguien puede concluir con rapidez, que si fue víctima durante diez años, ¿Qué pudo hacerle la pobre a su victimario?  Ella sabe cuántas veces con toda premeditación le escupía la comida, o buscaba alguna manera oculta de vengarse, o hacerle perder el control. Si tiene marido ahora puede recordar las transgresiones a lo que ella considera son las normas dentro de una relación de pareja, ¿cuantas cosas le ha estado escondiendo? Etc.
          Esta mujer con mala experiencia con maridos, no solo puede estar cometiendo crímenes con sus propios maridos, puede estar inventando cosas del marido de la vecina o metiéndole cizañas a su hermana para que no tenga marido o le haga cosas al marido que tiene, etc.  El todo es que ella reconozca que no debió hacer lo que hizo.
         Después de recuperar consciencia de su rol de Causa como emisor y receptor con respecto a los maridos, puede revisar que se hizo ella a sí misma cuando estuvo o estando con maridos.
         Como puedes ver amiga(o), para un pensante es fácil entusiasmarse y decir “voy a recuperar consciencia”,  para despertar hay que deshacer toda esta madeja de pensamientos con los que no hemos envuelto como en un ovillo. Te he descrito las direcciones como el pensante se va reduciendo en consciencia a sí mismo, pero esto lo he hecho para que tengas una visión amplia cuando se hable de la carga del pasado “Karma” o de cómo  el pasado puede estar afectando la condición presente del pensante. (Generalmente estos pasados se revisan con ayuda de otro.)
         Si llegas a estar de acuerdo, de que al final solo somos víctimas de nosotros mismos, de nuestro propio pensar, entonces tiene importancia lo que te voy a decir: Primero ocúpate de recuperar EL CONTROL DEL ACTO DE PENSAR, rompe con esa rígida costumbre de pensar en automático, hazte consciente de estar pensando lo que estás pensando. Si lo deseas usa el ejercicio de HACIENDO NADA, pero no dejes de comprobar cuanto control tienes para mantenerte consciente o atento al acto de pensar y no en lo que estás pensando.
         Con la recuperación del poder y fortalecimiento del control del acto de pensar, toda “la carga pesada del pesado” pierde peso, se hace más manejable ya que el descontrol sufrido en el pasado no le ocurrió a otro, fue a ti y tu estas aquí presente, lo que quiero decir es, que la misma actitud del pasado puede ser la misma actitud que tienes ahora y mejorando esa actitud la carga te afecta menos y te afecta menos porque son los pensamientos relacionados a ella los que están produciendo el efecto negativo, y te estas volviendo un mejor pensador.
         Un buen pensador no se debe calificar por los pensamientos que produce, si no por su dominio del acto de producir pensamientos.  Con un buen dominio del acto de pensar puede seguir teniendo buenos pensamientos en cualquier clima, en cualquier circunstancia y si cayera no demoraría en ponerse de pie con la misma actitud positiva.
         La naturaleza del espíritu es pensar, crear pensamientos y producirse efectos a sí mismo. La vida de los pensantes solo tiene sentido cuando están satisfechos con  los efectos de sus pensamientos. El cómo se siente el pensante en un momento determinado es lo que tiene valor y transcendencia en su vida.
        En este momento el estado del pensante no va de acuerdo a su naturaleza, en lugar de caminar para adelante va de retroceso y jura que esa es la manera o la dirección correcta. Mucha gente vive disgustada e insatisfecha con los demás porque no la hacen sentir feliz, no la hacen sentirse tranquila, en paz, no la dejan relajarse, no la dejan sentirse bien, etc. Personas que están todo el tiempo tratando de lograr que los demás cambien para sentirse como ella quiere sentirse. Inclusive a ella misma le disgusta que la traten de cambiar, pero no ve otra solución para satisfacer sus necesidades emotivas y sentimentales que los demás se comporten, crean y sean como ella piensa que deben ser para poder estar satisfechas.
        La incongruencia es fluorescente, alumbra en la oscuridad, pero estos empecinados pensantes no se ven a sí mismo, y no se harán conscientes hasta tanto no recuperen el control del acto de producir pensamientos. De nada le sirve a un pensante llenarse de información si el requisito para procesar los datos y extraerles las esencias que le darán LUZ,  es mediante un acto de pensar consciente y en control.

         Que tengas buen provecho con tus pensamientos.  Nos vemos pensante.