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domingo, 28 de junio de 2015

¿QUE TANTO AYUDAN LOS CAMBIOS DE ATENCIÓN?

        ADQUIERE CONSCIENCIA, PERO HAZTE CONSCIENTE.

          Hola amiga(o). ¿Quién no se da cuenta que cambiando el enfoque de la atención la realidad que se está sintiendo o experimentando tiende a desaparecer? Este recurso funciona como muchos otros que usa el pensante para aliviar sus males, productos de su actividad pensativa. Pero igual que otras formas de alivio como dejar que el tiempo se ocupe del mal que se siente, mudarse a otra localidad, irse de compras, comer compulsivamente o irse de vacaciones, hay que reconocer que son alivios, ayudas o mejoras que no son definitivas, y que la idea es aprovechar ese respiro para  encarar las verdaderas causas del problema.
         Es importante reconocer que la atención emana de ti como espíritu, con ella puedes observar usando los órganos de los sentidos físicos como canales de percepción del mundo que te rodea y sin ellos a un mundo imaginado por ti. En este momento tu cuerpo recoge con el tacto, el oído, el olfato, la vista, etc. cualquier cantidad de información para el cerebro sin que le prestes atención, pero si quisieras puedes concentrarte en uno de estos canales para observar y crear pensamientos de consciencia de esa realidad percibida.
          También puedes fluir atención sin usar el cuerpo físico usando la imaginación, allí observas y creas otra consciencia individual. Estar consciente, es poder poner atención a lo que se percibe a través del cuerpo y poder poner atención a las realidades ya hechas o que se están haciendo en nuestro mundo. Es decir, en nuestro mundo ya tenemos valores, reglas, modus operandi o maneras de ser a las cuales también debemos percibir, así como poder estar consciente de que estamos pensando lo que estamos pensando.
          La atención se produce cuando un pensante entra en comunicación con alguien o algo, y con ella hace consciencia del mundo que le rodea y de su propio mundo. La idea de cambiar la atención para buscar alivio al descontrol, no se le privilegia porque se envuelve en el paquete junto a todos los factores de la comunicación, y así se deja de observar este factor fundamental en la consciencia de un pensante, que hace que lo que le llegue al pensante, vaya directo al “corazón”.
          Observa cómo andas tú con la atención y trabaja en ella si consideras que no la dominas con respecto a algo. Has los cambios de atención, pero consciente que lo que buscas es dominarla, controlarla para de esa manera cambiar la realidad que involuntariamente construyes y que estás sintiendo.
           Aquella persona que busca fijar la atención en otra cosa para aliviarse del estado alterado de consciencia en que se encuentra, lo logre o no debe reconocer que así no se resuelve el problema. Es ella como pensante que está en un estado que no puede CENTRARSE, no puede estar cómoda, tranquila, relajada, etc. y no puede lograr esa paz o serenidad porque tiene UN ACTO DE PENSAR FUERA DE CONTROL.
           Hablamos de la “carga pesada del pasado” cosas “malas” que te han hecho, cosas “malas” que tú has hecho, y aquellas cosas que consideras que no debiste haberte hecho a ti mismo. Todas son excelentes motivos para perder el control del acto de pensar y para que la atención se salga de control.
           Decir que la atención está sin control, es decir “el pensante perdió el control” Una persona que dice “no puedo controlarme”, está diciendo perdí el control del acto de pensar y mi atención fluye sin control.
           Entendiendo que al hablar de la atención se está hablando del pensante y del medio de hacer su realidad y su consciencia, a nadie que esté consciente que la atención es el pensante presente, se le ocurriría maltratar en la comunicación la atención de ningún pensante. El niño que no se le envía atención, al niño que no se le presta atención cuando la está pidiendo, se le está clavando un puñal en el pecho a ese espíritu.
           Dar y recibir atención es dar vida a la comunicación que se tenga con otro ser pensante. Por la atención se gradúa y mide el interés de una persona, y por supuesto se puede predecir si va a ocurrir un entendimiento o se va a llegar a un acuerdo de realidades.
            La personalidad de un pensante puede padecer del mal de falta de atención o del mal para dar atención, se producen conductas irracionales para tratar de cubrir la necesidad de hacerse notar o de que no se le vea que está presente. Estas deficiencias tienen como causa un pasado triste, donde los pensantes que le rodeaban destrozaron con su comunicación la comunicación de ese niño y ahora no puede CENTRARSE para pensar y comunicar.
           Ejercitar el control del acto de pensar es un reto para dominar la atención, si usas PENSAR NADA como te lo he recomendado, tienes el factor adicional de la condición de Nada que te reta a que la atención que uses no puede traer consciencia de algún significado o contenidos de pensamientos; la única conciencia es la voluntad de estar consciente sin que nada motive.
           En la condición de Nada, el espíritu se hace así mismo consciente en su propia naturaleza, se hace consciente de estar consciente, que es muy distinto a adquirir consciencia producto de la información o el conocimiento, y en esta condición de estar consciente durante la práctica, recoge su atención voluntaria y la involuntaria para centrarse, para mantener la estabilidad, lograr una presencia cómoda.
          Todo ese pasado inconsciente que se reactiva a través de la mente y que enferma física o psíquicamente al pensante tiene atrapada parte de su atención, el poder de su flujo de atención se disminuye ante tanta exigencia de atención involuntaria. Imagine la tubería que lleva agua a su casa y que sin que usted se dé cuenta los vecinos hacen tomas ilegales a ese mismo tubo. O que a su señal de internet los vecinos se conecten sin que usted pueda impedirlo, lo poco que le queda disponible no le responde como desea. ¿Cómo se concentra una persona en lo que quiere si no cuenta con suficiente atención?
          Para finalizar este tema vamos hacer un resumen de la secuencia que debe observarse al reflexionar sobre la atención y su importancia.  Primero un pensante debe ser capaz de centrarse, integro en tiempo presente; b) en control del acto de pensar; c) atención o concentración en lo que quiere; d) comunicación eficiente con otros, con el mundo que le rodea y consigo mismo usando pensamientos o ideas.
         Las fallas observables en el manejo de la atención son síntomas del estado en que se encuentra el pensante. La idea no es que otro lo sepa para que nos diagnostique, estos datos son elementales, como el chofer que debe por lo menos saber por dónde se le echa gasolina al carro.

          Buen provecho de tus observaciones. Nos vemos pensante.