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lunes, 28 de septiembre de 2015

INNOVANDO LA PERSONALIDAD

 

           ¿DE DONDE SALE EL PODER CREATIVO?.
      Hola amiga(o).  El pensante preocupado y ocupado para lograr sus metas no cesa de reforzar sus virtudes y revisar áreas en su vida donde no se siente a gusto y satisfecho con los resultados.
      ¿De dónde puede un pensante sacar poder?  Si el pensante no considera que posea un potencial que no está explotando, es porque ya ha cerrado la vía de acceso. Si no lo sabe, puede preguntarse o revisar si siente que no está dando todo lo que es capaz de dar.
       Si existiera alguien que considera que no sabe para qué sirve, o no se cree capaz de dar más de lo que está dando o ha hecho, puedo asegurar que no se conoce a sí mismo. Aquel que ha tenido la experiencia de hacer consciente su verdadera naturaleza no duda de su poder, “el poder para hacer todo”.
       Antes de hacer innovaciones en la personalidad o en cualquier otra obra, primero hay que conocerla bien. No es suficiente con tener vagas ideas o estar haciendo pruebas para ver si funciona el remedio, da que pensar cuando el doctor te dice; “prueba con estas pastillas, cualquier cosa me avisas”
      Observar la personalidad observando el comportamiento no es conocimiento suficiente para saber que hacer a la hora de decidir hacer cambios, o para dotarla de una nueva habilidad. La mayoría de la gente se conoce y conoce a todo el mundo por los comportamientos que tienen, y recetan soluciones a diestra y siniestra y los problemas de conductas siguen multiplicándose.
      Sin embargo son pocos los que no sueñan con sacar de ellos un súper- poder o un poder extra para convertirse en una persona sobresaliente. Los millones de estudiantes que no estudian obligados, trabajan para desarrollar una personalidad con el poder que da el conocimiento. Esperan convertirse en mejores y más eficientes pensantes.
       El asunto es que; “un pensador piensa” Decir esto parece una tontería, sin embargo nadie puede negar que es un “pensador”. Ser un pensador calificado en los términos que la sociedad los etiqueta, no baja de ser un filósofo o un productor de ideas trascendentales. Cualquier ciudadano corriente no califica para el título de pensador.
        El pensante piensa y lo que piensa son pensamientos, entonces, lo que los diferencia son los pensamientos que produce. El poder que muestran algunos pensantes está en los pensamientos que producen, la salud mental o que tanto afectan psíquicamente el cuerpo es una demostración de poder, ya que estos también son resultados de pensamientos, no solo son aquellos que crean un sistema filosófico, o demuestran profundidad en sus reflexiones.
        El orgullo de ser un pensante no se refleja en el rostro de la gente, y no lo demuestran hasta que la sociedad lo reconozca como un gran pensador por sus obras famosas.
        No me mal entienda, las metas y los sueños están impregnadas con la idea de que el mundo reconozca la calidad de lo creado, y el orgullo producido está bien ganado, pero considero que no es saludable para un pensante esperar elevar al máximo la confianza y la credibilidad en sí mismo, hasta que la sociedad lo aclame como un buen pensador.
        Aquel pensante que desea más poder del que tiene, y no es capaz de innovar su personalidad con la prontitud que a meriten las circunstancias, se les puede ver con unos años más viejo diciendo lastimosamente que; ahora si se sienten capaces de generar la actitud conveniente que no pudieron cuando se les presentó la gran oportunidad de su vida.
         Querer poder es querer pensamientos innovadores, novedosos, ideas geniales, pensamientos que impacten, pensamientos que solucionen grandes problemas de la humanidad, etc.
        Ahora yo pregunto; ¿sabe el pensante todo acerca del acto de pensar? , ¿Se siente capaz de materializar pensamientos que doten a su personalidad del comportamiento o la actitud que desea? ¿Cómo está con el control de la actividad pensativa?
        Las respuestas que tenga el pensante del acto de fabricar los pensamientos que sueña algún día pensar, le dirán cuanto poder efectivamente puede usar que den los resultados y las experiencias que desea.   
        La personalidad de todos los pensantes tal como está en estos momentos es una demostración de poder, de eficiencia para materializar pensamientos, en esto no debe quedar la menor duda. Todo pensante ha logrado convertirse en lo que piensa, todo pensante se siente como está pensando, todo pensante cree las ideas que está considerando verdad.
      Como se puede observar no es por falta de poder que los pensantes en su mayoría se sienten frustrados con ellos mismos, su decepción e impotencia es causada por su desconocimiento de sí mismo y el descontrol que tienen de la actividad pensativa que los lleva a producir pensamientos indeseables y pensamientos que se le salen de control.
      Antes de volverse un pensador creativo, de brillantes ideas, el pensante tiene que aclararse, identificarse, diferenciarse de la personalidad adoptada, del cuerpo físico  y de la mente. Solo así puede hacer manifestar todo su poder.
       Ha sido un placer, que tengas buen provecho y te sientas satisfecho con los resultados del uso de tu poder materializando pensamientos.

      Nos vemos pensante.