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viernes, 2 de octubre de 2015

CONTROLAR LA MENTE, ¿ES MISIÓN IMPOSIBLE?

       APRENDE AQUÍ COMO HACERLO.
       Controlar lo que no se comprende es una tarea muy difícil, para no decir imposible. En el caso de la Mente se agregan dos cosas que dificultan aún más el tan anhelado control.
      En primer lugar; a) Ya el pensante va con el carro coleado por la mojada autopista con el corazón en la boca del susto y no le responden los controles del vehículo. Y en segundo lugar; b) no está preparado para las emergencias, sorpresas e imprevistos.    
        En a) quiere decir que el pensante corre a buscar ayuda cuando ya tiene semanas sin poder dormir por el descontrol, o las crisis le suceden más seguidas y le duran más tiempo. Y en b) No está preparado sencillamente por ignorancia heredada de la cultura de este planeta que se empeña en hacer que los pensante pongan toda la atención en los pensamientos o en el cerebro y le piden controlar la mente, un súper mecanismo que la ciencia esta todavía en pañales para entender y cualquier ciudadano común menos que menos.
       Por lo general los pensantes son renuentes a considerar que tengan un tornillo flojo en la mente o los cauchos lisos, si lo reconoce delante de alguien, de inmediato este supone que necesita ser internado en un manicomio o debe recibir choques eléctricos. Dudar de la cordura es tan peligroso, pero tan peligroso que tener estos pensamientos corre el riesgo que se le conviertan en verdad, porque así le está sucediendo, las cosas negativas que piensa de inmediato las siente o se le cumplen.
        Los pequeños desajustes en las conductas, la impotencia para hacer cambios positivos en la personalidad, los estados de ánimos crónicamente bajos, las enfermedades físicas propiciadas por la mala calidad de los pensamientos, ninguna de estas cosas son consideradas condiciones que requieran atención urgente como síntoma de tener dificultades mentales.
        Mientras la persona no tenga un problema que requiera dosis elevadas de tranquilizantes, o esté a punto de suicidarse, de cometer un acto de locura, o que el vicio lo estrelle contra el piso, no se considera un grave problema “mental”, muy poco hace para prevenir una caída al fondo del barranco.
        Un pensante lleno de suposiciones acerca de la mente y un escrito donde le explican cómo controlar la mente, es como el chófer que solo supone lo que debe hacer para conducir y controlar bien el carro.
       Ahora querida amiga(o). Observa un poco esto; Cualquier persona pasando un poco de susto e inseguridad aprende a conducir bien un vehículo. Oye esto "a controlar las funciones elementales para conducir el vehículo" Repito; "las funciones" No necesita tener conocimiento de la ingeniería, ni de electrónica, ni ninguna de las otras ciencias necesarias para comprender el vehículo. Claro está que si ahonda en estos conocimientos llega a conducir en la fórmula uno. (Competencias de expertos).
        Igual sucede con la mente, las funciones básicas son las que usas a diario, la mente percibe, y con esta información, compara, asocia, diferencia e identifica y le ofrece al pensante o le muestra los resultados, y es aquí donde el pensante da su opinión, produce un pensamiento concluyente y por lo general decisivo y da play o un ejecutase, y todo él entra en acción bajo la dirección de la mente que no cesa de seguir percibiendo y procesando datos. 
         Aquel que quiere controlar la mente, dedíquese a CONTROLAR EL ACTO DE PENSAR" este acto de pensar es el que usted usa a diario, y a este acto se debe todo el éxito que ha logrado con su mente para tener buena salud, tranquilidad, paz y la satisfacción de alcanzar sus sueños o estar inmerso en sus logros. Pero también por deficiencia en este control se originan los problemas.
         Difiero de aquellos que solo reconocen el poder del motor y de todos los dispositivos del carro y no del piloto para conducirlo y ganar competencias. Me refiero aquellos que resaltan el poder mental y piden que se adquiera poder mental, y el pobre pensante que no entiende todo el asunto, dice; "¡carajo!  ¿Y yo que?
         Tener una mente poderosa o de un potencial increíble no es exclusividad de unos pocos. Todos los pensantes tienen una mente potencialmente poderosa, capaz de rendir hasta lo increíble, y la diferencia que hay entre uno y otro es; ¿cuánto controlas las "funciones" de tu maquina mental? 
        Si ya sabes y has comprobado que puedes ponerte a pensar por tu propia iniciativa, eligiendo cualquier tema o asunto, no necesitas aprender a pensar de otra manera diferente porque no existe un acto de pensar diferente a como lo has hecho.
       Así como estas conduciendo, sin prestar atención al acto de pensar haz logrado materializar esa única, original e indiscutible personalidad, imagínate si le prestas atención a este importante acto de pensar, te conviertes en un pensante satisfecho y a gusto con tu “poder” para sacarle el máximo rendimiento a la “MENTE”
       Cuando te pones a pensar de manera consciente y por voluntad propia, la mente solo es tu computadora tomando nota de lo que estás pensando. Cualquier descontrol que se presente de imprevisto, revisa de qué asunto o tema se trata y podrás verificar que no es la primera vez que en ese mismo tipo de problema o situación tu comportamiento es de la misma manera. Esto quiere decir que ya la mente funciona con un programa de pensamientos (que tú mismo pensaste) y lo hace de manera automática.
        Recuerda que no estamos hablando de memoria prodigiosas, de poder hacer cálculos instantáneos, lograr que el cuerpo derrita un bloque de hielo, o romperse en el cráneo un bloque de concreto, hablamos de “control del acto de pensar”. Visto esto desde otro punto de vista, es estar al mando de las funciones mentales, igual a “control mental.
        ¿Qué es lo que quiere el pensante que se está muriendo con una enfermedad física o psicológica resultado de su descontrol mental? O ¿Qué desea una persona que sufre descontroles emocionales o tiene conductas que reconoce lo van a llevar a la muerte, pero se encuentra impotente?  ¿Ir a la TV a mostrar un espectáculo?
         Si el pensante no desea ingresar a los récord Guinness, pero lo que quiere es poder controlar su mente, debe retomar o volver con lo que ha estado haciendo; “el acto de pensar” y ejercitarse de nuevo hasta eliminar la automaticidad y desarrollar un nuevo patrón de actitudes donde su voluntad se imponga.
          Basta de ejecutar un acto de pensar de forma descuidada, permitiendo que la mente sea la que determine la necesidad o la urgencia de PENSAR  acerca de algo. Por lo general el pensante es complaciente hasta con la mente, esta le trae a la memoria lo que se le antoje y el pensante se queda lerdo dándole vueltas y vueltas al asunto hasta que termina con un estado emocional negativo al no obtener respuesta o solución, ya que en verdad no está reflexionando.
         A la mente no se le puede dar una connotación negativa, o acusarla de los males, ella cumple al pie de la letra sus funciones, inclusive hace todo con autorización del pensante, incluyendo  a lo que se le llama mente inconsciente.
         Si decides algún día ejercitarte en el control de la actividad pensativa, en este portal he descrito una manera sencilla de lograr el poder mental y en mi libro; “Haciendo Nada”. (Por cierto estoy revisando fue mi primera experiencia como escritor, muchas novatadas, pero la esencia es la misma).
         Buen provecho.  Nos vemos pensante.