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lunes, 26 de octubre de 2015

LOS DECRETOS DE UN EMPRENDEDOR

       DEJEN QUE SUS HIJOS GOBIERNEN EN SUS MUNDOS.

       Hola amiga(o). Ningún pensante se puede quejar ante el creador de tener preferencias a la hora de entregar poder. A las pruebas me remito, observe, examine quien ha sido, quien es, y quien sueña ser, comprobará que del pasado quedan muy pocos aspectos de su personalidad que no ha modificado; en el presente estrena nuevas maneras de ser que antes no usaba y para el futuro tiene otros planes.
     Todos son decretos o postulados cumplidos al pie de la letra, alguien dirá; “no pude ser médico” decreto no cumplido. Espere un momento, ¿ya observó los decretos que hizo para cambiar de decisión y abandonar la carrera? Quizás responda; “si pero… justificaciones y más excusas para no aceptar ser dueño del poder para ser, hacer y tener.
     Ocurre que; un alto porcentaje de pensantes lo que quieren es poder para cambiar la vida de los demás, o para usarlos a sus conveniencias, para ellos, eso sí es poder. Su propia personalidad adolece de cualquier cantidad de fallas, pero solo pueden observar y cambiar (así lo creen) las de otros pensantes.
      El temor de que los pensantes con los que nos relacionamos usen todo su poder para ser quienes quieren ser, es por creer que representan un peligro, por ejemplo los padres piensan que lo serán para ellos mismos y tienen que hacer algo para evitarlo. Exageran los cuidados, los consejos, las enseñanzas, y hasta los ejemplos los muestran del lado negativo; “Mira a ese pintando cuadros que no vende y muriéndose de hambre en lugar de haber estudiado una buena profesión”.
      En cierto modo gran parte de la sociedad usa la actitud reactiva resultado de estados emocionales bajos o negativos y conclusiones como esta se mueven desde el inconsciente; “si los jóvenes están convirtiéndose en un problema social tomando decisiones equivocadas, la solución es que no puedan tomar decisiones” Si pensar por libre determinación los mete en problemas, la solución es quitarles esa libertad, o ir permitiendo en la medida que hagan las cosas como "yo pienso que deben de ser".
     No estamos hablando de transmitir información valiosa, conocimiento. Un pensante que se inicia en la vida no puede desperdiciar el tiempo que es oro para su vida creando el conocimiento en todos los aspectos de la vida, consume el tiempo que dura un cuerpo físico y no le queda para emprender sus metas. Lo que sí es necesario es que los educadores, como los padres sean buenos educando. Es decir, transmitir la información sin estropear el libre determinismo de su hijo o hija.
      No se puede negar que existe aprehensión para permitir que los pensantes sean emprendedores y emperadores en sus mundos, libres para decretar lo que les dé la gana. Con el cuento de que no están preparados para decidir, los conducen con el freno de mano y llegan a viejos y todavía parece que no son aptos para tomar sus propias decisiones.
      La sociedad usó la edad cronológica para crear leyes donde se establece cuando un pensante es libre para ser determinado, pero en general todos los que conducen son adultos pensantes y tienen la inclinación de pensar que es demasiada libertad. Se confunde las reglas del juego en la interrelación o la convivencia entre pensantes con la CAPACIDAD PARA PENSAR. Mamá le dice “Cuando cumplas los 18 años entonces puedes decidir” y el adolescente que no entiende a que se refiere mamá, piensa, “está loca, como es que no puedo decidir”.
    La actividad pensativa es un tema fundamental en la educación del niño desde que nace, no hay nada que enseñarle para ejecutar el acto de pensar, dejémoslo pensar libre y ocupémonos de darles el ejemplo de lo que es libertad, siendo, y permitiendo ser.

     Que tengas un feliz lunes y buen provecho.   Nos vemos pensante.