Translate

miércoles, 9 de diciembre de 2015

SIEMPRE ESPERA ALGO DE TI


            ¿PARA QUE CREES QUE PIENSAS?
     Hola amiga(o) pensante. Quizás practiques el ser incondicional con otro y nunca esperar algo a cambio de lo que das. Pero contigo mismo la incondicionalidad es al revés, “siempre espera algo de ti” No estar pendiente de los efectos de lo que creas o piensas es un falla que conduce al desconocimiento de sí mismo.
     Los pensamientos o las ideas que se tienen en mayor o menor grado, afectan al pensante, bien sea de manera positiva o negativa. Considerar que se puede pensar y pensar y luego olvidarse de todo lo pensado o quitarle toda importancia es lo que ha hecho que muchos se vean en la necesidad de “conocerse a sí mismo”,
     Quien se siente anímicamente mal y dice no saber lo que tiene, es alguien que piensa y piensa si prestar atención a las conclusiones que llega. El propósito de que alguien piense y piense acerca de algo, es para llegar a una conclusión, o a un entendimiento de manera que pueda decidir el procedimiento que mejor le convenga.
   Para qué se piensa, si no es para llegar a una conclusión, y una vez que se concluye viene  la decisión y se decreta de inmediato.
    El pensante cuya manera de ser está tratando de mejorar, rectificar o crear una nueva actitud y tiene dificultades para crear una nueva modalidad de ser, padece del hábito de pensar y pensar con indiferencia, dejándose llevar por la automaticidad del acto, por tal motivo cuando concluyó y decidió ser como es ahora ni se enteró. No estuvo suficientemente consciente para saber a qué conclusión llegó y lo que decretó basado en lo que “entendió” en ese momento.
     Reflexionar es el proceso de revisar todo lo que se ha pensado con respecto a algo con el propósito de llegar a una mejor o diferente conclusión que permita establecer un nuevo decreto, para materializar una nueva realidad.
    Les decía en la entrada anterior acerca de amar las ideas propias, si me supe explicar, pudieron ver que es la manera de llevarse bien con uno mismo. En las relaciones con otras personas cuando se quiere ayudar, aconsejar u orientar a otro, la mejor manera para que funcione la ayuda es llevarse bien con esa persona. Agradados unos de otros, de no ser así la comunicación puede estar llena de muchas verdades, pero es imposible que esa persona quiera decidir aplicar lo que se le ofrece.
     Cuando algo no te gusta de ti, y el disgusto es sinónimo de rechazo o de negación, tendrás dificultades para cambiar eso.
     Puedes preguntar; ¿Cómo se hace para que guste lo que se está considerando malo o negativo en uno? Si lo haces te responderé que esa creación la pariste tú. Los pensamientos, la conclusión a la que llegaste y la decisión fue una hermosa obra en su momento, si no hermosa fue lo mejor que pudiste parir. Diste lo mejor de ti en ese momento, quizás en medio de dificultades adversas terribles, por lo que no tienes que sentir vergüenza de ti o menospreciar la creación.
    Los padres dicen amar a todos sus hijos por igual, no importa que defecto físico traigan de nacimiento. Y eso es lo que esperan los hijos de ellos, de no ser tratados así, no hace falta que yo te describa la terrible tragedia familiar que empeora lo que ya es un problema.
    Por eso se aman las ideas que se paren, ellas no solo son nuestros hijos o creaciones, ellas somos nosotros, somos quienes pensamos y sentimos ser.  
    Tratar de amar la vida, a otro u otros pensantes sin amarse a sí mismo es imposible, pero aquellos que insisten en hacerlo de esa manera logran ser unos hipócritas conscientes de su falsedad o vivir engañados creyendo ser lo que no son.
    Ha sido un placer compartir, de ahora en adelante seré informal con mis entradas, me dejaré llevar en esta navidad por los acontecimientos diarios, disfrutaré mis encuentros familiares y de amistades sin mezquindad, y pasaré revista a los personajes de mi propio mundo.

      Nos vemos pensantes. Que tengas buen provecho.