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lunes, 30 de noviembre de 2015

LA MANIPULACIÓN Y EL ACTO DE PENSAR


        ¿POR QUÉ SERÉ TAN MAL PENSADO?
    El acto de pensar es tan rutinario, tan fácil de ejecutar que los niños aprenden solos sin ayuda de los padres. Lo natural del acto produce exceso de confianza y lo hace imperceptible, a tal punto que lo único que preocupa y en lo que se ocupa la gente es en lo que se piensa.
    Cuando lo que se piensa hace la vida imposible de soportar, o convierte al pensante en un infeliz deprimido, este se desprecia como pensador, y como pensador invalidado pretende cambiar su “manera de pensar”. Como se entiende “que la manera de pensar” es el tipo de contenido que tengan sus pensamientos, insiste en cambiar de ideas con un “acto de pensar” fuera de control.
    En la lógica se exige entre otras cosas una secuencia correcta, los pensamientos no pueden ser primero que el acto de producirlos. ¿Entonces porque se obvia el acto de pensar cuando se quieren hacer correcciones de los pensamientos que están dictando una manera de ser considerada negativa?
   Ustedes no sospechan, o no les hace pensar esa omisión como un descuido algo extraño para una humanidad que exige eficiencia y resultados probados para poder calificar una ciencia o un cuerpo de conocimiento y autorizar su uso. Pues a mis amigos que no son maliciosos, les puedo decir que veo esta omisión como algo intencional. Este sistema se sostiene de dependientes, de pensantes manipulables que hagan coro o hagan la ola cuando a otro le convenga.
    Comenzamos por los aspirantes a gobernar y los que están gobernando un país, pasamos por el mercantilismo explotador y podemos terminar con las personas con las cuales convivimos. La gran mayoría es feliz y se siente confortable cuando tiene el control de la voluntad del otro, cuando puede con sus pensamientos influir en la manera de pensar de la otra persona. Pero cuando se encuentra que no puede romper tu autodeterminación se trastorna, usa cualquier recurso sucio para doblegarte. Llegando al uso de la violencia o la fuerza para lograr su objetivo.
     Lo primero que hace un mal gobierno o el que se cree que gobierna o tiene el poder es reprimir la disidencia. Aquel que no soporta que no se esté de acuerdo con  él, muestra cual va a ser su manera de proceder si no logra por “las buenas” que la persona sea sumisa, y la única forma de someter a un pensante es que no controle el acto de producir pensamientos. Que por ningún motivo se dé cuenta que su poder para pensar no está en los pensamientos que produce, si no en su poder para ejecutar un acto con el que puede producir todas las ideas que le dé la gana de hacer realidad para experiencia propia.
      La primera misión de un pensante al pensar es producir efectos en él, y en la medida que solo viva para compartir los pensamientos de los demás, se vuelve un dependiente de los pensamientos de otros para sentir lo que más le gusta, como quiere sentirse o para lograr sus objetivos.
     No me mal entienda, la persona que con mayor sinceridad aprecia tus pensamientos es aquella que goza de libertad para pensar. El dependiente en cambio, idealiza al proveedor de sus creencias al punto de la perfección, o más allá si es posible. El fanatismo nace en pensantes cuyo control de la actividad pensativa es deficiente y se alimenta de ideas de otros, sin hacer su análisis.
     Este es el tipo de público que en este “sistema” debe prevalecer, y para lograr tener siempre un abundante rebaño, hay que impedirles que se mantengan en control del acto de pensar cuando comiencen a despertar de la inconsciencia o salir de la ignorancia inducida de donde se origina el verdadero poder de un pensante.
     Aquí en Venezuela tenemos un ejemplo de como la manipulación funciona y da buenos resultados a los manipuladores. Todos los interesados quieren lograr sus objetivos manipulando, no ayudando a crear consciencia, informando sin mentir o alterar la realidad de los hechos. Me da vergüenza ajena cuando encumbrados pensadores mienten, alteran y tuercen sus mensajes para lograr “convencer” al público. Pero la vergüenza no es por los manipuladores, es del público que es seducido como si fueran discapacitados pensadores.
     El caos es un caldo de cultivo para producir pensantes discapacitados para controlar el acto de pensar. Mayor descontrol inducido, más fácil de manipular, hasta los depredadores en el mar con los cardumen provocan intencionalmente el caos para comerse los peces uno a uno.
      En el caos o en un ambiente crítico, ante el desespero y la angustia, mucha gente creen todo lo que digan; los rumores se expanden, y funcionan de adelante para atrás y de atrás para adelante. Es decir; “como todo el mundo sabe” que se están diciendo mentiras por todos lados, entonces las verdades se camuflajean como mentiras y el público que puede reflexionar no sabe en quien creer, y no tiene los medios para investigar hasta qué punto los hechos o las pruebas que se publican son ciertas. Por otro lado el que menos tiene, lo poco que tiene no lo quiere arriesgar, y prefiere un “mal conocido que un bueno por conocer” y aquí, son la gran mayoría.
      El líder de opinión, o el comunicador que no verifica la que publica, el público que lo sigue lo puede juzgar como un mentiroso y se sabe que todo mentiroso es un cobarde, un agitador que a la hora de las confrontaciones huye y dejan a los bobos que paguen las consecuencias. Eso sí, si ganan son los que cobran el premio gordo.
     He dicho lo que pienso, ustedes son libres de pensar como lo deseen. Feliz inicio de semana y buen provecho de sus ideas.   Nos vemos pensante.

      

lunes, 23 de noviembre de 2015

HAY QUE PENSARLO BIEN

   HAY QUE PENSARLO BIEN

EL REGALO A UN HIJO ADOLESCENTE QUE LE CAUSA MÁS SUFRIMIENTO A LOS PADRES; ES REGALARLE UNA MOTO.

  SALUDOS. NOS VEMOS LA PRÓXIMA SEMANA.

APEGADO AL DESAPEGO

 

        ¿ES POSIBLE QUE LO BUENO TERMINE SIENDO MALO?   
        Hola amiga(o).  Los beneficios espirituales de lograr el desapego, han hecho que se escriba muy buena filosofía al respecto y se convierta en un principio que todo pensante debe tomar en cuenta. La condición de estar apegados a las cosas produce una variedad de efectos negativos claramente identificables.
      El dolor emocional causado por las “pérdidas” o toda la alteración emotiva y el descontrol del acto de pensar causado por las “amenazas de pérdida”, trastornan la vida del pensante. Y está obligado a recapacitar para cambiar su actitud con respecto a las cosas materiales e inmateriales consideradas reales e importante para ella.
      Tenemos otras condiciones similares al apego y su contrario el desapego, que vamos a echarle una mirada antes de hablar de los dos lados de una misma condición. Cuando me refiero a una condición, me refiero a una serie de características a la que ha llegado el pensante que lo definen y que no le están haciendo bien. Por lo tanto debe salir de ella como es el caso de ser apegado y sus efectos negativos.
       Para el apego se recomienda el desapego, excelente y tremendas ganancias para el que lo logre. Para el perdón y el no perdón; se recomienda que perdone para que se libere de lo que considera le han hecho mal y se quite de encima los efectos negativos de esa condición.
       Para el criminal y el no criminal; donde el pensante sufre de cargos de consciencia se le recomienda el arrepentimiento para que se quite los efectos negativos de esa carga. La aceptación y la no aceptación, se recomienda aceptar para que todos los hechos de la vida que le ocurren que le causan dolor puedan superarlos y deshacerse del sufrimiento.
       Para la libertad y la no libertad; recomendamos miles de maneras para ser libre por los beneficios que esta condición de libertad produce.
       Como podemos ver, estamos hablando del lado de la condición negativa para pasar a una condición positiva, loable en todos los aspectos el lograr llevar a la práctica estos principios. Pero, aquí está el incómodo pero: ¿Cómo llegó el pensante a esa condición negativa?
        En este momento sabe cómo salir de ella, y está a un paso de resolver todo el asunto, no se puede quedar disfrutando su éxito de saber y poder salir de las trampas en la que el mismo crea si no ha examinado y resuelto como hizo para entramparse.
        La condición positiva que ahora ha logrado se le convierte en una trampa ya que tiene que permanecer evitando volver a entramparse, debe pensar métodos y maneras de ser muy particular para desenvolverse de modo de no dar un pie en falso, y debe por lo tanto darle tanta importancia a no hacer o pensar de ciertas maneras que vuelve a caer en las fuerzas opuestas de la bipolaridad “de lo bueno y lo malo”. De lo que debe y no debe y con más esfuerzo exigiéndose que tiene o no tiene que ser, hacer o tener.
      La condición negativa de la que el pensante quiera salir, su falla inicial no está ahí, está en la positiva que fue donde en primer lugar pifió, erró y se entrampó. Ejemplos; un pensante está apegado y quiere soltar algo, el comienzo de su problema está en la acción de asir o agarrar. El pensante quiere salir, su condición comenzó entrando. Estaba afuera y ahora está adentro teniendo problemas para salir.
      El pensante dejó de “ser malo”, en algún momento no lo era, y no solo va evitar cometer los mismos crímenes, va a evitar a como dé lugar que otros cometan lo que él piensa que es malo. Miren las guerras en este momento de ambos lados, o de todos los lados en conflicto, todos se creen los buenos, los que tienen la verdad.
      Cuando el pensante logra salir de la condición de apego, de maldad u otra similar, está en el mejor momento para examinar lo que ocurrió en él que lo predispuso a cometer sus crímenes cuando era bueno o desapegado a las cosas.
      Te voy a dar un ejemplo de otra manera, haber; tienes una cuerda y te das cuenta que se le ha hecho un nudo y la estuviste usando por un tiempo y no sabes cómo se anudó. Por tanto uso el nudo está muy apretado y reconoces lo bueno que sería estar sin ese nudo; Usas los dientes, las uñas, una pinza o lo que sea y lo aflojas y desatas, y tienes la cuerda lisa y más extendida, pero no has examinado como fue que se te hizo ese nudo, esa no fue tu intención cuando empezaste a usarla, en ningún momento quisiste anudarte.
      Ya sabes cómo aflojar y desatar un nudo, pero no puedes vivir desatando nudos, eso te quita libertad y pierdes el confort. Tampoco se puede vivir evitando apegarse a las cosas. Ahora que la cuerda está desatada hay que celebrar la ganancia y luego del disfrute, observar cómo es que uno se anuda sin darse cuenta. Ahora ya puedes alcanzar las cosas o posesionarte sin el temor de apegarte a ellas.  
     En el tema de la espiritualidad y sus ganancias de lo que se debe hacer para no caer en el “infierno” o ser un “pecador”, o de lo bueno y lo malo, tiene a la humanidad en un permanente fratricidio, en una matanza entre hermanos, y estas son las personas buenas que se consideran desataron el nudo del mal y saben cómo enseñar a otros a que hagan lo mismo. Yo no dudo que la gran mayoría de estas personas de intensa religiosidad hayan logrado desatar sus nudos, salieron de la condición negativa (dejaron de ser malos o pecadores) y convirtieron la condición positiva en un problema igual o peor para la vida. Su manera de hacer un mundo de gente buenas como ellos, es sometiéndolos a la fuerza o eliminándolos.
       El pensante tiene tanto poder, que si quisiera puede ser tipo Harry Houdine (el famoso ilusionista y escapista) hacia sus trampas y antes de entrar ya sabía cómo salir de ellas. Vivía de las trampas y cada día inventaba una más complicada o espectacular. Hasta eso puedes hacer si lo deseas. El propósito primario de un pensante al estar en este plano “ES SER” y para ser tiene que involucrarse e intercambiar con otros pensantes. En esta decisión de “SER” se haya todas las repuestas a los problemas que surgen de nuestra estadía en este plano “físico”.
      Me gusta ahora, ver la vida como un juego, en el sentido de la diversión, de la alegría, del placer, de la satisfacción, del disfrute, que implica jugar con la “inocencia” como se hace de niño. La seriedad solo consiste en mantener el nivel de responsabilidad y ética conmigo mismo en condiciones “óptimas”, para no solo ocuparme de producir efectos positivos en mí, mi responsabilidad abarca a los demás pensantes y el mundo natural que me rodea al cual puedo afectar, y debo hacerlo con el “Menor efecto negativo posible”, o con el “Mayor efecto positivo posible”.
      Mientras se está involucrado, el absoluto, aquí donde nos hallamos es imposible. Nunca se puede producir un efecto 100% positivo o viceversa. Ser absolutamente bueno, malo, apegado, desapegado, libre o atrapado, aquí…imposible. Pretenderlo es crearse una condición que poco a poco hunde al pensante a un nuevo nudo sin advertirlo.
       Leí un pensamiento del gran Bruce Lee, experto en artes marciales y actor de cine ya fallecido, y tiene algo que ver con el tema. Bruce dijo: «Me hice “mejor” luchador cuando deje de luchar y empecé a fluir».  Gracias amiga Harolina. Payano, siga fluyendo.
      Ha sido un placer, buen provecho.     Nos vemos pensante.

      

domingo, 22 de noviembre de 2015

ESTÁ LLOVIENDO AMOR

 

Con tanta lluvia de amor, has inundado mi mundo
Anegado en lo profundo, impregnado en tu candor.
No voy a pedir auxilio, de ti, no quiero ser salvado
Quiero ahogarme a tu lado, recibiendo ese rocío
Arrastrado por el río de tus caricias y encanto
Para desembocar en el mar y me sigas adorando.
Para darte igual amor he creado una tormenta
Un vendaval que te yerta de tanta precipitación
Que no haya una emoción sin contenido amoroso
Que nos llenemos de gozo y de vida al corazón.
Las compuertas no resisten, este abnegado amor
Es lo mismo que me diste, ya no tienes salvación.
Ahoguémonos vida mía, en amor puro y sincero
Pobre gente que en el mundo, no les cae un aguacero.
Que llueva amor…

Autor:   Emilio Fernández 

EL DOMINGO HABLO DE AMOR

EL SABOR DEL AMOR

Después de haber probado lo que es sentir el amor
Puedo dar testimonio, de que lo que sabe es a flor.
Tengo que seguir probando, me volveré un catador,
Amor mío, págame con especie, para degustar tú sabor.
Para llevarte conmigo condimentando la vida
Que todo me sepa a ti, fragancia en mis comidas.
De haber sabido lo bueno que es estar enamorado
Desde que salí del vientre lo hubiera solicitado
No me quedare callado, lo seguiré transmitiendo
El que no ha probado amor, la vida se está perdiendo.
Desabrido sin sabor, no se le recomiendo a nadie
Tiene que probar amor, para que vea a que sabe
Y luego venga y me cuente, si es sabor deleznable
O si se arrepiente de amar, o va a morir como amante.

Autor:   Emilio Fernández

sábado, 21 de noviembre de 2015

EL NIÑO QUE NO TUVO INFANCIA

MICRO-RELATO
    Le decía el alumno a su guía espiritual, “No tuve infancia, nunca pude soñar y divertirme como cualquier niño. Las circunstancias me obligaron a solo ocuparme de buscar los medios para sobrevivir y me perdí de vivir la ilusión y la fantasía que veo en los rostros felices de los niños. El resentimiento y la amargura de esos años perdidos, de no vivir esas etapas, es mi lamento diario, todo lo que he logrado con tanto esfuerzo no llena ese vacío en mi corazón; ¿qué hago?” Le respondió el maestro. “Ya no puedes hacer nada con lo perdido; lo perdido, perdido está. Pero veo que no has perdido el corazón, es el mismo que tuviste de niño, y aun puede identificar y añorar los inmaculados sentimientos que llenan la imaginación de un niño. Ahora quien lo tiene castigado eres tú; libéralo, déjalo ser, y veras el niño que llevas dentro saltar de alegría”.

  Autor:  Emilio Fernández. 

viernes, 20 de noviembre de 2015

“TIENE UN TORNILLO FLOJO”

          ¿SE LE AFLOJÓ UN TORNILLO Y NO SABE QUE HACER?

        Hola amiga(o).  Con frecuencia oímos decir; “tiene un tornillo flojo” o “le falta un tornillo”. Se entiende que es un decir, y se refiere a que la persona tiene problemas de conducta, o está algo tocado de la mente. ¿Cuantos decires son entendidos de manera literal? Sobre todo por los nuevos pensantes o los niños.
        Pero el enfoque apunta hacia la mente, ahí si no hay duda, por lo que se deduce que muchos pensantes adultos creen que la mente es como la computadora que tiene en casa que se le echa a perder una pieza o “se le afloja un tornillo” y hay que llevarla al taller de reparación. Ellos no han estudiado y no saben cómo se repara una mente.
       Yo lo veo como tremendo dilema, se nace con una mente, la vida depende de ella y no trajimos al menos un instructivo para saber qué hacer en caso de que presente fallas. El asunto es grave, porque la ciencia todavía no puede poner la mente en los sofisticados aparatos que ha inventado para hacer las correcciones que hagan falta. En cambio ya tienen el código genético y están fabricando órganos del cuerpo y quien sabe cuántos clones humanos no han echado a la basura.
       Los que creen que el cerebro es toda la mente les doy mi opinión: Los defectos del cerebro no hacen al pensante padecer de esquizofrenia, ser un psicópata, o un hipocondríaco. Ni hace que el pensante disfrute el dolor, ni que practique deportes extremos donde expone la vida cada segundo, mucho menos lo hace o no un genio.
       El pensante, esté con un cerebro dañado o con un cerebro en buenas condiciones, depende de él ser un criminal o una persona socialmente aceptable. Depende de él ser un talentoso creador o considerarse un inepto.
       La mente no es solo la masa encefálica, así que por más que traten de corregir conductas erradas o de convertir a la persona en un genio manipulando el cerebro, terminarán en un callejón sin salida como les ha ocurrido en el siglo pasado, que se cometieron atrocidades rebanando cerebros.
      Y como ya lo he dicho, la ciencia tiene el deber de encontrar las maneras de corregir las fallas estructurales que traiga o que le ocurran al cerebro, tal como lo hace con cualquier órgano del cuerpo humano. Estas fallas rompen el flujo o el circuito, y es obvio que la persona muestre los efectos de esa anormalidad genética alterando sus conductas. Pero si la persona tiene un cerebro sano, las repuestas a sus males psicológicos dependen de él. Es con lo que hace él, que hay que lidiar. Y lo que hace un pensante es “PENSAR”
      Quien tiene “los tornillos flojos” es el pensante, cuyo control del acto de pensar le da pena hasta a él mismo. Esa conducta o esa “manera de pensar” que tanto daño le hace al pensante, no es porque le “falta un tornillo a la mente o al cerebro”.
       Esta manera convencional de enfocar los problemas psicológicos y psicosomáticos, predisponen y ponen al pensante afectado en un estado de impotencia para ayudarse, inducido por quienes menos debieran, que son las máximas autoridades acerca del tema.
      ¿No me crees? … acepto que seas libre para pensar, pero examina esto: Si ningún pensante nace con un manual, o instructivo que le dé detalles precisos de cómo usar bien un cerebro o una mente. Todos tendrían que estudiar años de neurología, psiquiatría, y todas las ramas de la psicología para medio sobrevivir cuerdo. Sin embargo, al enfermo se le pide que ponga de su parte, que deje esa mala manera de pensar, que aprenda de las experiencias, que controle sus emociones, su mente. Pero si quien se ocupa de todo es el cerebro o la mente, ¿qué puedes hacer tú? ¿Y ese tú, existe, o es la misma mente que se concibe ser un espíritu o un alma porque detesta ser mente o cerebro?
       Es diferente que se le recomiende a una persona reposo, una dieta, o la sencillez de tomar unas pastillas para que ella se ocupe de aliviar o corregir el problema. Pero no, se le pide a la persona que tiene que poner de su parte, y no sabe nada de neurología, ni dispone de tanto aparatos inventados para supervisar lo que está haciendo el cerebro.
       Yo tengo mi propia idea de la causa primaria de mi existencia “Dios”, y concibo que se nos permitió estar dotados todos, del poder para convertirnos en quien queramos ser, o dejar de ser aquello en lo que nos hemos convertido. Y esto que digo lo saben hasta los niños, quienes están en proceso de convertirse en quienes están pensando ser, y muchos adultos que quieren dejar de ser aspectos en su personalidad que no le satisfacen.  
     Todo lo que tiene que ver con efectos de los pensamientos, el responsable es el pensante, no la mente o el cerebro. Y es él, el que debe recibir el crédito si es un buen pensador y el descrédito de los tornillos flojos, si no lo está haciendo bien.
       El que quiere resolver todos los problemas causados por efectos de los pensamientos, y quiere resolverlos con tratamientos médicos, ayudas, o por su cuenta, no puede dejar de considerar que el problema es él con su control del acto de pensar. Si es capaz de considerar que esto es real, no necesita que nadie lo entrene para ejecutar el acto de pensar, o ir a la universidad a entrenarse como pensar bien. Ha estado pensando bien todo el tiempo, con control o sin él, pero lo ha estado haciendo.  
     Los tornillos sueltos están en el acto de pensar, es ahí donde debes ir a reparar la acción que ejecutas y de la que depende la calidad de tus pensamientos.

    Ha sido un inmenso placer, buen provecho y feliz fin de semana.  El domingo hablo de amor.   Nos vemos pensante. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

¿CONTROLAS LA MENTE O TE CONTROLAS TU?

 COMO LOGRAR EL MÁS ALTO RENDIMIENTO

     Hola amiga(o). Todo “el control mental” que se logre, es el control en sí mismo que ha logrado el pensante. Cierto, conduce una poderosa máquina y es de su destreza que depende no estrellarse en la carrera para lograr alcanzar sus metas, y sobrevivir sin tantos accidentes y abolladuras.
       Ahora, el pensante ya viene en este momento en veloz carrera conduciendo a través de la mente, y  el control en sí mismo está siendo afectado por los dictados de pensamientos que ya están en las funciones automáticas de ella. Son rutas donde el pensante ha dejado que “el piloto automático se encargue”; son algunos patrones de comportamiento que no puede desactivar y que le afectan el control en sí mismo. Por lo tanto con menos condiciones para controlar la mente.
      El pensante puede considerar “no pensar” o pensar “nada” y experimentar ese estado de plenitud, de paz y quietud, pero la mente no puede ni debe apagarse, se pierde tiempo y energía tratando de apagar la mente, cuando quien tiene que neutralizarse o dejar de pensar, es el pensante.
        La mente no solo se ocupa de las directrices que ha dispuesto el pensante para conducir su vida, tiene además funciones directas en la supervivencia de la entidad física, quien procesa permanentemente lo que percibe del exterior y lo que ocurre dentro de su propio complejo orgánico. No puede ni debe dejar de estar activa.
      Aquel pensante que ha logrado un buen nivel de libertad, se le hace real el hecho de que es diferente de su mente y de su cuerpo, y que la personalidad sea la que sea que está asumiendo, es resultado de sus pensamientos y no de lo que piensa la mente, por lo tanto no ve a la mente como la responsable y sabe que en él están las respuestas y las soluciones.
     Lo he dicho pero te lo recuerdo. Insisto en llamar “pensante” a quien en esencia es el ser que habita en un cuerpo y tiene una mente, y no llamarlo espíritu o alma. Esto lo hago más que todo pensando en los niños. Explicar lo que hace o puede hacer un espíritu o un alma, es todavía confuso para muchos adultos y no le será útil en absoluto, por ahora. Aunque en una de las definiciones de espíritu que he leído, con timidez se le atribuye la capacidad de sentir y PENSAR.
      En cambio, informarle al niño, que él es un pensante o un pensador, porque “piensa”, se le puede demostrar con mucha facilidad y se le puede hacer ver la utilidad que tiene para él desde ese mismo momento. En mi experiencia, perdí muchos años de mi vida tratando de ver con mis propios ojos que era y que hacía un alma, o un espíritu. Tiempo que me hubiera servido para empoderarme por completo del acto de pensar y vivir la magia de ese poder como lo hago ahora.
       Si usted decide “no pensar” no trate de apagar la mente, esa decisión de “no pensar” es un pensamiento suyo y usted es efecto de lo que piense, por lo tanto experimentará “no pensar”. Usted está dejando de pensar pensando, no está apagando la mente. En el grado que pueda tener control en sí mismo, es consecuente a su control del acto de pensar que usted ejecuta y viceversa.
        Es decir; Controle el acto de pensar que usted ejecuta y se está controlando usted. Y como consecuencia positiva está en mejores condiciones para dominar la mente, o los programas que ya instaló en ella, que son hechos con sus propios pensamientos.
       Diferenciarse de la mente y el cuerpo es recobrar autonomía, y permite reconocer cuando es uno el que piensa, en otras palabras puedes reconocer tus propias ideas cuando las estás produciendo y dejar de pensar pensando, si ese es el deseo.
       Tratar de controlar la mente o toda actividad física, para concentrarse y poder meditar sin controlar “el pensar”, es la causa para que muchos pensantes abandonen estas prácticas ante la dificultad que tienen para tranquilizarse o relajarse. En el post anterior lo dijimos, quien más necesita relajarse y meditar, es el que menos puede por su descontrol.
      ¿Cómo meditas si estas en medio de un descontrol? ¿Cómo lograr relajarse y mantener la concentración para adentrarse en sí mismo y buscar respuestas? La vida cotidiana nos llena de disgustos, de alteraciones, de presión y hasta dolencias emocionales y físicas. Esta carga o esta actividad emocional descontrolada del día, tienen que desaparecer antes de poder meditar, reflexionar, razonar, analizar o ejecutar cualquier terapia o proceso de mejoramiento.
       El rendimiento es el objetivo de todo pensante en toda acción que emprenda, y cada uno de nosotros vive emprendiendo acciones, incluyendo aquellas dirigidas a la salud, física, mental o espiritual.  Analiza tus puntos de vista y haz la comparación a este enfoque si no lo has considerado y veraz como se incrementa tu poder creativo.
       Ha sido un gran placer compartir, buen provecho.   Nos vemos pensante.  

lunes, 16 de noviembre de 2015

NUNCA ESTARAS SOLO, SI CUENTAS CONTIGO

CUANDO MÁS TE NECESITAS, MENOS PUEDES AYUDARTE. AQUÍ TE LO EXPLICO
       Hola amiga(o). Qué bueno sería que todos los pensantes gozaran de excelente salud y sus capacidades creativas le estén rindiendo y obteniendo toda la satisfacción que lo hagan vivir con entusiasmo, contagiando con su ánimo a quienes están a su alrededor, pero no es así. El desánimo y la frustración se han mudado a la casa de muchos pensantes.
     Por lo general, quien se siente bien quiere estar mejor y tiene la voluntad para hacer todo lo necesario para lograrlo, en cambio quien está desanimado, frustrado, entre sus males tiene la falla de no tener suficiente ánimo para sacar a relucir voluntad para enfrentar sus dificultades. Estos pensantes que necesitan más que nadie trabajar para salir de ese estado, la debilidad les hace más difícil sobreponerse a la condición en que se encuentran para buscar la manera de mejorar.
       Esta condición de entrampamiento debe ser reconocida, estar consciente de lo que se siente cuando se está mal. Cualquier pensante con algo de vida tiene la suficiente experiencia para examinar en sus recuerdos esa condición, donde no le provocaba hacer nada, aunque deseaba con toda su “fuerza” hacer algo para estar bien.
     Estar en esta mala condición, es donde las personas que están alrededor juegan un papel muy importante. El apoyo no solo consiste en decirle que hacer, la persona lo alienta con sus palabras, lo hace poner de pie, lo viste y lo lleva a buscar ayuda. El pero es; que no se sabe si llegado un momento crítico, se tiene a alguien al lado para que ofrezca su hombro.
      En este momento se puede estar rodeado de personas amorosas y conscientes, encontrarse en buena salud y estabilidad mental, pero eso no es ninguna garantía, el único garante es el mismo pensante. Y aunque le sobre quienes puedan auxiliarlo y recibir atención, su recuperación va a depender de su actitud. Actitud “positiva” que es fundamental para recuperarse y que nadie puede producir pensando por él.
      Aquellos quienes son solidarios y no dudan en echarse al hombro a sus seres queridos para que se recuperen de sus problemas, deben saber que mientras más grave o más mal se sienta la persona, el remedio o el tratamiento que quiere, es uno “que lo cure en segundos”. Su desespero o ansiedad lo hace impaciente a tal punto que si al tomarse la primera pastilla, recibir le primera sesión de terapia, hacer el primer proceso… No lo cura de inmediato; “ya no sirve”. Si lo sigue haciendo su actitud y consideración “es que cree que eso no va a funcionar”.
     Esta es una de las razones para que los brujos y todos aquellos que ofrecen curas instantáneas, milagrosas y que el pensante no tenga que hacer nada de su parte “ni siquiera pensar”, tienen tantos clientes o adeptos. Y una de las razones para que la auto-medicación de drogas medicas prolifere, al punto que trafican con ellas por que se ha tenido que prohibir su venta sin prescripción autorizada.
      La indolencia del pensante decaído, desanimado, es fácil e importante de comprender, esto evita que quienes cooperan se frustren en sus intentos de ayuda, se molesten y hagan críticas al enfermo “para que entre en razón”, cuando no puede razonar.
       Para razonar se necesita estar en control del acto de pensar, y es obvio que la persona se encuentra en una condición producto de un pensar involuntario. Y para que se sepa y se recuerde, “nadie quiere sentirse mal o estar sufriendo por algo físico o mental”. ¿Verdad que esto lo sabemos todos?
       Estoy seguro que quienes me están leyendo, son pensantes que están trabajado en su crecimiento, buscan conocimiento por todos lados para reforzar sus métodos de auto superación, y son los que menos necesitan de esta información. Cuando debiera ser al revés, así que no se deje agarrar desprevenido pensando que quienes más necesitan de ayuda son los que más trabajan para ayudarse.
       Comprender como se produce esta inversión ayuda a entender a los demás pensantes, y estar preparado por si le toca a uno darse una caída. No estamos exentos de tener bajones de ánimo o recibir impacto que nos dejan destrozos internos, donde se necesita sacar a relucir los recursos que hemos guardado para rehacer nuestro mundo interno.
      “Más vale prevenir que lamentar”  esta expresión encaja en el tema, por eso tengo el deber de ser fastidioso, repitiendo esto: El control del acto de pensar es la garantía para liberarse de nuestra propia trampa, de nuestros propios e inútiles pensamientos que nos impiden pensar de manera que materialicemos las actitudes que mejor nos beneficie.
      El control del acto de pensar no solo crea la fortaleza para resistir los impacto y levantarse como si no hubiera pasado nada. Si llegara a pasar, que se demora en recuperar su ánimo, su entusiasmo, la paz interior, etc. Ya sabe cómo hacer para levantarse del piso con ayuda o sin ella.

     Ha sido un grato placer compartir para que compartas, buen provecho.    Nos vemos pensante.

domingo, 15 de noviembre de 2015

COMO EL PRIMER DÍA

COMO EL PRIMER DÍA

Nada y todo, se ha transformado.
Todo, porque ya somos abuelos,
Tenemos una historia de amor
que ha pasado por innumerables
tormentas, y los devenires de la vida
han cambiado el mundo a nuestro
alrededor. Tenemos nuevas razones
para seguir amando la vida y permanecer
juntos compartiendo los frutos de
nuestros frutos y los frutos de
los sueños que compartimos.
Todo ha cambiado, hasta nuestros
cuerpos le han pagado su cuota
al tiempo, pero nada ha cambiado
en el amor que siento por ti.
Es el mismo amor que te ofrecí
aquel día inolvidable, esa sonrisa
que coronó la expresión de tu rostro
la sigo viendo en tu cara cuando
te digo que te amo.
Como el primer día.

Autor:   Emilio Fernández

EL DOMINGO HABLO DE AMOR

ALZHEIMER, CRIMINAL DE LOS RECUERDOS

Amenazas con arrancarla de mi vida,
borras de manera lenta, cada registro
que tengo de ella, pero no solo
limpiaras los archivos de las neuronas,
tendrás que viajar por cada célula
de mi cuerpo, porque no he dejado
un lugar donde no la tengo grabada.
El día que acabes, con tu empecinada obra
en mi cuerpo, no vas a cantar victoria,
no tienes solvente ni blanqueador,
que borre lo que llevo escrito en el alma.
En ella, el amor es imborrable, y aunque 
hayan muerto los sentidos de mi cuerpo,
los sonidos de un corazón enamorado
trascienden a la perdida de una memoria
terrenal, para persistir en el tiempo
de todos los tiempos, donde los que
se sintieron amor se reencuentran,
para vivir en inmortalidad, fuera del alcance
del criminal de los recuerdos… ALZHEIMER
Autor:   Emilio Fernández


sábado, 14 de noviembre de 2015

EL SUEÑO DE UN NONATO

     MICRO-RELATO
Soñé que todo a mí alrededor comenzó a estremecerse, mi pequeño mundo se contrajo repetidamente. Oí y reconocí la dulce voz de mi madre que con un sollozo alegre le dijo a mi padre, ha llegado el momento. La voz de mi padre sonó temblorosa y mi mamá le dijo; cálmate, tenemos tiempo de llegar al hospital. Las fuerzas invisibles embravecieron, me batieron contra las paredes haciéndome perder mi cómoda posición. Voces apuradas de extrañas personas dieron instrucciones, alguien le pidió a mi mamá que pujara, está a punto de salir. Sentí que comprimieron todo mi cuerpo, y empecé a nacer en un mundo que me asfixiaba, unas manos sujetaron mis piernas y todo mi cuerpo estirado tembló, experimentado sensaciones desconocidas. Quien me sostuvo, entendió que me estaba muriendo, me dio unos golpes milagrosos en la espalda, y entró el soplo de la nueva vida. Oí la voz de mi mamá preguntando. ¿Cómo está mi hijo? El hombre que me sostenía le dijo, Dios te hizo un hermoso regalo, está sano. Luego sentí que era colocado en el regazo de mi madre, y ese inconfundible olor de su cuerpo no lo voy a olvidar nunca, para cuando nazca, poder identificar el ser que me dio la vida y amarla para siempre.

Autor: Emilio Fernández

viernes, 13 de noviembre de 2015

EL FUTURO DE LOS NIÑOS ESTA EN SUS DECRETOS

     TU TIENES MUCHO QUE VER CON SU SALUD Y SU FELICIDAD

       Hola amiga(o). Todos los caminos conducen al acto de pensar. La actividad pensativa es el punto de partida de todo pensamiento y por ende de toda realidad experimentada por el pensante.
      El traje de identificación, los implemento que conforman la personalidad y la manera de desempeñar los distintos roles durante la acción, nacen del acto de pensar, por lo tanto cualquier efecto positivo o negativo se puede saber qué condiciones existían cuando fueron creados los pensamientos que lo están materializando y que el pensante puede sentir.
      Las condiciones del terreno cuando se siembra la semilla son determinantes para la calidad del fruto. Es un lugar común este mensaje “no hagas decretos o tomes decisiones cuando estés en malas condiciones”  En momentos de ira, de fuerte aflicción, de terror, de confusión, etc. La mala condición se está dando en el grado que no controla el acto de pensar en ese momento, por lo tanto las condiciones no son las mejores.
        Esto lo repito con frecuencia; pedirle a un pensante que no haga o que haga algo cuando esté en una mala condición, aunque este pendiente de lo que debe o no hacer, casi nunca lo puede lograr, y no lo puede lograr porque en ese momento no tiene control del acto de pensar, que es la acción que necesita para hacer valer las ideas salvadoras y su cuerpo no va a responder.
       Instintivamente el pensante en momentos de crisis es cuando más hace decretos, y son decretos enmarcados en un absolutismo extremo. Palabras como “nunca”, “jamás” “todo el mundo”, “nadie”, “nada”, etc. Con sus significados forman parte de la idea que concluye, decreta y publica en la gaceta oficial de su mundo, un mundo donde el único que se va a regir por ese decreto es él.
      Existen grados de descontrol del acto de pensar, unos más y unos menos, por eso se confunde cuando alguien dice, “yo me pude controlar”, y piensa que todo el mundo puede lograrlo, así que se lo receta a todo pensante que plantea la dificultad, se le pide; “CONTRÓLATE”
      Inclusive en un mismo pensante existen grados de descontroles diferentes en distintos roles, temas, asuntos, o aspectos de la vida; Ejemplo; pierde el control con un ratón, pero se enfrenta a un león sin miedo.  Igual sucede en el aspecto positivo donde hay áreas en la vida que se alcanza un nivel de control excelente, donde la serenidad prevalece y los pensamientos que se producen en ese momento son de óptima calidad y fluyen sin tropiezos.
      Un decreto no anula otro decreto sin derogar el que ya existe, y para derogar un decreto, primero hay que hacer consciencia de cómo, cuándo y para que se creó. Ejemplo de decreto: “nunca más vuelvo a tomar aguardiente” o “nunca más vuelvo a parir” Como pueden observar esto se dice o se piensa en medio de la fuerte resaca o en medio de los fuertes dolores del parto. El decreto no anula el que ya existe, y pronto lo veremos borracho o embarazada.
     ¿Para qué se hace un decreto? Esta es la pregunta clave cuando no se está claro cuál era el propósito, o para confirmar que se ha identificado la idea correcta. Ejemplo; ¿para que decreta que no va parir más nunca? O para que decreta que no vuelve a tomar aguardiente. A veces es necesario reconstruir o revivir el momento pasado para encontrar para que se hizo ese decreto; ¿Qué se quería resolver o solucionar?, ¿Cuál era el propósito?  (En el ejemplo del borracho, tiene un decreto que lo hace ser bebedor y tenga la seguridad que ese decreto fue para algo y aún lo está solucionando, luego se le suma los efectos negativos en la mente y el cuerpo, y el cuadro se complica).
      Todo decreto tiene un propósito, y esa es la razón por la cual se crea el patrón de comportamiento, desde lo mental hasta lo físico para lograr ese objetivo. Así que si ya existen patrones de comportamientos que no responden a la voluntad del pensante, el camino corto y sin dificultades mayores para recuperar el poder o la voluntad en ese patrón, es volver al acto de pensar para recuperar el control.
      También puede dar la vuelta e ir por la línea temporal para hacer una reconstrucción de los hechos y hacer consciencia, “para que tenía que servirle esa manera de ser que decretó”. Un decreto se puede decir o pensar con distintas palabras o de distintas formas, lo que importa es la idea, ¿para qué es el decreto? ¿Qué quiere solucionar, evitar que se repita o suceda?
       En los decretos que se hacen en un gobierno, se escribe el por qué y para que se ha tomado esa decisión, pero al pensante el único registro que le puede explicar, por qué y para qué es como es, está en su mente; fuera de él no hallará respuesta. Aunque muchos viven consultando para que los curen de males cuya naturaleza es producto de sus decretos.
       En los primeros años de vida, cuando el pensante está sembrando las bases para desarrollar una personalidad, los decretos en su mayoría son básicos, no hay decretos previos y está expuesto a concebir ideas que en un futuro no lo van a favorecer o a crearles problemas de salud física o mental.
     Un hogar de padres belicosos, escandalosos, agresivos, violentos, que crean con frecuencia una atmósfera que mantiene al niño en constante confusión, dolor físico y sentimental, lo induce hacer decretos estando en descontrol. El niño en su intento por resolver, de salir del caos o de la difícil situación, y con poca base cognoscitiva y experiencia, hace decretos que luego de un tiempo, por su cuenta se le hace muy difícil cambiar el comportamiento que dicta.
      Toda conducta, todo comportamiento que se considera no le favorece a la persona, no cambia si no se trabaja con los pensamientos que dictan el patrón.  Pero por lo general, los padres, familiares y amigos acosan y acusan al pensante de ser un errado, un equivocado, de estar en malos caminos, de no ser una buena persona, van contra el pensante, quien en verdad no sabe porque es así, ni que debe de hacer para quitarse de encima esa manera de ser que lo obliga a marginarse de la familia y unirse con los borrachos, los drogadictos, los ladrones, y todos aquellos con los que se sienta identificado.
      Lo más grave de lo que está pasando con las nuevas generaciones que se descarrilan o se enferman por todas la deficiencias en el núcleo familiar, por causa directa de los padres o indirectas por el desastroso sistema que viven los pueblos. Es que los métodos de reparación de los daños que se están usando son deficientes, o no funcionan en absolutos.
     Después que el pensante es adulto, ya los padres muy poco pueden hacer para que cambie de rumbo, y si son menores de edad, ignoran cual es la causa que indujo o induce al niño a comportarse de esa manera o a mostrar ya una personalidad que se sabe no es la mejor ahora, y de adulto, lo va a favorecer menos.
      A todas luces lo que brilla es ignorancia, falta de información en una sociedad que se empecina en cuidar en primer lugar los intereses materiales de quienes controlan el poder, sin importar las vidas que se sacrifiquen.
      El control de acto de pensar libera, convierte al pensante en dueño de sus ideas, ideas que nacen producto de la reflexión ya que se mantiene en condiciones donde puede observar con serenidad y analizar los pensamientos que concluya para tomar las decisiones o hacer los decretos para solucionar, para resolver, para sobrevivir de la mejor manera.
        En conclusión; sí tenemos mucho que ver con lo que pasa en la humanidad, el futuro es de las nuevas generaciones, pero nosotros somos la garantía de que vivan mejor que nosotros.  

      Ha sido un placer, Feliz fin de semana y buen provecho.    Nos vemos pensante.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

LOS PENSANTES PEDIGÜEÑOS

¿A QUIEN TIENES QUE PEDIR?
      Hola amiga(o). Casi todos los pensantes levantan la vista al cielo y le piden deseos a su Dios. Hay los que le piden de todo, le piden que todas las cosas se le den como la están pensando o deseando. El “ojalá” antecede a todos sus requerimientos, y son expertos en echar maldiciones y bendiciones. (Nota: digo su Dios, porque cada quien tiene su propia idea de cómo es el Dios que está considerando)
       Hay otros pensantes menos pedigüeños que solo le piden a su Dios, salud, saben que si les concede ese deseo, ellos se encargan de trabajar para lograr sus metas, solucionar sus problemas materiales y atender sus dificultades en las relaciones con otros pensantes.
        Y hay otros pensantes aún menos pedigüeños, que también saben que la salud es lo primero y trabajan para ayudarse a encontrar el estado ideal de salud física, de mantener el estado de su mente en óptima condiciones y de convertirse en un pensador eficiente. Se ayuda y deja que su Dios haga su voluntad.
        En cambio hay otros que vociferan “hágase la voluntad de Dios”, pero aquí tengo una larga lista de pedidos que quiero que me las cumpla todas, y si no las cumple sufro mucho y me pongo a llorar. Estas personas andan muy ocupadas buscando las miles de manera que se inventan para adular, rogar y suplicar para que Dios les de preferencia a sus solicitudes.
        El “hágase la voluntad de Dios” es una pantalla para encubrir le irresponsabilidad que se tiene consigo mismo y no hacer lo que tienen que hacer para mejorar su calidad de vida y salvar la debacle social y climática que está padeciendo el planeta. Desperdician miles de horas siendo pocos productivos, adulando la falsa imagen que han inventado de Dios y tratando de convencer a otros pensantes para que se comporten irresponsablemente como ellos.
        No necesariamente quienes piensan que van a salvar el mundo y obtener todo lo que desean rogándole a su Dios, que casi viven en una iglesia, dejan todo a manos de Dios y no se dedican a trabajar para aportar soluciones, hay mucha gente que se comporta indiferente a Dios o a la religiosidad, que no esperan mucho de Dios, pero si en la suerte y en el destino, y desperdician recursos y miles de horas de su vida productiva, con brujos, adivinos, o con cualquiera de los especuladores que le venden las fórmulas para tener salud, dinero y amor.
        El pedigüeño por lo general no da nada a cambio, y cualquier cosa que ofrece no la cumple y lo que da es por puro interés, o tiene algo de dinero y lo regala para que se le dé el milagro. Las flores que coloca en el altar o la oración que recita son para un fin personal. Cuidado, hay pensantes que lo están haciendo “de buena fe”, pero inconscientes de que están esperando algo a cambio, o que es por ellos que hacen lo que hacen. Ellos piensan “No hay nada malo que la gente reconozca que es buena persona, muy caritativa y que Dios le pague por sus buenas acciones”.
       En las sociedades donde los pueblos padecen de mucha pobreza y serios problemas para sobrevivir, la cantidad de PEDIGÜEÑOS  es proporcional a los males que sufren.
        La famosa expresión “pide y te será concedido”, de manera sutil le han agregado “y no hagas nada” Tú Dios tiene el poder de resolverlo todo, tu gobierno tiene el poder y la responsabilidad de solucionarte todo, tu jefe en el trabajo tiene el poder y él es el que lo puede todo.
         El pedir a otro es la varita mágica para resolver todas las dificultades que tiene el pensante perdido y sin rumbo. Aquí es donde tú, una persona consciente preguntas; ¿y por qué no se pide a sí mismo? y dices; su devoción a Dios y su solidaridad con los demás pensante debiera ser un acto de amor.
        Los pedigüeños crean una condición de juego que favorece la proliferación de tracaleros, estafadores, y aprovechadores en todos los sentidos. Son una clientela fácil de manipular, y fácil de conducirlos haciéndoles oler y ver el jugoso premio que va a recibir si solo hace una pequeña cosa como votar en una elección, o con una pequeña inversión ganar mucho, convertirse en millonarios de la noche a la mañana sin trabajar, y lograr su cupo en el cielo con unas cuantas alabanzas.
        Mientras unos dicen; “obtendrás el pan con el sudor de tu frente”, otros dicen; “obtendrás el pan con el sudor de la frente de los demás” ¡Y vaya que funciona!, fíjense: un uno por ciento (1%) de la población mundial, son dueños de casi la mitad de las riquezas del planeta y el 99% restante se distribuyen la otra mitad.
         Al no haber confianza en sí mismo, el pensante espera muy poco de él, y como estamos hablando, no le queda otra opción que pedir, debe usar lo poco que puede producir para invertirlo en aquel o aquello donde le concederán sus deseos.
       Tampoco es que no hace su sacrificio, el hombre o la mujer se cala ocho horas de caminata detrás del candidato, peleando con todo el que no quiera adherirse a su líder. El hombre madruga para estar de primero en la tienda del brujo, paga su tarifa y se compra todos los menjurjes que le receta; ella se cala todos los programas y paga consultas por Internet para que le lean las cartas y no hace nada hasta que los astros buenos entren a su casa y la favorezcan. Ellos viven en la iglesia, dan su cuota monetaria, cantan y oran, y caminan las calles deteniendo a todo transeúnte para que se salve igual que ellos.
       En un nivel más bajo después que  el pedigüeño se cansó de pedir y el mundo interno y a su alrededor se viene abajo, entonces espera por el apocalipsis, por el juicio final, porque ya todo está perdido.
       Yo no te diría “pide a ti mismo”, creo que debe ser más contundente como “exige a ti mismo”. Busca en ti las respuestas y soluciones. Hazte fe, antes de poner fe en algo o alguien para que no te engañes.
      Si a tu Dios le consideras que lo sabe todo, para que te preocupas y te ocupas tanto en demostrarle que lo amas, si ya lo sabe antes de que existieras, eso es creer sin dudas, para no ser un adulador acobardado.
       Por lo que he oído, en la idea de Dios que casi todos se han formado, consideran que “DIOS LO PUEDE TODO”,  por lo tanto no debe necesitar absolutamente nada de ti. Y si algo necesita, es que te ocupes de los problemas a la vida que te está dando y tu relación con la vida de los demás, incluyendo la flora, la fauna y el medio ambiente en general.

       Por hoy ha sido un inmenso placer, buen provecho con lo que te has exigido.    Nos vemos pensante.  

lunes, 9 de noviembre de 2015

LA CONFIANZA EN SÍ MISMO NO CAE DEL CIELO

    TE VOY A DECIR COMO LOGRARLO

         Hola amiga(o). La libertad en el mundo propio, es la libertad que uno mismo se permite. El pensante libre no tiene para que cuidarse de sí mismo, tiene plena confianza en su control, y por ende en los pensamientos o decisiones que va a materializar.
    Usar un arnés de seguridad o cualquier otro método para cuidarse de sí mismo, es emprender el camino de las limitaciones, inhibiciones y pérdida de la capacidad creativa. La musa o la inspiración se ausentan.
     El asunto es que los pensantes no tratan de resolver confrontando sus miedos, sus dudas o sus inseguridades. Es más cómodo considerar que hay cosas (estados de ser, acciones o posesiones) que “no se deben pensar”. ¿Qué pasaría si los pensantes que están trabajando por encontrar una cura contra el HIV (sida) o contra el cáncer no piensan la enfermedad, se involucran y la observan de todos puntos de vistas, por miedo a enfermarse? ¿No has oído que muchos de estos emprendedores dedicados a la investigación prueban sus ideas o inventos en sí mismo o ellos mismo? Hay miedos obvios, pero no cobardía.
     Las respuestas a las cosas que son, o que pueden ser peligrosas, es pensarlas hasta entender sus causas y origen para encontrar soluciones. Si en una comunidad se sabe que disponen de un buen centro asistencial con todos los recursos para cualquier emergencia, la gente parece no darse cuenta que parte de su tranquilidad, de paz interna que le permite poner atención y disfrutar otras cosas, es saber que hay esas soluciones.
     El pensante que tiene certeza de su poder de control y en su capacidad pensativa, confía en sí mismo. Sabe que puede hacer aparecer los recursos en su personalidad para resolver y mantener el ritmo de sus sueños y esa es la fuente de su tranquilidad interna.
     Pero ésta actitud que recrea la confianza, la fe, o el talento necesario, no es gratuita, no la adquiere un pensante que huye de sí mismo. No la disfruta aquel pensante que no es capaz de confrontarse, mientras confronta con su pensar temas o asuntos que está sintiendo que no lo debe pensar, que debe evitar, que debe cuidarse y que debe de andar con casco y protectores “por si acaso”.
     Los cuidados o precauciones son normales cuando son producto de la reflexión y no de la reacción involuntaria. El joven se va de excursión y mamá lleva una semana repitiéndole todas las precauciones que debe tomar. ¿Qué creen ustedes, ayuda a que ese pensante se relaje y fortalezca la confianza en sí mismo?
     ¿Hasta qué punto llega la moderación? Eso lo va a determinar cada pensante en el momento de los hechos, y para ser justo consigo mismo y con los demás, debe ser un PENSADOR LIBRE.
     En la entrada anterior hablamos un poco de cómo se identifica el pensante en oposición aquello que no quiere ser, hacer o tener y su inverso. Aquello que quiere ser, tener o hacer en oposición a lo que es, hace o tiene. A los deseos los pensantes le dan una gradación de necesidad o importancia, esta consideración de que tan importante o necesario es para él, determina la actitud que asume para ese objetivo.
     Observe la fuerza o el esfuerzo que se hace, observando lo importante o lo necesario que es eso que desea o que no desea. Mientras más esfuerzo, hay menos confianza en sí mismo. Si usted se está diciendo, “tengo que…” O “no debo…” observe su actitud, ¿está relajado, tranquilo? Si no es así, no insista por ese camino. Si no está convencido de que usar la fuerza en el acto de pensar está propenso a que las cosas no le salgan como quiere, observe este ejemplo: Déjese poner una inyección por alguien que empuña la inyectadora con fuerza. ¿Le parece que es alguien que confía en su destreza? O conduzca su vehículo aferrando con fuerza las dos manos del volante y vera a los otros conductores como tratan de alejarse de su inseguridad que salta a la vista.
     Antes de que se manifieste el esfuerzo físico, o el que ocurre en el cuerpo, ya se ha estado “pensando” con esfuerzo. Si es así no le voy a recomendar que se relaje, o que se tranquilice o que piense positivo. No lo voy a ser porque eso ya usted lo sabe, no está tan insensible para no percibir su estado, y de seguro eso es lo que ha estado intentando sin éxito
    Tampoco le voy a recomendar la aspirina para salir de ese apuro y una hora más tarde volver a tener que respirar profundo N docenas de veces. Le voy a recomendar algo definitivo; hágase del control de su actividad pensativa, recupere el dominio del acto de pensar, ya que es con esta acción que produce los pensamientos y un pensante sin control de la acción para fabricar los panes estos le salen de mala calidad, incomible para cualquiera. ¿Entiendes lo que te quiero decir?
     Si alguien quiere una solución definitiva, no puede vivir descartando panes que no salen bien, para al final comerse los pocos amargos y quemados que le quedaron en la bandeja. Este panadero de pensamientos que es así, concluye que no sirve para panadero. ¿No crees tú que hay muchos que ha llegado a esa conclusión? Ir llegando, o llegar a una conclusión es el paso que precede a un DECRETO, y una vez que el pensante decreta que no es un buen pensador, quiere mudarse para la cabeza de alguien más. Todos los demás pensantes son mejores que él.
       La vida es un juego serio, cierto, pero la seriedad no implica rigidez, posiciones y actitudes resultantes de imposiciones autoritarias que nacen de las ignorancias y los miedos. Ya la humanidad ha sufrido retraso y consecuencias desastrosas que se pudieron evitar, pensantes atrapados en sus telarañas, pero con la autoridad para imponer condiciones, impidieron por décadas que nuevos descubrimientos, nuevos inventos se materializaran. Soluciones para muchos males que afectaban la humanidad y que hoy en día en esta época “moderna” también se sigue manipulando por puros intereses económicos y personales.
        La sociedad somos cada uno de nosotros, no es un ente abstracto o algo separado del pensante. Referirse a la sociedad no excluye, no hay mal allá afuera de la cual no tengamos parte de la responsabilidad. Comencemos por asumir la nuestra haciéndonos libres de uno mismo. La confianza en uno mismo es la esperanza que tiene la humanidad para sobrevivir.

     Ha sido un gran placer compartir, te deseo sin esfuerzo que tengas buen provecho con tus reflexiones.    Nos vemos pensante. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

LO QUE TÚ QUERÍAS

Ni me entrometo en tu vida
ni tú te inmiscuyes en la mía.
¿Esto es lo que tú querías?
Sonríe, estás complacida.
Por aquí queda el camino,
vete a tentar tu destino
hay muchas marcas de vino
que te encantará probar.
Este, seguirá siendo tu hogar,
que se queden los espantos,
con los enseres y trastos,
pero a mí, no me hallaras.
No te lastimes las manos,
cuídalas, las vas a necesitar,
para firmar el divorcio
y para que puedas trabajar.

Autor:   Emilio Fernández

EL DOMINGO HABLO DE AMOR


VIVO CON TU OLVIDO

Te olvidé, seguro que te olvidé.
A todo el mundo
le digo que te olvidé.
Te he olvidado tanto
que te pienso, pero  no te veo
por qué no me importas.
A quien me pregunta por ti
le cuento la sufrida historia
de porque te he olvidado.
No quiero saber más de ti,
y me aseguro cada minuto
recordar que lo he logrado.
Hoy después de un año
escribo con indelebles palabras
para que me digan a cada instante,
que debo seguir olvidándote.
Sin este olvido no podría vivir.
Que bien me hace recordar
que te olvide para siempre.
Mi memoria la lleno a diario
con las imágenes de tu rostro
para asegurarme que mi corazón
siga latiendo con tu olvido.

Autor: Emilio Fernández

sábado, 7 de noviembre de 2015

PENSAMIENTO DEL DÍA


EL NIÑO MALCRIADO

Microrelato.
Jorgito tiene a diario dos o tres pataletas, sus berrinches y rabietas son un espectáculo, con eso consigue todo lo que se le antoje. Mamá y papá amenazan con un fuerte carácter, que lo dejarán revolcar en el piso hasta que se desgalille llorando y pidiendo su capricho, pero lo que ellos llaman AMOR, rompe la resistencia injusta de sus endurecidos corazones. Jorgito se sale con la suya y coloca en el cuarto de trofeos que tiene en su mente, otro estandarte de una nueva conquista. La feliz vida de Jorgito llegó a su fin un desdichado día, mamá y papá tuvieron un lamentable accidente. La caridad de los familiares que intentaron hacerse cargo del niño huérfano no resistía el espectacular drama que armaba Jorgito, y pasó de un familiar a otro hasta que ya no hubo nadie que lo soportara, y terminó en un organismo del estado para menores, recibiendo castigos y antipatía de los cuidadores por su malcriadez.

Autor: Emilio Fernández

viernes, 6 de noviembre de 2015

CUANDO SER, SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA

             DESCUBRE COMO CREAS EL FENÓMENO  

        Hola amiga(o). Apenas llega el pensante a este mundo lo primero que decreta es “SER” Aquí comienza su lucha contra enemigos reales o imaginarios que considera pueden impedirle u oponerse a que sea. Pero hoy no vamos hablar de sus enemigos, ni lo que debe de hacer para no caer en el juego de auto-invalidarse. Antes es necesario hablar de la condición que se produce cuando decreta “SER”-
      Las metas, los sueños, los objetivos y todas las categorías de propósitos que se proponga un pensante, asume un estado de ser, no importa si lo piensa como “llegar a ser” ya que está creando la identificación de ser el que quiere llegar a ser. Esta manera, es la peor manera de decretar una meta y pensar que va a llegar a ser cuando la alcance, es como ir gateando pudiendo volar.
      Existen distintas maneras de un pensante considerar un estado de ser, muchas veces no está consciente del rol que ha asumido por la manera que lo plantea. Esta es una; cuando se desea ser, por no ser lo contrario de ese estado. Ejemplo: no quiero ser miedoso, quiero ser valiente; quiero ser valiente, no quiero ser miedoso.
    Con el “HACER” o la acción sucede lo mismo. Ejemplo, no quiero pensar negativo, pienso positivo; quiero pensar positivo, no quiero pensar negativo. Igual sucede con el “TENER”. Piensa en algo que no quieres tener y veras lo que quieres; o viceversa.
      Hay un paso muy sutil, y es cuando el pensante decreta, “no llegar a ser, no llegar hacer y no llegar a tener” Ejemplo; “no quiero llegar a ser pobre”; “no quiero llegar a comer de esa manera”, “no quiero llegar a tener esa enfermedad”
       De cualquier manera que lo plantee el pensante crea un estado de ser con el cual se identifica. En el momento que el pensante crea un estado de ser materializa una condición o se produce el fenómeno de bipolaridad donde él es un terminal (la identidad que ha asumido) y todo aquello que se le opone, lo que tenga que impedir que pase, o las barreras que tenga que superar para alcanzar la meta se le convierte en el polo contrario.
       Así funciona este universo y funciona el pensante cuando entra a jugar o involucrarse en la acción. Por lo general el pensante se identifica como el polo positivo, debiera decir que todo el tiempo y en todos los juegos de metas se considera el polo positivo, pero sucede que cuando se degrada, actúa considerándose enemigo de sí mismo y la lucha es contra él.
      El juego puede ser muy interesante y entretenido, pero se está involucrado con la generación de energía de dos polos opuestos donde él pensante se identifica con uno de ellos. Todo marchara bien si los pensantes todo el tiempo lograran ganar, lograran tener éxito con sus metas, sueños y objetivos, pero sabemos que no es así. Hasta los que logran exhibir su trofeo, tuvieron que levantarse muchas veces del piso después de recibir derrotas, fracasos o decepciones.
        En toda acción emprendida para alcanzar una meta u objetivo, la producción de energía por el pensante es inevitable. Ya creo el sistema de dos polos donde la diferencia de potencial entre él y lo que considera el otro terminal opuesto, va a generar la energía.
      La energía la experimenta el pensante en forma de una variedad de sentimientos, en una gama enorme de emociones, y como terminal o identidad que quiere lograr alcanzar la meta, usa energía en forma de atención, voluntad, e intención. Ejemplo. Al fin se concretó el sueño de casarse, meta lograda, felicidad. Si el pensante voltea a mirar, recordará todos los inconvenientes y barreras que tuvo que superar, que pueden ser personas, cosas o situaciones
      Una de las cosas que sucede con la energía es que se puede acumular, como sucede con la batería de tu carro que mientras el carro trabaja, se genera la energía que usa y va acumulando para tener siempre reserva. Esto está bien para un objeto mecánico, pero no para un pensante cuya naturaleza es distintas y solo se involucra con el universo físico de manera temporal. En otras palabras podemos decir que se materializa temporalmente.
     Pero sucede algo con la energía acumulada si el pensante no sabe cómo liberarse, o como neutralizarse para recobrar su esencia. Fíjese, En el ejemplo anterior, la persona logró al fin celebrar su matrimonio y todo es felicidad, pero puede ser que al revisar todos los obstáculos todavía este enojada con su suegra que se opuso, tenga como enemiga a aquella que trato de quitárselo, etc. Esta es una meta con carga acumulada y que si no se cierra bien el ciclo, seguirá considerando que tiene enemigos en una meta que ya logró y que por lo tanto va a seguir desperdiciando atención, experimentando emociones y sentimientos fuera del contexto de lo que fue su meta “casarse”.
     En este ejemplo vimos una meta donde se obtuvo éxito, y se encontró carga, energía acumulada y viva, imaginemos entonces, las metas abandonadas, los cambios de objetivos forzados por las circunstancias, los fracasos y decepciones. Etc. Las probabilidades de llevar una montaña de energía a cuesta son grande, lo que se traduce en un pensante cuyas condiciones han mermado, su rendimiento y eficiencia decae hasta el punto de la reversión que ya hemos mencionado. Un pensante que se considera a sí mismo un incapaz, un incompetente, no cree en él, no se tiene confianza, la fe brilla por su ausencia, etc.
      Toda la energía que se produce en forma de atención, intención, sentimientos o emociones, puede ser regulada y administrada si el pensante retiene la capacidad de neutralizarse (abandonar toda identidad) cuando lo deseé. Pero por lo general el pensante termina no teniendo paz ni descanso, de tanto ser o no ser. El poder lograr el estado de neutralidad le permite recuperar su libertad, volver a  re-experimentar su estado natural donde encuentra no solo la paz interna que tanto necesita, encuentra la posición ideal para poner orden en su mundo.
      La personalidad es una suma de identificaciones y cada identificación es creada con un propósito en este plano físico. Es natural experimentar todas las manifestaciones de la energía que se genera en la interacción para lograr los objetivos. Es natural vivir todas las variedades de emociones y sentimientos adecuados a las circunstancias reales que se viven. Es decir, un familiar muerto no causa alegría, ni ganar un ascenso en el trabajo tristeza.
     El apego a la personalidad implica la materialización del pensante, pero no como algo abstracto, es un hecho real y contundente como meter la mano en un tomacorriente. El agotamiento “espiritual” y las fuerzas descontroladas que se transmiten al cuerpo físico lo hacen ser un humano padeciendo las penurias de una mala suerte y un destino que hasta lamenta haber nacido.
     Pero no todos los casos de pensantes atrapados en uno de los polos o terminal del sistema bipolar son casos extremos. Todos, todos acumulamos en mayor o menor grado estas fijaciones y la razón es muy sencilla. Todos tenemos grandes y pequeños sueños, grandes y pequeñas metas, vivimos tratando de superar obstáculos, barreras, y si usted quiere puede llamarlos problemas.
      No se puede emprender una meta sin ser, aunque algunos lo vea cómo llegar a ser, siempre se tiene que identificar como el que quiere ser.  Y con esta identificación sabe lo que quiere, y sabe o está listo para identificar las barreras que tiene que superar.  Aspira graduarse de  ingeniero, ya sabe que tiene trabajo, y trabajo en física es:   La cantidad de fuerza multiplicada por la distancia que recorre dicha fuerza. Tiempo y distancia le dan una noción de cuanta fuerza o energía va necesitar para lograr el objetivo.
     ¿Qué pasa con las metas inconclusas, con los fracasos, con los abandonos de objetivos y sueños? Que esas metas son decretos que pueden quedar suspendidos en el tiempo, pero con vida, se mantienen activos y mientras estén activos el pensante sigue siendo quien quiso ser. Un polo, un terminal con sus terminales opuestos que le impidieron o le están impidiendo lograr su meta. Aquí el tiempo le puede decir cuanta energía ha acumulado desde que detuvo la meta o desde que se vio “forzado” a suspender o abandonar. Es decir, cuente los años transcurridos y podrá estimar cuanta energía está desperdiciando y a la vez haciéndole peso e impidiéndole libertad.
      Los pensantes se van adaptando en forma gradual a vivir con menos y menos poder, algunos justificando su merma a los años de su cuerpo, a lo duro de la vida y a miles de otras razones. Pero si usted quiere considerar estos puntos de vista y probar cómo se siente si se libera de esa carga acumulada, siga leyendo que le voy a decir cómo hacerlo.
     Recuerda “Haciendo Nada” el ejercicio para hacerse consciente de la importancia de controlar el acto de pensar y de recuperar el control en las áreas que se ha perdido. Esta es una manera fácil de crear el estado de neutralidad.
      La Nada es la reducción a cero, es dejar de identificarse como un terminal. Hágalo por unos minutos y obtenga todos los beneficios. Entre a el estado de plenitud, de serenidad, de quietud de una manera consciente y cuando vuelva a involucrarse estará descansado, relajado y renovado para continuar en pos de sus sueños.
      Por hoy ha sido un placer compartir. Que tengas buen provecho con tus reflexiones y conclusiones.    Nos vemos pensante.