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lunes, 25 de enero de 2016

DATOS QUE VALEN UNA FORTUNA


       SABER, NO NECESARIAMENTE ES PÓDER
    Hola amiga(o) pensante. Entre el saber y el poder hay una estrecha franja que hay que recorrer y a veces se descuida pensando que por el hecho de memorizar los datos ya es un hecho su aplicación.
    Este descuido es auspiciado por un sistema educativo que consulta la repetición al caletre o de memoria de los datos y muy poca exigencia para verificar su aplicación o uso en la vida real.
    No es información basura como la llame en la entrada anterior, pero es como si lo fuera. Información que se acumula en alguna parte de la mente y a la hora de que el pensante se ponga a reflexionar, analizar o a discernir acerca de algo, muchos de estos datos se convierten en un estorbo durante el proceso de computo, ya que nunca tuvieron coherencia dentro del contexto que implica su uso y se ha hecho la consciencia de donde encaja o se relaciona.
     Esta consciencia del uso práctico de la información es la utilidad que tiene para el pensante, y el “acto de pensar” y la mente, al procesar datos que ya se han conectado con la realidad objetiva, es expedita o fluida.
     Pero no vamos a enfocarnos en las fallas del sistema educativo. Actividad Pensativa se dirige a la responsabilidad de cada pensante con su acto de pensar, los daños causados o no, por el método de educación recibido o la falta de educación, al final quien tiene que resolverlo es el mismo pensante.
     Algún día el pensante tiene que independizarse y enfrentar la vida solo y costeando su libertad con trabajo, y aquí viene la imperiosa necesidad de contar con una mente, que la información que en mayor parte contenga, ya haya sido conectada con la realidad.
    Es un hecho que un graduado de bachiller se le pregunta, ¿qué sabes hacer? y la respuesta es “nada”. Pero esta nada es comprensible porque no se ha adquirido una especialidad. Sin embargo aquel que tenga “menos” información acumulada sin procesar en la práctica, se muestra como si fuera más inteligente para aprender con rapidez alguna actividad como principiante.
    Qué tan rápido o lento se es para aplicar datos, tiene mucho que ver de lo mucho o poco que se haya puesto en práctica o uso, la teoría recibida hasta la fecha. El tiempo que se tarde en darle uso a la información o relacionarla con el mundo real es importante.
     Después de unos meses o unos años, le estorba tanto a la mente para interconectar, relacionar, comparar, diferenciar usando los datos viejos con los nuevos que los lleva a un nivel donde prácticamente se le “olvida”. (A veces los procesadores o computadoras se vuelven lentos por la misma razón).
    Es preferible tener poca información acumulada que toda tengan sentido y uso práctico que estar abarrotado de datos que el pensante no puede utilizar para beneficio de su vida.
     Los consejeros y quienes se dedican a recomendar, “haz esto y haz lo otro” a veces no toman en cuenta la habilidad (más que habilidad yo lo llamo poder) del pensante para llevar a la práctica la teoría. 
     La mayoría de la gente con problemas producidos por efecto de un descontrol del acto de pensar, que le hace producir ideas y pensamientos que lo enferman física, mental o espiritualmente, ya tienen problemas de llevar a la práctica en ese asunto, pensamientos, ideas o cualquier tipo de teoría.
     La franja entre saber qué; “tengo que dejar de pensar negativo” y “poder” dejar de pensar negativo” es lo que marca la diferencia en los efectos o resultado de la teoría usada o recomendada.
     Existen muchísimo datos valiosos que hasta pasan de boca en boca, inclusive la persona que lo recomienda nunca se ha “podido” ayudar con esa información, pero lo ven tan lógico, tan verdad, que no tiene temor de recomendar su uso.
     Aquí es donde quería llegar. ¿Qué tanto poder tiene el pensante para llevar a la realidad o darle uso al saber? Ocurre a veces que, sin que nadie se lo diga el pensante concluye que lo mejor para él es hacer esto o lo otro, pero esto implica cambiar de actitud, una conducta que ya está fuera de control, y con el paso del tiempo se decepciona de sí mismo porque siempre “supo” lo que debía hacer y hasta ahora no ha podido.
    ¿Y a donde llegamos querida amiga(o)?  Al “acto” de producir pensamientos. Los programas que ya están instalados, son pensamientos, y eliminarlos, modificarlos o dejar de recrearlos de manera inconsciente, exige ponerse en control de este acto, para hacerse del “PODER”.
     La data acumulada en la mente que está estorbando porque no tiene utilidad o uso para beneficio del pensante, hay algunos que encontraron un uso interesante, y que les da gran provecho. Este uso los hace parecer personas inteligentes, preparadas,  pensantes que pueden resolverlo todo.

     ¿No sabes quienes pueden ser uno de ellos? Te lo voy a decir en voz baja; ¡LOS POLITICOS VENEZOLANOS! … son un ejemplo… Jajaja