Translate

miércoles, 6 de enero de 2016

LA FUENTE DE LA EFICIENCIA

         CONTROL
    Hola amiga(o) pensante. Hablar de problemas y dificultades originados por fallas en el control de la actividad pensativa, no es buena nota para quien solo quiere distraerse con el olor y colorido de las flores, sonreír con las humorísticas situaciones fortuitas y premeditadas que se comparten, o ver solo la parte bonita de la vida.
    Los interés pueden depender de las circunstancias del momento que se viva o del estado de ánimo que se esté sintiendo. Sin embargo los intereses que más importan son aquellos en función de los objetivos ya programados.
     Los planes son programas hechos en un proceso de pensar reflexivo, atento a estar consciente de lo que se quiere hacer para alcanzar las metas. Por tal motivo el pensante se acuesta y se levanta sabiendo lo que va hacer, sabiendo lo que le interesa, y cuando lee, ve u oye algo que lo puede beneficiar o darle más claridad para lograr lo que desea, ahí está su interés presente.
     El pensante que menos le interesa su capacidad para pensar, su capacidad para producir ideas valiosas, es el pensante sin sueños, programados para la rutina de hacer diariamente lo que haya que hacer para sobrevivir. Cumple con sus tareas diarias y necesita encontrar algo que lo distraiga, y en la TV y el Internet tiene para consumir todas las horas de ocio que le sobran.
       Este es el pensante que más necesita saber y estar consciente de las dificultades que le causa no poder tener control eficiente del acto de pensar; del acto de producir ideas. No puede reconocer que su capacidad y disposición para ejecutar el acto de pensar es el acto fundamental de todo pensante que desea lograr el éxito, bien sea en su persona, en la salud, en las relaciones personales, en su carrera profesional o en cualquier objetivo que se proponga.
       El ser un pensante capaz y eficiente no se da por antonomasia, pensar cualquiera lo hace, pero al ver los resultados nos damos cuenta que tenemos un mundo lleno de pensantes-dependientes. Pensantes esclavos de sí mismos, atrapados en sus propios pensamientos, asfixiándose con el cordón umbilical por donde reciben la energía y la vitalidad para la vida.
      Cualquier pensante de los muchos satisfechos de sí mismo, capaces de estar en paz y armonía interiormente y en armonía con el resto del mundo, en otras palabras, pensantes exitosos, pueden dar fe que todo se lo deben a su actividad pensativa. Se lo deben a actitud y destreza para ejecutar el acto de pensar, el acto de producir ideas.
      El pensante es un operador que si es inseguro, deficiente con su atención o inestable de alguna manera, los pensamientos que produce son de muy poca utilidad para su calidad de vida en lo que se refiere a su salud física, mental y espiritual. Inclusive hay algunos pensantes de mucho éxito en la sociedad y su mundo personal es un caos. Viven su propio infierno a pesar de todas las riquezas, o fama que posean.
      Hablar del acto de pensar y sus dificultades tiene para mis dos propósitos; en primer lugar, lograr que se le ponga atención consciente al acto de producir pensamientos. Todo el mundo sabe que “piensa”, todo el mundo sabe que respira, todo el mundo sabe que las cosas caen, todo el mundo sabe muchas cosas, pero hay algunos pensantes que saben que de estas cosas que se creen saber, hay muchos conocimientos beneficiosos para la humanidad que hay que desenterrar.
     En segundo lugar, deseo que una vez colocado el acto de pensar en el lugar de importancia que le corresponde, el pensante entienda que el control de ese acto tan importante es una habilidad, una destreza que se puede recuperar si se ha perdido y desarrollar hasta un grado mayor de eficiencia.

     Con mucho afecto, buen provecho.  Nos vemos pensante.