Translate

miércoles, 13 de enero de 2016

SOLO TÚ PUEDES CAMBIARTE


      EL PODER NO SE DESPERDICIA
    Hola amiga(o) pensante. El futuro de la humanidad va a depender de los cambios positivos que el pensante pueda causar en sí mismo, pero a consciencia de cómo y para que lo hace.
    El poder del pensante es como la administración que hace de las fuertes corrientes de un gran río. Un poder manifestado, evidente, obvio, pero que al hacer consciencia, optó de inmediato a usar ese potencial para mayor beneficio.
     No se puede crear una personalidad con mejores y elevadas virtudes, sin cambiar “la manera de pensar”. Es decir, sin cambiar los estereotipos modelos con los que se clasifican los talentosos, los triunfadores o las autoridades que conducen los destinos del planeta.
     No se pueden hacer cambios significativos en la personalidad sin el poder para hacer cambios en los pensamientos, o ideas que sirven de base o de fundamentos en la definición de quien se es, o como se es.
    Y no se pueden dominar las ideas o pensamientos sin tener el control de la actividad pensativa. Del acto de pensar, ese mismo que se está usando todo el día.
    El acto de pensar no es cualquier acción, no hay una acción cuyo efecto no recaiga de inmediato en el que lo ejecuta como el acto de producir pensamientos. De hecho, cualquier otra acción que hagas, antes fue pensada.
    Decidas lo que decidas hacer, solo es posible pensando. Existen acciones llamadas involuntarias, por estimulo respuestas o reactivas, pero es importante para el pensante diferenciar sus propios pensamientos de los instintos naturales del cuerpo. Es decir el cuerpo reacciona al contacto de un fuerte calor y se retira la mano, pero luego puedes decidir volver a poner la mano al fuego aunque el cuerpo no quiera.
      Si observamos lo que ocurre en el planeta, se puede comprobar que los pensantes han reducido la “cooperación” al mínimo. No importa cuántos documentos de cooperación firmen, en la práctica es lo menos que se usa.
     Con un sentido de cooperación disminuido y resaltando la competencia, el más fuerte domina y el que no es tan fuerte juega a inutilizar el poder del otro para alcanzar sus objetivos.
     La competencia se enfoca en la individualidad, inclusive dentro de un grupo o un equipo la competencia se puede convertir en un problema. En cambio, la cooperación invita a tener otros valores, que demostrado está por la misma evolución natural de la especie, son la garantía para persistir en el espacio tiempo.
      Ahora, la responsabilidad y el poder para hacer cambios en el pensante no está en la humanidad, ni en la sociedad, ni en los padres o maestros; el poder está en cada pensante.
     Solo tú tienes el poder sobre ti, solo tú puedes cambiarte, y déjame decirte algo; poder que no se usa de manera consciente y provechosa, se desperdicia, y el que desperdicia, por lo general termina lamentándose, por no decir arrepintiéndose.
    Cambiando nosotros mismos, salvamos la familia, salvamos la patria, salvamos el mundo. Ha sido un grato placer. Que tengas buen provecho y hagas buena digestión de tus reflexiones.

    Nos vemos pensante.