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viernes, 19 de febrero de 2016

EL COCINERO COCINA – EL PENSANTE PIENSA


           UNA MENTE PODEROSA DESPERDICIADA
    Hola amiga(o) pensante. Si hay algo que la persona ha hecho toda la vida, es “pensar”. Si hubiese que darle un nombre al ser que ha vivido toda la vida pensando, creo que es adecuado llamarlo “Pensante”.
    Un cocinero(a) se le define así, por lo que hace, “cocinar”. El que una persona haya pasado la vida cocinando no la hace ser una buena cocinera o hacer comidas exquisitas.
    El que una persona haya pasado la vida pensando no lo convierte en un experimentado y eficiente pensador.
    Si alguien quiere convertirse en un buen cocinero después de cocinar por muchos años, o desea sobresalir del cocinar común, entonces debe dedicarle algo más de atención “al acto de cocinar”. Igualmente al “acto de pensar” si desea convertirse en mejor pensador de lo que es”.
   Se ha dicho por ahí, que cuando una persona se va a entrenar en una actividad que ya ha estado ejecutando, tiene que corregir primero los malos hábitos que adquirió, antes de ejecutar las acciones correctas que lo van a convertir en un mejor ejecutante de esa actividad. Llámese músico, deportista, piloto, artista, etc.)
    Las evidencias más contundentes de que los pensantes han estado pensando o ejecutando el acto de pensar de manera inadecuada son los innumerables resultados de sus malas condiciones psico-física, estados anímicos y emocionales bajos que están fuera de control y su incapacidad para auto ayudarse o ser mejor de lo que es, cosa que ha estado tratando de lograr y le cuesta demasiado conseguir una mejora significativa.
    Los pensamientos son los productos que surgen del acto de pensar, y: “así como pienses, así eres”; “así como pienses, así te sientes”
    Todo el que desee hacer cambios en su vida “debe cambiar su manera de pensar” es decir, cambiar los pensamientos con los que está operando.
    El cambio de pensamientos o ideas que sustentan un estado de ser, o una mala condición física producto de pensamientos, van desde una completa erradicación o anulación de esos contenidos, hasta ligeras modificaciones en su contenido para hacerlo más eficiente. Y para manejar, controlar o fabricar pensamientos de calidad hay que “DOMINAR BIEN” el acto de pensar.
      “La mente”, esta palabra todo el mundo la usa para nombrar una parte de su persona como si la conociera perfectamente. La ciencia todavía está en pañales para conocer su estructura, pero la gran mayoría de la gente habla con autoridad de ella.
    Mitos y suposiciones se han convertido en datos estables para el común de la gente, y la ciencia todavía tratando de adivinar donde y como se causan tantos trastornos de conductas en la mente. En este momento en la farmacias no hay curas, pero si hay remedios o drogas para paliar o desconectar el mal, sin llegar a desaparecerlo.
    Muchos de esos males llamados “mentales”, (esquizofrenia, depresión, psicosis variadas, obsesiones, vicios, etc.) Han habido personas que buscando por caminos alternativos, sobre todo en dirección a su esencia como ser pensante han logrado derrotar el mal.
    Para un cocinero cocinar, necesita disponer de una cocina (aparatos y utensilios). Él puede tener la idea, pero para materializar el plato, o la comida, tiene que usar la cocina. A él lo llaman cocinero, pero no es una cocina y sin la cocina no puede hacer la variedad de platos que se le han ocurrido. En verdad quien ejecuta la cocción de la comida es la cocina, pero a ella no le dan la medalla ni el mérito de cocinar.
    El cocinero opera con la cocina para hacer realidad los platos que inventa. El pensante opera con la mente para hacer realidad o materializar lo que inventa o las ideas que se le ocurren.
   Para el cocinero, el acto de “cocinar bien”, va acompañado del conocimiento de los ingredientes que existen para darle contenido a sus platos. No solo sabe usar una cocina, busca el conocimiento de todo aquello que le puede servir para hacer sus variadas comidas.
   El pensante debe saber ejecutar el acto de “pensar bien” cuando elabora pensamientos, en ese momento está usando la mente, pero la mente al igual que la cocina no decide los ingredientes que hay que usar para dar el gusto, o elegir el tipo de comida que se va a preparar.
   Controlando el “acto de pensar” se controla la mente. No importa que no se sepa de qué material está construida, y como se elaboró el prodigioso sistema operativo para procesar datos, basta con conocer las funciones. Funciones que todo el mundo ha estado usando desde que nació.
    Con esas funciones los pensantes han hecho pensamientos para arruinar su vida y la de los demás, están produciendo pensamientos que en este momento lo están enfermando físicamente, o lo mantienen deprimido, estresado viviendo en un estado de infelicidad tremendo.
    Pero también para producir ideas que le den una mejor calidad de vida, a él y a los demás. Y en este momento hay muchos pensantes satisfechos consigo mismo, gozando de salud, de paz y tranquilidad interior.
    La cocina puede ser ultramoderna, pero no todo el mundo prepara en, o con ella, platos exquisitos, para relamerse de gusto.
    La mente es más que ultramoderna, ninguno de los súper procesadores que el hombre ha inventado imitando sus funciones, alcanza mérito para comparase con ella. Y sin embargo hay muchos pensantes quejándose de que no tienen o disponen de una “MENTE PODEROSA”.
    Muchos se empeñan en hacer poderosa a una mente que es un procesador poderoso. El pensante está montado en un bólido fórmula uno, que desarrolla mil kilómetros en menos del primer segundo y por su impericia para conducir no pasa de veinte kilómetros por hora.
    En lugar de volverse un mejor conductor, u operador de la mente se obsesiona con hacer su mente “poderosa”. Yo la verdad no sé cómo puede hacer la mente más poderosa, si no usa ni el diez por ciento del potencial de como la tiene en este momento.
    Los mitos mentales han llevado al pensante, a asignarle todo el mérito de las genialidades que ha materializado usando la mente, a la mente y no a él mismo. Es como si subieran al podio de los ganadores a sus carros y no a los corredores de autos por el simple hecho, de que los carros fueron los que en verdad corrieron.
     La idolatría, el miedo o recelo que se le tiene a la mente, es resultado de haber estado usándola toda la vida sin prestarle atención al ACTO DE PENSAR, y no ocuparse de conocer los ingredientes que usa para fabricar pensamientos. De acuerdo a los ingredientes, así serán las emociones, los sentimientos, las actitudes, etc.
    Comparar los pensamientos con la comida es solo una manera de explicar para ver si me captan la idea, pero no se puede comparar el cocinar comidas a pensar pensamientos. El PENSAMIENTO se ingiere en el mismo momento que se está elaborando. Usted está pensando en infelicidad y al mismo instante se está sintiendo infeliz.
    Usted piensa un tipo de pensamiento repetidamente, y lo que está es programando la mente para que use esa idea permanentemente de manera automática, así usted esté dormido, o con la atención puesta en otra cosa, ella le recuerda que es un INFELIZ por lo tanto tiene que sentirse infeliz cuando despierte o ponga la atención en usted.
    A usted amiga o amigo, si desea convertirse en un chef o maestro del arte de pensar, acuérdese que ha estado pensando toda la vida, el hecho de que no esté a la altura que sueña para producir todas esas ideas que lo van a transformar en un ser especial, orgulloso y satisfecho con usted mismo, significa que tiene trabajo que hacer con el acto de pensar.
    Conviértase en quien quiere ser o como quiere ser, deshágase de toda esa negatividad programada en la mente que le está enfermando o predisponiendo su cuerpo a enfermedades que pueden ser mortales.
    NOTA IMPORTANTE.
     ACTIVIDAD PENSATIVA FUERA DE LA LEY
     Esta página que llamé “Actividad Pensativa” fue penalizada y suspendida por GOOGLE todo este tiempo que no me han visto por estas calles. Según por estar publicando contenidos que transgreden los principios acordados por la empresa, y en particular por las comunidades. Es posible que se haya publicado cosas que yo ignoro. (Sabemos que eso existe).
    Por tal motivo les agradezco a mis amigos, que me hagan saber si han visto imágenes o contenidos ofensivos o contrarios a la moralidad y buenas costumbre.
    De ser falsas acusaciones, voy a celebrar el excito de mis contenidos, de mis pensamientos y poemas.

      Gracias anticipadas y que tengas buen provecho al cocinar pensamientos.   Nos vemos pensante.