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miércoles, 9 de marzo de 2016

EL PENSANTE “MANOS LIBRES”


         REVOLUCIONA EN TU MUNDO Y RECUPERA EL PODER 
     Hola amiga(o). Con los avances tecnológicos los pensantes buscan operar  “manos libres”. Pensar “manos libres” es lograr la concentración y el confort para pensar en lo que nos gusta, sin ser molestado o interrumpido por el acoso exterior o verse obligado a poner atención en actividades rutinarias.
     La actividad pensativa es una actividad para la creación novedosa, para la actualidad, o para la distracción.
     El permitir autonomía a mecanismos para que hagan funciones por el pensante ha sido siempre un sueño ininterrumpido, y así seguirá siendo. Nada detendrá al hombre para desarrollar le tecnología que le haga falta para liberar las manos, o sea liberarse él para “PENSAR”, para “CREAR”.
    Se puede considerar que una vez que automatiza una función, el pensante se va hacer otra actividad más importante, pero ninguna tan importante como atender la actividad de pensar creativo, pensar en eso que más le gusta.
    Esta iniciativa no se puede confundir con la de permitir al cuerpo descanso o efectuar acciones con el mínimo esfuerzo físico. La prioridad es “PENSAR”. Un acto que es el único que puede efectuar para materializar, ver y sentir la vida como la desea.
    No existe otra manera para que el pensante se provea de lo que necesita o de lo que considera le puede satisfacer que no sea “pensando”; tanto aquí en el plano físico como en el espiritual cuando queda sin cuerpo. (Para su sorpresa el amigo llamado ahora sí “espíritu” porque quedó sin cuerpo, sigue pensando)
    Esta es la razón de la existencia de la mente, el pensante “piensa” y ella se encarga de la ejecución y de mantener un registro de la trayectoria del pensante por este universo.
    Los pensantes distraídos se sorprenden cuando oyen a la mente “pensando”, o cantándoles sus canciones favoritas, pero en verdad ella está procesando datos para resolver o dar respuestas a percepciones y pedidos del pensante o complaciéndolo con una buena música.
     Cuando el pensante ha delegado a la mente casi toda la autonomía, ella actúa como un yo o una consciencia que le puede dar órdenes, insultarlo, recriminarle y hasta reemplazarlo en su identidad por completo.
    Ocurre que los pensantes llevan tanto tiempo “manos libres”, dejando que la mente se ocupe de las cosas importantes de la vida, (mientras ellos pensaban boberas para distraerse), que en verdad ella se ha ocupado de llevar casi toda la vida del pensante.
     Ahora le cuesta entender su situación como pensante y más le cuesta reasumir su puesto de mando.
     Para retomar el control de la mente hay que hacer consciencia del rol de pensante y volver con su actividad pensativa controlada a poner orden en la casa.
     Crear es el impulso o la fuerza que motiva al pensante, y no hay ninguna otra forma de crear que no sea “pensando”. Observemos a los pensantes que pasan todos los días muchas horas jugando por “vicios” o “distracción”, ellos también cuentan con su capacidad creativa para salir ganadores.
     Sin el poder creativo no hay inteligencia, el hecho de que una máquina, de siempre la misma respuesta en una rutina prefabricada no significa que eso sea inteligencia. Está resolviendo un problema que ya está resuelto por el pensante que la programó
     Una vez que un pensante resuelve un problema, considera y decide lo que hay que hacer (con su inteligencia), le cede esa inteligencia para ese problema a su MENTE. Ella da siempre esa solución cuando identifique que es el mismo problema, y para esta identificación dispone de todo el registro hecho del acontecimiento o suceso.
     En el nivel más bajo de control y consciencia del pensante, la mente opera incitada por los estímulos o percepciones que provienen del ambiente exterior. Produciendo conductas crónicas o enfermando el cuerpo.
      ¿Cuál es el problema que tiene el pensante ahora? Que quiere resolver nuevos problemas en una realidad distinta que está viviendo, con los viejos programas de problemas pasados.
      El pensante quiere seguir “manos libres” pero la realidad del mundo que vive lo está forzando a “PENSAR” y no sabe cómo retomar el control. O recapacita y actualiza sus viejos métodos de operar o su propia sociedad lo aplasta.
    Dedicar atención y tiempo al pensar creativo, reflexivo o de análisis, se convierte en un reto. Los problemas presentes no esperan y se van acumulando, el déficit de respuestas satisfactoria hace peso y el confort para dedicarse a meditar o a pensar cuando más lo necesita, no se puede lograr.
    Para lograr un “manos libres” actualizado, hay que volver al dominio de la mente mediante el control del “acto de pensar”.
    No dudes en tratar de recuperar ese poder, en la naturaleza del pensante, el ser creativo y vivir el presente, es la experiencia que le da verdadera satisfacción. Recupera el poder en tu mundo y tu vida será como lo estás deseando.
    Ha sido un grato placer.  Que tengas buen provecho “manos libres”.  Nos vemos pensante.