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miércoles, 6 de abril de 2016

CÓMO EVITAR PENSAR NEGATIVO

      EN LA VIDA SUCEDEN INEVITABLES HECHOS DOLOROSOS
    Hola amiga(o) pensante. Si estás bien no debes preocuparte por pensar negativo, pensar negativo no se hace desde un estado positivo, la persona piensa negativo porque el estado en que se encuentra es negativo. Es decir, si estás iracundo salpicas maldiciones y si estás alegres salpicas sonrisas. 
   El pensante que se siente mal ya está pesando negativo. No se puede hacer que piense positivo hasta que no salga de ese estado en que se encuentra. ¿Cómo llegó a ese estado? Lo hizo con pensamientos, pensamientos que consideró sintiéndose mal, en medio de fuerte dolor físico o emocional donde perdió el control del acto de pensar.
   Esto parece un círculo vicioso, pero no es así. En la vida estamos expuesto a hechos y ha resultados que impactan en profundidad y el pensante desprevenido pierde el control de su pensar, y este puede ser el comienzo de una caída por la pendiente que puede llevar al pensante al fondo de su resistencia y quedar a merced de un pensar mucho más descontrolado,

   El pensar negativo se produce cuando se pierde el control del acto de pensar.

    Todos estamos expuestos a que nos sucedan hechos de fuerte impacto, muchos de ellos sabemos que van a ocurrir, solo que no sabemos ni cómo ni cuándo, no somos la excepción. Sabemos que estamos en la pista como lo están todos los demás.
   Además, existe la probabilidad de que nos sucedan posibles hechos inesperados, hechos que sabemos que ocurren, la han sucedidos a otras personas. (Traiciones, engaños, robos, accidentes, enfermedades, fracasos, etc.)
   Ejemplos de hechos que sabemos que van a suceder, son las muertes de familiares, amigos, personas que admiramos, mascotas, y hasta nuestra propia muerte. Si Dios nos permite larga vida, tenemos más oportunidad de pasar por el trance de ver morir nuestros padres y mucha gente querida.
    Es decir, estamos expuestos a que en cualquier momento una pérdida dolorosa o un hecho de fuerte impacto nos saque de control del acto de pensar y pensemos pensamientos negativos que nos generen una mala condición que luego se quiere, pero no se puede salir de ella.
     Este enfoque no es recomendable para los pensantes que cierran los ojos para que no los vean, o esconden la cabeza como el avestruz. Ver la parte cruda y caliente de la vida tiende a considerarse pensar negativo y por instinto ese PENSAR se evade. Como si de esa manera se pudiera evitar que sucedan.
   Planteo este enfoque para que observes que de esa manera no se evita absolutamente nada. El futuro depende de la decisión que tomes para dar el paso que vas a dar en este momento, de lo que estés pensando y decidas en este momento.
   La actitud de no querer saber lo que se sabe, o tener temor de pensar a consciencia estos hechos, expone o predispone más al pensante al sufrimiento extremo cuando estos hechos ocurran. Aparte de que durante todo el tiempo que viva con el miedo, hasta que ocurra el hecho (como la muerte de un ser querido), desde su inconsciente vive dándole un toque de sufrimiento a su vida. Es decir, vive sintiendo los efectos de la amenaza de dolor.
   Estas personas que consideran que no pensar o reflexionar en algo evitan que le suceda, son las que luego que suceden los hechos se niegan aceptar. “No lo puedo creer”, y el ¿por qué tuvo que morir? No les da alivio a su dolor, ya que niegan el hecho y niegan la respuesta. Murió porque estaba vivo y esto lo supo todo el tiempo.
   Para estas personas, la pérdida de un ser querido, es perdida de la vida propia, perdida “irrecuperable de su estado o calidad de vida” la persona siente que ya no volverá a ser la misma de antes, pero no para ser mejor, ahora es menos que antes. Y pasan los años y cada vez que piense o recuerde el hecho, la saca de control sin que pueda evitarlo, así más negatividad piensa, haciendo crónico e interminable su sufrimiento.
   Una persona estable, con control en el acto de pensar, el hecho de saber o pensar que un avión puede tener un accidente, o el peligro al movilizarse en un carro, no significa que está decretando un accidente. Por el contrario la prevención se convierte en una manera objetiva de llevar los distintos aspectos de la vida
   No hay manera para que una persona en control del acto de pensar, le surja pensamientos que lo afecten de manera negativa en contra de su voluntad, (Aunque puede tomar decisiones que lo conduzcan a un fracaso). Este pensante sin ningún temor puede reflexionar temas escabrosos como la muerte, o hechos que se saben pueden suceder. Como envejecer, morir, etc. Sin que estos le cambien su estado de ánimo.    
  ¿Para que alguien tendría que reflexionar temas tabú, o temas que implican dolor, etc.? Hay muchas razones importantes y beneficiosas; como para poder hablar del tema con conocimiento obtenido por observación, por análisis reflexivos profundos donde pocos se atreven a examinar. Pueda ser que su profesión lo amerite, o es un escritor que a sus personajes les hace vivir esas crudas experiencias.
   En las familias ocurre con frecuencias que los herederos se matan, o se hacen enemigos, porque el señor papá le daba miedo pensar en la muerte y no se atrevió hacer un testamento.   
   La persona perdió una mascota, ahora no quiere tener otra para no pasar por el dolor de la pérdida. “Si tuviera la oportunidad de tener otra mamá que pudiera llegar amar como la que murió, tampoco lo haría, para no volver a sufrir”. “No se quiere volver a enamorar para no volver a sufrir”.
    Como puedes ver, ocurren hechos dolorosos físicos y emocionalmente, y si el efecto es pérdida del control del acto de pensar, vienen pensamientos, decisiones que en lugar de devolver la paz, la felicidad y el entusiasmo por vivir para alcanzar los sueños, todo se derrumba.
    En conclusión, la única garantía para no pensar negativo, es ser un pensante con dominio de la actividad pensativa. Pero si ya tienes un baúl lleno de pérdidas y fracasos, que cada vez que lo destapas te sientes mal, tienes una zona peligrosa de descontrol, estás expuesto a que cada vez que se reactiven de manera consciente o inconsciente esos recuerdos, sin querer activas la negatividad.
   Esta carga del pasado impide al pensante mantenerse estable en un estado de ánimo alto o positivo y por lo general no puede cambiar esa manera de ser negativa o pesimista que quienes le quieren le critican.
   Surgen interrogantes, lo sé; ¿cómo qué hacer con ese baúl lleno de malos recuerdos? , pero el dato de hoy es:   El pensar negativo se produce cuando se pierde el control del acto de pensar.
   Ha sido un placer compartir, que tengas buen provecho con tu optimismo.    Nos vemos pensante.