Translate

viernes, 29 de abril de 2016

COMO SE PIERDE LA FELICIDAD EN EL CAMINO.

ENTÉRATE COMO NOS HACEMOS INFELICES      
  Hola amiga(o) pensante: Has observado que traemos una secuencia de factores importantes para materializar los decretos, sueños, objetivos, propósitos o para aumentar la creatividad.
  Un breve repaso antes de entrar en el tema de hoy “como se pierde la felicidad en el camino”.
  Entre las metas y el pensante existen tres factores de primer orden:
a)     El acto de pensar. Una actividad que todos ejecutan, pero pocos le prestan atención. Hazte esta pregunta; ¿para qué piensas?
b)    La atención. Una acción necesaria para la concentración en lo que se hace en el momento. ¿Para qué pones atención?
c)     La intención: Nace con el deseo u objetivo anhelado y debe mantenerse durante la acción, manteniendo consciencia siempre de lo que se quiere o se desea lograr. Hazte también la pregunta; ¿para qué pones intención?
 Respóndete las preguntas, hemos hablado en las entradas anteriores de cada uno de estos factores, pero tú no debieras tener retardo en saber las respuestas. Estoy seguro que las sabes.
  La felicidad, es un estado de ánimo, la persona se siente satisfecha plenamente por disfrutar algo bueno.
  Cada pensante tiene su propia idea de lo que es bueno para ella, pero por lo general lo que es bueno para un pensante se encuentra con relación a sus sueños, metas, u objetivos que ha determinado por propia iniciativa.
   Es decir, en la acción desarrollada para lograr las metas, es donde se produce la felicidad. El estar haciendo lo que te gusta, significa que estás trabajando en tu sueño o en uno de tus objetivos, he aquí la satisfacción.
   Esta es la felicidad que llega al alma y se queda en ella, los efímeros momentos circunstanciales agradables, placenteros, divertidos, alegres, etc. Satisfacen, pero no se integran a tu personalidad.
   Compruébalo, recuerda la alegre fiesta, puedes evocar esa emoción que sentiste, pero ya pasó, a esperar que se dé otra fiesta y que se repitan los mismos hechos y personas con sus mismos estados anímicos, etc. Algo muy difícil y tú lo sabes.
   En cambio, estando en el ciclo de acción de tu objetivo, te acuestas en la noche satisfecha y te levantas con la misma satisfacción para seguir haciendo lo que te gusta.
   Tienes el generador de felicidad encendido todo el tiempo y estás en posición estable para atender las obligaciones, los compromisos, los deberes, las necesidades y hasta acciones para resolver problemas generados por otros, pero que nos involucran, y estos no generan satisfacción.

       ¿CÓMO SE PIERDE LA FELICIDAD EN EL CAMINO?

      Toda tu vida has tenido propósitos, y los propósitos pueden ser a muy corto plazo, o tan largos que llevan toda la vida. Además, los tenemos en todo orden de importancia.
    Mientras más importante sea para uno la meta o el objetivo, más satisfacción produce el estar activo en ella.
    Hagamos la prueba escoge una de tu más importante meta en la que todavía estés activo. - ¿Lo hiciste? – Muy bien. Ahora hazte la pregunta; ¿PARA QUE ME CASE? ¿PARA QUE ME GRADUÉ DE TÉCNICO? ¿PARA QUE DECIDÌ BUSCAR UN TRABAJO? ETC.
    En ese objetivo que pensaste, hazte la pregunta y compara la respuesta, para ver si es igual, a como fue hecho tú “decreto” cuando comenzaste el ciclo.
    Te pregunto; ¿mantienes el mismo “para que… (ejemplo) te casaste”?
     Si la respuesta es negativa, ya hace tiempo que dejaste de generar felicidad, no sientes satisfacción. La vida en esa acción que mantienes, no tiene sabor, no tiene sentido, no lo disfrutas plenamente.
    Sucede con frecuencia amigo pensante, que empiezas un ciclo en función de un objetivo muy importante, un gran sueño y las circunstancias te obligan (tú lo permites) a cambiar la INTENCIÓNo el PARA QUE haces lo que haces.
    Ejemplo; se graduó de ingeniero; sabe y está consciente “para que es ingeniero”. Sus sueños no lo abandonaron durante todo su estudio y preparación, ahora a buscar trabajo.
    Consigue un buen empleo, pasan unos años y ahora trabaja de ingeniero “para ganar dinero, para pagar la vivienda, para mantener la familia, para ir de vacaciones, para… para…. Etc.
    Los sueños de construir un puente entre la luna y la tierra, ya no es el objetivo de ser ingeniero, ni es la intención que mantiene cuando trabaja todos los días.
    ¿Has llevado a alguien de paciente a un hospital? Si tienes esa experiencia puedes diferenciar a un buen medico (profesional satisfecho con lo que está haciendo) y un mal medico (Ya no le satisface ni tocar a los pacientes, su intención de trabajar como médico debe ser cualquier otra, menos curar sus pacientes).
    Si estás de acuerdo con este punto de vista, revisa todos los ciclos en los que estas involucrado. Encuentra el “¿para qué?” inicial, y compáralo con él “¿para qué?” lo haces ahora.
    Ojo; no deje que la pregunta se te voltee a un “¿por qué hago lo que hago?”.
  Los ciclos de acción por iniciativa propia, no se comienzan con un “¿por qué”?. Cuando decides o decretas algo, no necesitas darte explicaciones, se supone que llegaste a esa conclusión y te satisfizo proponerte ese objetivo.
   Revisa todos tus ciclos, hasta ¿para qué cocinas todos los días? Una vez que tengas las respuestas, en aquellos que se cambió el objetivo puedes rehacer la “intención” inicial en algunos de ellos. Repara o elimina todos los que puedas, aquellos que no puedas, hará falta ayuda.
   De esta manera actualiza todos tus ciclos de acción y le das verdadero sentido a tu vida. Te aseguro que nadie podrá apagarte esa sonrisa que llevaras en el alma.

   Ha sido un grato placer. Que tengas buen provecho con tu felicidad.  Nos vemos pensante.