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viernes, 8 de abril de 2016

LA CARGA NEGATIVA DE HECHOS DOLOROSOS


           PARA TI SI ESTÁ PASANDO POR UNO
     Hola amiga(o) pensante. En el pasado pueden haber sucedido hechos cuyos recuerdos son dolorosos, las pérdidas por lo general están cargadas con un contenido sensible que toca distintos aspectos de la vida de la persona y el efecto puede ser devastador.
      La vida continúa, como se acostumbra a decir, sin embargo están esos dolorosos recuerdos que a ratos no se sienten, pero cualquier cosa que se perciba conecta el recuerdo y la carga emotiva y sentimental se reproduce.
     La poderosa mente percibe y procesa datos con una velocidad hasta ahora no estimada, yo presumo que es tan rápida como la luz. Alrededor de cincuenta y dos precepticos está recogiendo permanentemente y procesando sin que el pensante se entere.
     Ahora fíjate en esto: en micro-décimas de segundo la mente procesa y le da el resultado al pensante y éste en el breve tiempo que tiene para decidir y responder, le sobra tiempo.
     Ejemplo: Observa un juego de tenis de mesa la corta distancia entre los oponentes, a pesar de la velocidad de la pelotica que le imprime el atacante, el otro tiene que tomar una decisión antes de golpear para atacar también. Hay patrones de comportamientos instalados con entrenamiento consciente que intervienen en el juego, pero el deportista no funciona en automático cien por ciento. Es la libertad para pensar disponible durante el juego la que va a marcar la diferencia en sus jugadas, y este brevísimo tiempo para pensar es todavía largo. Gracias a la mente.
    Esta velocidad con que la mente procesa datos, y lo instantáneo que se puede tomar una decisión (pensamiento), les ocurre a todos los pensantes en su vida cotidiana. Por eso muchas veces se da cuenta solo de lo que está sintiendo o percibiendo consciente, y se perdió todo lo que pasó antes. Y esto pasa con los hechos dolorosos, algo se percibe y la mente procesa y conecta el recuerdo doloroso y la persona solo se da cuenta que tiene un bajo estado de ánimo y no sabe por qué.
     El pensante puede constatar cuando el recuerdo todavía le afecta, poniéndose a recordarlo, si es así, no lo ha superado, pero puede sobrevivir con él. Muchos lo hacen y no se les nota que les esté afectando o causándole una merma en sus facultades como pensante. Poco a poco se acostumbra a llevar esa carga como una parte de su personalidad.
      Esta carga negativa enquistada forma parte de la configuración de la actitud del pensante y su manera de reaccionar emotivamente ante algunas situaciones.
     Esta es la razón para que dé la impresión a veces, que las emociones son una causa y no un efecto de pensamientos. Se observa que el estado de ánimo influye en los pensamientos que se tengan, pero ese estado de ánimo es producto de pensamientos.
     El pasado de las personas casi nunca está limpio de hechos dolorosos que están llenos de contenidos, de significados, pensamientos que se originaron en medio de la tragedia.
     Y dígame como debe estar el pasado de un pensante que considera que ha tenido innumerables vidas pasadas, ya nace con actitudes, y lo que se considera, es que es una manera de ser innata.
     PARA LOS QUE ESTÁN EN MEDIO DE AGUAS TURBULENTAS
     La persona que está pasando por un trance, piensa mucho en el hecho, sin querer vuelve a reincidir una y otra vez. Su atención no la puede quitar de ese pensar acerca de ese asunto.
      Este impulso a pensar en lo mismo que no se puede evitar, ese es el descontrol que se tiene de la actividad pensativa en ese momento. Mientras más tiempo tarde la persona en recuperar el control, más tiempo tiene para convertir este hecho en una gran carga, cuyo peso va a afectar de manera negativa la vida en el futuro.
     Si algo puede hacer el que está pasando por los efectos de un hecho doloroso, es estar pendiente del control. Comience por reconocer que en ese momento no está controlando y observe con detenimiento lo que sucede en su mente. (Haga lo posible)
   No se deje envolver tan fácil por lo que se está pensando ahí en “su cabeza”, observe como si estuviera siendo un espectador. Mientras más se involucre, más siente, y mientras esté sintiendo ya no está observando su descontrol y caerá dentro de la olla donde se cocina el dolor.
   Poco a poco, cada vez que se sorprenda que está pensando en lo mismo, tome consciencia que no está en control (si quiere llámese la atención) y observe todo lo que sucede por no tener el dominio del pensar. Un poco de paciencia, sin grandes esfuerzos, cada vez que se sorprenda, dele la cara a su descontrol, ese descontrol es la causa de estar fija, en ese mismo asunto.
    Existe la ayuda profesional, pero usted debe por lo menos entender que el hecho ya pasó, hay consecuencias en su persona, y estas, a la única o único, que están causando daño, es a usted. Por lo tanto echarse una mano no está demás.
     Todo aquel pensante que está trabajando por despertar, antes debe dejar la carga innecesaria que le hace peso negativo, y la mente es un buen baúl de recuerdos olvidados y a veces hace falta hurgar para entender algunas cosas.
     Ha sido un grato placer, feliz fin de semana y buen provecho botando la carga que estorbe.   Nos vemos pensante.