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lunes, 18 de abril de 2016

LOS PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN


              DOS CAUSAS PRINCIPALES
    Hola amiga(o) pensante. Ya has visto que la atención la puedes ejercitar, así como puedes ejercitar una actividad pensativa consciente para recuperar control de los pensamientos. Lo poco que puedas hacer es beneficioso y no deja encendidas las cosas del pasado que vienen molestando.
     Si quisieras ayudarte recuperando control de estas dos acciones vitales en la vida, es preferibles que escojas un tema o actividad ya comprobada de que te gusta. Debe ser algo que te llena, te animas con gusto porque sabes que lo disfrutas, aunque en este momento no sientas tantas ganas.
     Las fallas en la atención y en el acto de pensar producen un efecto demoledor de la comunicación contigo mismo y con los demás. Si observas los problemas que tienes, comprobarás que hay dificultad con la comunicación y a veces se concluye que todo es problema de comunicación.
     La calidad de la vida depende de la calidad y efectividad de la comunicación que se tenga. Pero ojo, no depende de los demás, si ya has echado culpas a otros de no tener una buena comunicación contigo y con eso diste por entendido la causa del problema, puedes comprobar que no funcionó, de seguro sigues con los efectos negativos del problema.
     El pensante no puede mejorar la comunicación de otro pensante y menos cuando son adultos considerando que el error está en la otra persona. Lo bueno con la comunicación es que no estás obligada a comunicarte con una “pared”. Pero para verificar que es una decisión libre; “el no comunicarse con alguien” observas cómo te sientes. Si llevas el remolino en la mente pensando el asunto y las emociones saliendo por los ojos, olvídate, tu comunicación está fallando, no eres libre de ti.
    Y está fallando por las dos razones que te explique al principio, “no controlas el acto de pensar en ese tema” y “no tienes control de la atención”. Recuerda: el control del acto de pensar tiene la particularidad que depende del tema que se trate, hay unos en el que pierdes el control por completo y otros que dominas sin dificultad o te sientes cómoda.
    Para estar aquí y ahora, o aquí en el presente, se tiene que tener control del acto de pensar y de la atención, es por ello que la comunicación presenta deficiencia en algunos asuntos más que en otros.
    ¿Conversas cómoda, y te entiendes mejor con la amiga que con tu pareja? Si esto sucede, observa que pasa con tu control de la atención y el acto de pensar. Allí observarás que el problema de comunicación comienza en casa, con uno mismo.
   Si el pensante ha comprobado sus descontroles, bien tonto sería si desea sentirse bien y no recurre a la auto-ayuda, que la tiene a la mano, no tiene que pagar y depender del tiempo de otro para empezar a conseguir el objetivo de sentirse bien y a gusto consigo misma.
   Mientras el pensante más agrave su descontrol, más poder le da a la mente. El operador, que es el pensante, está imposibilitado, y su servidor “la mente” le presta el servicio de seguir sobreviviendo. Ella todo lo que tiene en sus registros es pasado. Ella es el pasado, no hay manera para que traiga al pensante al presente mostrándole solo recuerdos.
    Como puedes ver, un pensante que no puede vivir el presente, es un infeliz, y no es infeliz por el simple hecho de que es efecto del pasado, la infelicidad es por no poder estar aquí y ahora, trabajando y viviendo el avance a sus metas o sueños. Y la creatividad o con su poder creativo está pasando trabajo innecesario.
    En las lágrimas que salen por efecto del pasado, se suman aquellas por lamentar el no poder estar aquí y ahora a gusto, viviendo los sueños trazados en la vida.
    Antes de resolver los problemas con otros atribuidos a la comunicación, asegúrate de que la tuya la tienes bajo control. Es muy fácil acusar a la otra persona o encontrar otras razones, pero en todo caso lo importante a considerar, es que la única manera de proveerte de la capacidad para autosatisfacerte a través de tus pensamientos o ideas, es tener una buena comunicación contigo mismo.
    Hay una lápida de un desconocido que dice: “aquí espera el infeliz que esperó toda la vida que lo hicieran feliz”. (Esto lo acabo de inventar)

    Ha sido un placer compartir. Buen provecho con tu buena comunicación. Nos vemos pensante.