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viernes, 1 de abril de 2016

¿PROBLEMAS CON LOS PROBLEMAS?


          AQUÍ TE DIGO COMO VOLVERTE INTELIGENTE
    Hola amiga(o) pensante. Hemos hablado en la entrada anterior de la importancia de la “preparación” como pensante operador del acto de pensar para estar listo a la hora de confrontar o encarar los problemas.
    ¿Pero que es un problema? ¿Será acaso no tener dinero, quedar sin trabajo, sufrir un accidente, padecer una enfermedad, estar deprimido, etc.?
    Oye a otro, o a ti mismo cuando explicas el problema que padece. Por lo general se da una descripción como los ejemplos anteriores. La persona confunde los hechos con problema.
    Estar deprimido, no tener dinero; es un hecho, es un estado de salud, pero no es un problema. Rebate el pensante argumentando que por estar deprimido no puede trabajar y no sabe qué hacer para quitarse esa depresión. Pero insiste que su problema es la depresión.
     El planteamiento del problema es su primer problema, no sabe cómo plantear un problema. Tiene la certeza que la depresión es un problema, si revisa el diccionario por ninguna parte dice que es un problema, ahí describe que es una enfermedad o una condición con ciertas particularidades.
     Y si no estabas claro con este asunto tan importante, completa la claridad entendiendo que LOS PROBLEMAS son los que se resuelven, las enfermedades, los estados o hechos pueden generar problemas y aunque los problemas sean como consecuencia. Hay que identificarlos para hacer el planteamiento correcto y es de esta manera que se encuentra la solución.
     No saber qué hacer para plantear un problema, es un verdadero problema. No saber qué hacer para quitar la depresión, es el problema.
    Pensar que debe hacer para conseguir trabajo, es tener claro el problema. (El hecho es;  que no tiene empleo). Reflexionar para ver como hace para conseguir pareja, es estar trabajando con un problema bien planteado. (El hecho es; que está solo)
    Puedes reconocer un problema observando si te invita a la ACCIÓN. ¿Qué haces para…? ¿Cómo haces para…? Aquí yace la clave del planteamiento correcto. En cambio, un hecho o una condición, te paraliza el pensar, la reflexión, la mente se tranca, no te puede ayudar con sus bancos de datos que son tu experiencia vivida, porque no le estás planteando el problema.
     La mente “oye” al pensante hablar del hecho o la condición como un problema, y lo toma como lo tomaría cualquiera que lo esté oyendo; solo son lamentos, quejas que no conducen a nada.
     En el caso que el pensante padezca una condición y va a un profesional por ayuda, el doctor va hacer una investigación de la condición que padece el paciente hasta encontrar el problema. Una vez que identifique el problema, es que sabe lo que debe o no hacer. Así cambia la condición de salud que padece el paciente.
     No es suficiente con que la persona le diga al experto que está deprimido, o que está sin trabajo, o lo abandonó su pareja. Este es el error garrafal que cometen los ignorantes brujos y curanderos, le dan una solución a un hecho o a un problema (si es que lo identifican), al cual el paciente no tiene idea y sigue con la misma incapacidad de resolver los problemas que el mismo se crea.
      En el mundo propio, donde el pensante es CAUSA y creador total de los pensamientos que lo hacer ser y estar como está, los problemas creados por él, los resuelve él. Nadie le resuelve sus problemas, la ayuda es una bendición si conlleva a que el pensante “resuelva el mismo sus problemas”.
     A veces se confunde efectos “Placebo” (efecto positivo) o efectos “Nocebo” (cuando el efecto es negativo) o cambios en la condición que padece la persona por los medicamentos o la influencia psíquica del recetante y la persona jura que se está curando.
     Él llama curar, experimentar algún alivio o cambios en los síntomas de la condición en que se encuentra, así que lo que aparenta una cura, es cuestión de tiempo para que recaiga o muera por otros efectos, pero que tienen conexión con el estado original.
     Es decir, si no toma las pastillas para dormir es imposible conciliar el sueño, pero está padeciendo de problemas derivados del hígado de tantas pastillas, o anda tan dopado que ha chocado su vehículo tres veces. Se gastó todos los ahorros con las emergencias, ahora tiene problemas con el dinero. (Algunos han perdido la vida). Y sigue sin resolver los problemas que le causan el insomnio.
     “Todo problema tiene solución” Esta expresión la hemos oído muchas veces. Para mí, esto es cierto, pero planteando y entendiendo el verdadero problema. Si lo hace bien, siempre encuentra algo que puede hacer con respecto al problema. “SIEMPRE”
     Resolver problemas es lo que hace “parecer” a un pensante más inteligente que otro. De hecho, esto es lo que define la inteligencia, así que puedes volverte inteligente todo lo que puedas.
     En otras palabras, el pensante se siente menos inteligente y más incapaz que otros para resolver problemas, y resulta, que todo se debe a que no sabe plantear sus problemas.

     Ha sido un placer mi querida amiga(o), que tengas buen provecho planteando tus problemas.     Nos vemos pensante.