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domingo, 22 de mayo de 2016

CÁNDIDO CORAZÓN

                        POEMA
“Tu corazón es muy cándido”, así me dice la
agria nota que me envió el cerebro y me pidió
que revisara el voluminoso expediente
del corazón para que refrescara la memoria
con sus cortas y dramáticas telenovelas de
amores. Debo hacerlo, lo conozco muy bien,
su característico ritmo de enamorado lo
estoy sintiendo otra vez, ese ni descansa ni
me deja descansar cuando empieza amar,
no tiene atención para más nadie, se comporta
como perro faldero cuando llega el dueño
de viaje. La nota de la razón es contundente;
“no vamos a fracasar otra vez por culpa de ese
cándido enamorado, es tan inocente que cree
que con amar va igualmente a ser amado y a
la vez sobrellevar la relación sin contratiempo
por las corrientes tumultuosas de la vida. Tan
ingenuo que toma cualquier detalle como una
prueba fehaciente de que está siendo amado
con la misma intensidad”. Y yo, me he prestado
para apoyarlo, no haciéndole caso al cerebro.
Sentir amor es una cosa y sobrevivir enamorado
no depende de un solo corazón, ambos descienden
por un río de aguas turbulentas en distintas
embarcaciones y sobrevivir juntos no es la
especialidad de los corazones. De los riscos y
peñascos en el camino se ocupan en la fría sala
de juicios y decisiones, donde se reúnen los
pensamientos de cálculos y análisis para actuar
con inteligencia. Pero ya mi corazón está de fiesta y
cuando empieza a celebrar no tiene descanso
y yo, estoy listo para agarrarnos de manos y empezar
la alegre danza de los dos cándidos enamorados, que
celebran como si fuera la primera vez que se enamoran.
Al cerebro que espere, que en casa estamos de fiesta.

    Autor: Emilio Fernández