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lunes, 18 de julio de 2016

LA PAZ INTERIOR Y EL DESPERTAR DEL PENSANTE

LA CONDICIÓN IDEAL - LA CONDICIÓN DE NADA
    Hola amiga(o) pensante. Quien quiere paz interior está cansado de las guerras, de los conflictos, de los problemas, de las dificultades, etc. En otras palabras padece depresiones, nervios, estrés, y todo tipo de desorden emocional.
    ¿Pero quién o qué le está creando dificultades al pensante en un mundo donde solo habita él? La respuesta es obvia; él y los pensamientos que produce, es el problema.
    Un estado de plenitud es una experiencia espiritual que se ha demostrado le permite al pensante neutralizar toda la alteración que padece. El proceso es gradual, la práctica frecuente le devuelve las facultades para mantener el orden interno.
    El pensante que es la Fuente necesita un retiro, volver para experimentar su esencia, pero para ello debe por algún medio despojarse de todo lo adquirido mediante pensamientos, incluyendo desconectarse de la mente.  
     Los tiempos cambian, hoy en día son muy pocos los pensantes que pueden hacer retiros de varios días, dos o tres veces al año para poner orden interior y recargar la baterías para volver a enfrentar el complicado mundo en el que vive.
    La sociedad se está llenando de servicios rápidos, comidas rápidas, trenes supersónicos y a la vez mantener conexión o comunicación interactiva con todos los terminales que le son vitales para su subsistencia y el logro de sus objetivos.
    El pensante necesita un servicio de retiro espiritual que pueda hacer en pocos minutos y casi que en cualquier parte, para aprovechar cualquier momento del día que le permitan los tantos compromisos que tiene que atender.
    La preocupación por la salud física es una fuente de motivos para que el pensante le dedique muchos momentos de actividad pensativa.
    Una vez que se padece algún mal, malestar o padecimientos, el impulso a pensar, a generar ideas al respecto es a veces incontrolable, y le impide al pensante estar en condiciones para hacer un retiro a su mundo interior para lograr calmarse, tranquilizarse, relajarse y volver con una actitud más positiva.
    He encontrado y se puede demostrar que el pensante que desee convertirse en un pensador capaz de sanar su cuerpo, desprogramar y reprogramar su mente con nuevas ideas, y proveerse de una personalidad acorde con la visión de los roles que quiere tener para desenvolverse en el futuro, no necesita aprender un nuevo proceso o algo diferente a lo que acostumbra a hacer.
    Te quiero decir con esto, que tu como pensante, lo que necesitas es seguir pensando. SEGUIR PENSANDO.
    Esto que sigue lo digo por mí, y por todas las personas que me han dado la razón, “hemos sido pensantes descuidados”.
    Sabemos, que somos lo que pensamos, sabemos que con los pensamientos propiciamos y enfermamos al organismo físico. Sabemos que todos los males de la sociedad son producto del pensar, y no se le presta atención al acto de pensar.
    Es mucho pedirle a un pensante que quiere recuperar la salud física, deshacer cualquier desorden mental o renovar sus actitudes que le preste algo de atención consciente a lo que está haciendo (pensar).
    A ti no, pero yo se le pido a quien quiere ayuda, le digo que examine para ver cuanta flojera le da prestarle unos cinco minutos de atención al acto de pensar, y luego que recuerde alguna de las veces que ha estado desesperado con un pensar descontrolado, o experimentando estados emocionales negativos los cuales sabe que es causa del pensar que tiene.
     Eso, nada más para decirle que si quiere no pasar por esos malos momentos, “por favor; atiende el acto de pensar”.
    Si puedes atender cinco minutos el acto de pensar, puedes hacer un retiro espiritual casi que en cualquier parte.
    Te voy a decir algo y tú lo puedes comprobar cuando hagas las prácticas; el pensante en su esencia no está sujeto al espacio-tiempo, un minuto de esos cinco, que puedas alcanzar el estado ideal, es una eternidad.
     LA CONDICIÓN IDEAL.
    La condición experimentada de LA NADA, es la ideal. (Silencio, no-acción, desconexión de la mente, etc.)
   Toda condición, toda aquello experimentable, es resultado de ideas. La condición de Nada, no es la excepción.
    La localización primaria de un pensante para cualquier ciclo o creación, es una condición de NADA.
    Para tener, debes hacer, pero antes, debes ser. Y para SER, debes asumir que “no eres”, no haces, no tienes.
     La condición de Nada es la idea primigenia, precede “El decreto o postulado” (todo lo que deseas ser, hacer o tener).
     Prueba desear algo, o hacer un decreto… eso que deseaste no lo eres, no lo haces o no lo posees.
     Consideraste La Nada aparentemente de una manera implícita, sobrentendida. Da esa apariencia de ser una idea implícita, porque no tiene persistencia, no la puedes recordar ya que “es La Nada”.
    Consideraste la Nada y no te observas haciéndolo, sin embargo sabes por ley, que debiste haber considerado no tener para poder desear tener.
    Admites que quieres salud porque no tienes, admites que se te ocurrió una nueva idea, y es nueva porque antes no la tenías.
      A la pregunta; ¿puedes pensar la Nada? ¿Puedes formarte una idea de la Nada?
      No te asustes, la idea de Nada, la usa todo el tiempo, sin ella no pudieras ser quien eres, como eres y con todo lo que posees.
    El asunto es que la definición de Nada no te va a servir. La nada o ninguna cosa, es la ausencia de algo, no dice que había antes de que ese algo apareciera por primera vez.
    Nos interesa La Nada inicial, no la nada resultado. La física cuántica está tratando de definir de qué se trata esa Nada de donde ven que se originan cosas.   
    Si observas a tu alrededor todo lo que está hecho por la mano del hombre, puedes tener la certeza que son ideas, ideas  materializadas. (Usando materiales del universo físico).
    Si observas tu computadora, puedes retroceder y te encontraras que todas sus partes son ideas. Un pensante la pensó, y si le preguntas de dónde sacó la idea, si no te dice que de la nada, te dice que estaba pensando y se le ocurrió.
    Llegamos a las ideas y al pensante. Pensante e ideas, él es la Fuente. Un ser que no es de naturaleza física sin embargo piensa y sus pensamientos los materializa, bien sea modificando o usando el universo físico, o produciendo una realidad subjetiva que puede experimentar como si fuera parte de este universo.
     No te asustes, la idea de Nada es la idea más simple que existe. Tan simple que hay nada que entender.   
    ¿Cómo que no puedes pensar la idea de Nada? Si se te ocurre pensar que no puedes, de seguro estás tratando de pensar una idea de Nada que tenga algún contenido o significado.
     Es hora que te des cuenta que saber es saber, saber es certeza. Si sabes que estás considerando LA IDEA DE NADA, la estás pensando.
     De todas formas de momento puedes darte cuenta que has tenido la idea porque aparentemente no estás pensando, o te das cuenta que experimentas sentirte tranquilo, relajado o bastante cómodo de ánimo.
     Espera hasta el viernes digiere esto para continuar hablando de la condición de Nada, la condición ideal para alcanzar la paz interior, plenitud de consciencia y fortalecimiento espiritual.

     Por hoy ha sido un placer.  Buen provecho de los minutos que le dediques a observar “el acto de pensar mientras piensas”.  Nos vemos pensante.