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viernes, 8 de julio de 2016

VANAS ESPERANZAS

     ¿ESPERANDO QUE ELLA O ÉL CAMBIE SU MANERA DE SER?  BÁJATE DE ESA NUBE. 
    Hola amiga(o) pensante. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero yo que tú la perdería de primero, si la esperanza es que alguien cambie por el hecho de que uno lo desee.
    El dato falso de que se puede cambiar la manera de pensar de alguien sin que ella haga la decisión o esté de acuerdo, es lo que hace suponer que por arte de magia o con solo hablar y repetirle mil veces lo mismo a una persona se le puede convencer para que cambie su conducta.
    Aun logrando que la persona comprenda o entienda muy bien el mensaje, la asignación de valor o importancia de esa información o lo que se le quiere hacer entender sigue quedando a su libre albedrío.
   El error en este caso es insistir para que la persona le de la misma importancia que uno siente que tiene el asunto que se trata, si no muestra evidencia de hacerlo, no se cree que haya comprendido.
   Se confunde comprensión con asignación de valor o importancia. Ejemplo; la persona que quiere corregir a otro, hasta que no lo vea siendo como quiere que sea, no cree que haya comprendido. Así que insiste en convencerlo a veces de manera irracional.
    Los jóvenes a medida que viven la vida van formando su escala de valores y asignando importancia a las cosas de acuerdo a la percepción que van teniendo de las realidades objetivas que viven, y los padres abrigan esperanzas de que a medida que crezcan, cambien su percepción de las cosas para su bien.
    Pero hay algunos padres que quieren esos cambios en la personalidad de sus hijos “para ya”; y no entienden que su hijo entiende, y donde no está de acuerdo es en la IMPORTANCIA que sus padre quiere que le ponga al asunto. Y estos padres se desesperan, se martirizan y martirizan a los hijos por hacerlos entender lo que ya entienden.   
     En la relación de adulto, sobre todo en las parejas, les cae toda la infelicidad del mundo, pero ahí está ella o él, aguantando estoicamente, llevando una pésima relación porque se tiene la esperanza que él o ella entiendan algún día y cambien.
    La esperanza es vana cuando no se toma en cuenta el poder y libre albedrío del que gozan todos los pensantes, y se espera que hablándole un experto los va convencer, o bien una autoridad en la familia como, papá, mamá u otros.
     Las personas que se sienten afectada por lo general lo piden de manera directa; “por favor aconseje a fulanito, o fulanita”. Se trata de un adulto de libre pensar, pero existe la esperanza de que “lo hagan entender”.
    Hasta se va a juicios con la esperanza que obliguen a la pareja a recibir tratamiento psicológico para que entienda. En otras palabras, para que se comporte como lo desea el demandante.
    “El doctor tiempo” que todo lo cura, es otro mito que se usa como respuesta para apuntalar la esperanza de que alguien cambie esa conducta que nos afecta.   
    La manera de proceder de las personas en gran medida, te dicen cuál es su manera de pensar. Si no está haciendo nada para cambiar su manera de pensar, nunca va a cambiar su manera de ser.
    Para que caerse a mentiras uno mismo, la persona que lo hace, es la que necesita ayuda para que cambie su “manera de pensar” y de esa manera mejore la baja auto-estima que padece.  
    Los arrepentimientos ocurren, pero a veces obligados por las circunstancias, y estos arrepentimientos dejan muchas dudas.
    Igual ocurre con aquellos pensantes obligados por las circunstancias a dejar ciertos comportamientos, si vuelve a su estado anterior o mejora, es capaz de volver a ser el mismo de antes.
     Por ejemplo; Se enfermó, o sufrió un accidente y se le bajaron los humos, quedó en la ruina ahora si trata a la familia, está envejeciendo y ya no puede llevar la vida libertina que llevaba, etc.
     En algunos casos no es escarmiento, “la necesidad obliga” y cuando la necesidad obliga quiere decir que por propio gusto no se comportaría de esa manera. De no estar envejeciendo no comienza acordarse de la familia. 
    También sucede con personas cuya conducta o manera de ser siempre fue la misma, hasta que se ganó el premio que lo hizo millonario, heredó la fortuna del abuelo, o le dieron un cargo político que le da autoridad y se transforman en un desconocido.
     Tú lo has visto todo, así como son los demás en algunas cosas que no parecen muy racionales, podemos nosotros también estar haciendo nuestro degradado papel y jurar que somos perfectos.
     En conclusión amiga(o) pensante, las esperanzas se apoyan en tu pecho, en tu corazón, no en el corazón de otro.
     Permite ser y te estarás permitiendo tu propia libertad. Cada quien tiene su propio despertador, el tuyo no funciona en otro.
     Ha sido un grato placer. Buen provecho con las esperanzas que tienes puestas en TI, DE TI.   Nos vemos pensante.