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lunes, 8 de agosto de 2016

CONCENTRACIÓN Y CONTROL DEL ACTO DE PENSAR

DESARROLLANDO EL PODER PARA HACER TODO: EJERCICIO DE “HACIENDO NADA”.
   Hola amiga(o) pensante. En este punto La Nada debe ser tan real para ti como lo es la Luz. La diferencia, que la luz la vez con los ojos de manera objetiva y la Nada tienes que verla con ojos subjetivos.
    El ejercicio de Haciendo Nada es sencillo y fácil de hacer, porque no hay nada que enseñarte que tú no sepas. Quizás la novedad fue hacerte examinar la idea de Nada.
    Para pensar la Nada, es igual a lo que “haces” todo el tiempo cuando piensas en ALGO.
     Si puedes pensar en algo, puedes pensar la Nada. Recuerda, “recordar es buscar en los archivos de la mente”;  “imaginar” tu debieras proponer lo que vas a desarrollar, de no hacerlo, es solo divagar sin control. Por los tanto, tú debes tener la iniciativa para formar la idea de Nada.
     PASOS:
     Comienza concibiendo la idea de Nada y cuando llegues a lo que sería una idea de una idea sin contenido, te encontrarás con QUIETUD, SILENCIO, IMPRESIÓN DE NO PENSAR”. Ahí te quedas atento, con la ATENCIÓN enfocada al acto de pensar.
     Te percibirás como dicen: “tener la mente en blanco”, pero no olvides que estás “pensando esa Nada” y pendiente del acto de pensar.
    Mantenerte con la “atención” enfocada en el acto de pensar, experimentando esa condición de Nada, es como mantener en equilibrio una silla en la punta de un dedo. En el menor descuido con la atención ya estarás “pensando algo”.
    Observa esta diferencia; compruébalo ya, solo te llevará unos segundos. Piensa en algo, en cualquier cosa… vamos, lo que sea que se te ocurra…,
     Okey, ¿Dónde estuvo tu atención cuando pensabas algo?, te voy a decir dónde. Tuviste la atención en el contenido, en el algo que estabas pensando.
     Así se hace todo el tiempo, bien sea que te pongas a recordar, a imaginar o a reflexionar, tu atención está en el contenido.
    Al acto de pensar no se le presta atención. De paso el pensante está todo el tiempo pensando “algo” (pensamientos) que se derivan de La Nada y desconoce o se olvidó de donde se originan sus ideas.
    Es como el artista o pintor que no sabe que de esa luz incolora se sacan todos los colores que usa. El hecho de ignorar ese fundamento le impide comprender y usar los colores con resultados de calidad.
     Pero a qué se debe que la “atención” se trate como un ejercicio en este caso y no cuando estás pensando algo.
     Cuando piensas en algo, ese contenido que se desarrolla, ves o percibes, te capta la atención y para ti es lo habitual, la rutina, dejar que la atención se fije en el contenido de lo que estás pensando.
   Y te aseguro que si te pones a pensar en algo, para poner atención en el “acto de pensar”. No vas a poder. Si quieres haz la prueba, no te quedes con la duda o creyendo todo lo que yo diga.
    En cambio, piensas la idea de Nada y tienes nada allí que pueda distraerte o fijar la atención. Solo te queda visible, o donde fijar la atención “en el acto de pensar” mientras piensas Nada.
    Mi recomendación es que reflexiones acerca de la idea de Nada, a ella no la veras, pero si los efectos que puedes experimentar en un estado de plena quietud interna.
    Por sus efectos puedes concebir la idea y una vez que logres tenerla, quédate en esa quietud y atiende el acto de pensar.
    Va ocurrir que al enfocar la atención en el acto de pensar (teniendo Nada de contenido que ver) pierdes conciencia, te apagas y despertarás pensando en cualquier cosa.
    Ese apagamiento puede durar segundos, y puedes hasta soñar como si hubieras dormido.
    Al principio esto va a ocurrir con frecuencia, pierdes la atención y no estas consciente a donde va. (En este ínterin es donde te quedas en estado de trance y se te puede hipnotizar; el hipnotista guía tu “atención” a lo que él te pide y tu aceptas (acuerdas) y formas una realidad subjetiva con lo que te dice).
   Estas interrupciones van a suceder muy seguidas, dándote la impresión que no tienes progreso en el tiempo que duras atento al acto de pensar. Pero al final dale una ligera ojeada a tu sentir interior y notaras que hay un grado mayor de tranquilidad, paz o relajamiento.
   Hay tiempo te sobra para hacer unos minutos de Haciendo Nada. Muchos momentos diarios que los usas para divagar pensando cualquier cantidad de cosas solo por pensar.
    En lugar de estar imaginando imposibles, soñando despierto, quítale unos minutos y Haz Nada.
    Date un descanso, detén esa máquina compulsiva de pensar, pensar y pensar. En el último año has acumulado cualquier cantidad de tiempo dedicado a pensar en el vacío, y sigues siendo el mismo de ayer y con eso no has logrado el desarrollo o mejoramiento que deseas.
   Vas de pasajero en un  bus, aprovecha ese tiempo, estás sentado en el retrete, deja al cuerpo que haga lo suyo y piensa Nada.
    Cada vez que te acuestes pierdes un tiempo dando vueltas en la cama para agarrar el sueño. Bueno, piensa Nada y cuando te des cuenta ya amaneció.
    Lo que no se te debe olvidar es que al llegar a la idea de Nada te quedas en ese estado con la atención en el acto de pensar. 

    Si tienes preguntas, estoy a la orden. Por hoy ha sido un grato placer.  Nos vemos pensante.