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viernes, 12 de agosto de 2016

“HACIENDO NADA” PARA CAMBIAR EL MUNDO

NADA HA SUCEDIDO Y TODO PUEDE SUCEDER; HAZ NADA.
    Hola amiga(o) pensante. No te vaya a pasar como me pasó a mí hace unos años atrás cuando estaba de lleno Haciendo Nada. Me preguntaban: ¿qué haces? — respondía; “haciendo nada”.
    Las respuestas, o lo que pensaban de mi situación no era nada favorable, pero en ese momento no estaba para ponerme a dar explicaciones.
    Haciendo Nada es hacer algo, para algo muy importante como es el control del acto de pensar, medio de producir pensamientos. Productos vitales para nuestra existencia.
    Si quieres una explicación de porqué en todos los programas de ayuda donde se requiera de la actitud o de la manera de pensar del alumno, paciente o como se le llame, hay tantos fracasos o pocos resultados, se debe a que no se ha atendido el descontrol del acto de pensar en primer lugar.
    El pensante requiere un mínimo de concentración en todo lo que hace, un pensante que no está controlando el acto de pensar, no puede concentrarse, por lo tanto no puede discernir, reflexionar o usar su observación lógica para proceder de la mejor manera.
    Para proceder de la mejor manera donde las cosas estén a tu favor y no en contra, necesitas buenos pensamientos, pensamientos de calidad.
    Así mi amiga(o), podemos reír entendiendo que Hacer Nada, no es lo mismo que “no hacer nada”.
   Muchas personas practican o han practicado meditación, saben que en sus etapas iniciales deben comenzar poniendo la “atención” en la respiración. Mantener este enfoque a voluntad te abre las puertas a los objetivos que estás buscando en esa conocida práctica.
   Todas estas famosas prácticas para alcanzar niveles elevados de consciencia, no son fáciles y exigen una gran dedicación y largo tiempo para poder progresar. El pensante tiene que resolver en el mismo paquete, el descontrol del acto de pensar y de la atención.
    La sociedad vive una realidad diferente, ya no te puedes meter en una cueva y aislarte del mundo. Un minuto que cierres los ojos, ya el mundo que está frente a ti ha cambiado y tú por dentro no puedes ir retrasado en amoldar tu consciencia y tu personalidad a la realidad que compartes.
    Pero el enemigo de Haciendo Nada no está fuera de ti, eres tú mismo y te voy a decir el porqué.
     La Nada es un estado donde nada ha sucedido y todo puede suceder. Con un poco de arrogancia podemos decir que ya estamos trabajando con la física cuántica.
    Estamos a punta de consciencia contactando la materia prima de la que está hecho el mundo interior. El mundo propio incluye la mente, y esta, se programa con los contenidos de los pensamientos.
   Esta visión o experiencia de La Nada en la actividad pensativa, es tan NOVEDOSA, que choca con toda la realidad o conocimiento que existe. Así que tú mismo, tus propios puntos de vistas con los que operas, te van a decir que eso no puede ser.
    En lugar de mantenerte en confianza con Hacer Nada, desde los bancos de memoria de la mente saldrán voces diciéndote que pierdes el tiempo.
   Tus egos, o yoes de tu múltiple roles que conforman la personalidad, no te van a poner el camino fácil. Muchas de tus maneras de ser están bajo el control de la mente, le has permitido tanta autonomía, que no te será fácil llegar y tomar el mando para cambiar los modelos defectuosos, vencidos o pasados de moda.
    Lo que si te puedo decir es que, con Haciendo Nada, reduces mucho tiempo y mucho del dinero que inviertes en ti, para tu salud mental física y espiritual.
    No necesitas dejar tus prácticas habituales que te están dando beneficios. Haciendo Nada es un entrenamiento de gran utilidad para todo lo que debas hacer, tanto interiormente, como en el mundo externo.
   No te pierdas el lunes, para que complementes con otras exposiciones, la comprensión de lo que estás haciendo.

     Ha sido un grato placer: “Haz Nada” y que tengas buen provecho.   Nos vemos pensante