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viernes, 21 de octubre de 2016

LA SALUD ES LO PRIMERO

     UN CUENTO QUE MUY POCOS SE LO CREEN. AVERIGUA POR QUÉ.
    Hola amiga(o) pensante. Quien no reconoce que la salud es una prioridad. Sin salud no puedes evitar dejar de hacer lo que haces para sobrevivir.
   Cuando el mal no impide hacer lo que se desea, se puede sobrellevar sin tantas lamentaciones, y así es como ocurre el peor descuido.
   Hay un gran promedio de personas que viven sobrellevando problemas de salud y sobre la marcha hacen cualquier tratamiento solo para seguir aguantando y no parar de hacer lo que hace.
    Hay otros irresponsables consigo mismo que siguen adelante hasta que el cuerpo aguante, y no se ocupan de buscar tiempo para evitar el deterioro físico que al final, igual los va a parar aunque no quieran.
    Existen muchos otros pensantes que gozan de buena salud física, pero con la cabeza vacía, no tienen sueños ni retos importantes en la vida, y aquellos soñadores con mala salud que se dejaron llegar a ese estado, se comparan y envidian.
    Existen variados casos, pero hay coincidencia mayoritaria de que la salud física y las buenas condiciones mentales son de atención prioritaria.
   Es mucho más fácil evitar la mala salud, que recuperar la salud después que se ha perdido.
    No exagero cuando digo que todo el mundo tiene información de lo que debe hacer para mantenerse saludable, hablo de los adultos.
   Y no solo puede saber el dato, puede probar si le beneficia o no lo recomendado.
   Si es por el cuerpo, puede hacer la prueba de: ¿Cómo se siente teniendo un peso de acuerdo a su estatura? ¿Cómo se siente haciendo alguna variedad de ejercicios para mantener el cuerpo en forma? ¿Cómo se siente con una buena alimentación? Etc.
  Y si es con la mente, sabe que controlar los pensamientos y no pensar negativo es importante; sabe que debe programar y ejercitarse con su mente, tener buena memoria, Etc.
    No hay manera que un pensante ignore lo que debe hacer para mantener una buena salud, así que las excusas son tan inútiles que ni a él mismo se puede engañar.
   Tan es así, que los remordimientos de consciencia no lo van abandonar en ningún momento, cuando se sienta mal, o cuando se esté muriendo por su irresponsabilidad.
   La responsabilidad con uno mismo; cuerpo, mente y “espíritu” es la base de la responsabilidad con cualquier otro compromiso que se tenga.
    No veo la gracia, y no se puede llamar masoquismo, porque no disfruta cuando está pasando por una crisis dolorosa.
    Pierde la salud por el trabajo y al final pierde el trabajo; pierde la salud por cuidar los nietos o hijos, y al final no puede cuidar a nadie.
    Pierde la salud por la pareja, y al final se queda con su mala salud y sin pareja.
    Mi pregunta es ¿a qué se debe la desidia?  ¿A qué se debe esa falta de interés o de cuidado sabiendo y viviendo en carne propia los males?
    La respuesta no va a salir de un rebuscado análisis psicológico, las personas que padecen de esa indolencia están bien cuerdos, y de seguro con un cociente de inteligencia (IQ) superior al mío.
   Para mí, esta es la condición de consciencia promedio en la que se encuentra la humanidad en estos tiempos. En otras palabras es una condición “normal” dejarse morir en vida.
    Acepto que no estés de acuerdo con esta opinión, pero no puedo dejar de decirte que los dueños de las grandes transnacionales o los dueños de las riquezas del planeta no son ningunos ignorantes, o faltos de inteligencia, y están destruyendo el ecosistema aunque se mueran sus hijos, nietos, y ellos mismos si están vivos.
   La misma actitud que tiene el vecino, la compañera de trabajo o el familiar que nos duele verlo dejar la salud en el abandono.
    Tú y yo no somos gente normal, los perros pastores no pueden pasar la prueba de meternos en el corral como al resto del rebaño. ¿Verdad?

    Bueno amiga(o), ha sido un grato placer. Buen provecho con tu salud. Nos vemos pensante.