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viernes, 11 de noviembre de 2016

LA LUCHA POR EL CONTROL

    AQUÍ UNA POSIBLE SOLUCIÓN PARA RECUPERAR O GANAR CONTROL EN TODO LO QUE DESEES.
    Hola amiga(o) pensante. Si no compruebas la información que te voy a dar, te pierdes de poner orden en tu vida.
    Existen malos entendidos y existen palabras mal entendidas, pero existe un fenómeno muy particular con los malos entendidos, que es cuando los hechos o las experiencias que se viven te conllevan a generar ideas o interpretaciones que se convierten en una verdad irrefutable.
    Estas particulares interpretaciones se les ponen nombre como es el caso de la palabra “CONTROL”.
 LA INTERPRETACIÓN EQUIVOCADA DE CONTROL.
    La vida es una escuela donde la experiencia son lecciones que quedan como huellas casi indelebles, cuyos efectos fuerzan la convicción en la manera de interpretar los hechos.
     Esa interpretación personal por lo general difiere del significado verdadero de la palabra que se usa para nombrar ese hecho, como es el caso del “control”, al cual tanto me refiero, y que hay que tener en la actividad pensativa.
     Hagamos una prueba. ¿Qué te viene a la mente cuando te hablan de control? ¿Lo sientes como positivo o negativo? ¿Te sientes cómodo que te controlen? ¿Evitas ser controlado? ¿Cómo se comporta otro cuando interpreta que tratas de controlarlo?
     Se pueden hacer una buena cantidad de preguntas y las repuestas tienden a ver el control como algo negativo. Es algo que hay que evitar a toda costa.
    Ahora, después que has reflexionado acerca de las respuestas con respecto el control, pregunto: ¿Qué pasa en un ambiente, o en una relación donde no hay control? ¿Qué pasa contigo cuando no controlas tu pensar o tu mente?
   De seguro sabes la respuesta, sabes que se sobreviene el caos, la anarquía, el deterioro o desorden y esto no es nada bueno de experimentar.
   ¿Pero qué pasa en un pensante que la vida lo ha hecho sentir aversión por el control. Esa persona que ve el control como algo negativo?
    Una persona con esa certeza producto de la interpretación por su experiencia, usa la violencia, la fuerza, la manipulación o cualquiera sea el método para no dejarse controlar o para controlar a otros.
   Pero cuál es el verdadero concepto de control, aquí les pongo unos usos: La palabra control proviene del término francés “contróle” y significa comprobación, inspección, fiscalización o intervención. También puede hacer referencia al dominio, mando y preponderancia, o a la regulación sobre un sistema.
   Como puede ver no tiene nada que ver con someter o imponer  la autoridad o la voluntad a otro por la fuerza, por el engaño o las armas.
    He ahí la contradicción de ideas en un pensante, por un lado quiere poner orden y armonía, y por otro repele todo lo que le huela a control. O como diría algún psicólogo; “desde el inconsciente dice que el control es negativo, y desde el consciente lo ve como positivo”.
    Una lucha interna donde domina el inconsciente, pero no porque es más fuerte, sino porque es el decreto o pensamiento básico programado en la mente durante hechos reales e inolvidables.
    Comprueba con estas expresiones si es cierto eso: “A mí no me controla nadie” “no permitiré que me controlen” “no te dejes controlar” etc.
    Y ahí tenemos a una gran mayoría de pensantes usando la palabra control para imponer su voluntad en otro y para no dejar que se lo apliquen, y para atacar o defenderse usa un comportamiento que nada tiene que ver con “CONTROL”.
    Este mal entendido de la palabra, se le puede llamar; definición inventada por mí.
    Yo tuve mi experiencia con la palabra “REPRESENTANTE”, te cuento la anécdota. Desde primaria fui flojo para estudiar, y bien temprano comenzaron a llamar a mi “representante” que era mi papá.
    Mi papá llegaba a la casa y no me salvaba de una paliza, no era un castigo, era una paliza con una correa de cuero que me dejaba quemaduras en la piel. Por supuesto que eso no me quito la flojera para estudiar y siguieron las llamadas urgentes a mi “representante” y mi representante correa conmigo y jalones de oreja que debe ser por eso que las tengo más grande.
    De adulto, ya libre al fin de ese representante, y en mi eterna búsqueda por mejorar, me encontré que para mí “representante” significaba; “alguien que tenía el derecho y el poder sobre las personas para joderlos y castigarlo sin derecho al pataleo o defenderse, porque como le iba yo a alzar la voz a mi papá, si yo hubiera hecho algo para defenderme, todavía me estuviera pegando”… Jajaja. Increíble, pero lo recuerdo con amor y le he sacado provecho a muchas lecciones valiosas que también me dio.
   Busca en el diccionario y veras que la palabra “representante” no tiene nada que ver con mi definición a la que llegue por mis experiencias. Y reactivamente cuando leía o me hablaban de representante o representar, ya te debes imaginar cual era mi reacción.
    Eso pasa con la palabra CONTROL que se ha generalizado la mala interpretación
   Una realidad vivida cientos de veces y cuyos registros en la mente se los mantienen influyendo en la conducta, sin que el pensante se dé cuenta. Si el pensante no se detiene a examinar, vive toda la vida con un enredo que le impide eficiencia y no ve el problema.
   Entonces, si tienes la convicción inconsciente de que el control es negativo, ¿cómo haces para poner orden en tu mundo o el mundo exterior? Ten por seguro que tienes que hacer sacrificio, o un gran esfuerzo para mantener cierto orden.
    Y yo insistiendo de la importancia de tener “control” de la actividad pensativa. Y tú tratando de controlar emociones, pensamientos, tu comportamiento etc.  
    Es posible que hayas probado tener control del acto de pensar, o de los pensamientos como tanto se recomienda y no has podido parar de pensar esos pensamientos que te afectan.
   De seguro has deseado poner orden en tu mente, para descansar y experimentar algo de tranquilidad o paz interior y no lo has logrado. Si es así, aclara la palabra “CONTROL” con un buen diccionario y practica con ella un poco para que empieces a darle el uso correcto, y busca la palabra cuya definición sea “imponer” la voluntad de uno en otro.
    Si lo deseas, si quieres despejar un poco la mente, busca hechos pasados donde pensabas que el control era malo, negativo o detestable y reflexiona el punto de cómo lo interpretabas y lo llamabas, “control. Y como lo interpretas ahora sin que te de acidez cuando te hablen o pienses en control.

   Ha sido un grato placer compartir contigo. Que tengas buen provecho del control.   Nos vemos pensante.