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jueves, 31 de marzo de 2016

TRISTE MAÑANA


                POEMA
Triste mañana, sombrío día.
Sentimientos derrumbados.
Amanecer convertido en ocaso.
Decepción a punto de llanto.
Mente nublada con oscuros presagios.
Incoherencia de emociones.
Desatino de consecuencias dolorosas.
Amor en pedazos regado por el piso,
lamido con el sucio de tus pisadas.
Realidad de mi vida insistiendo en negar.
Yerra al corazón tu inconfundible marca.
En ruinas el hombre confiado de su amor.
Ahora pensando, si amar vale la pena.

Autor: Emilio Fernández

miércoles, 30 de marzo de 2016

SIN PREPARACIÓN LA AUTO-AYUDA ES UN FRACASO


                      NO HAY DOS PROBLEMAS IDÉNTICOS       
     Hola amiga(o) pensante. Cada quien tiene sus propios y particulares problemas, y está pasando por circunstancias que no son iguales a la situación que está viviendo otra persona. Cada caso exige una atención individual, no se puede generalizar soluciones, por  el hecho de que las apariencias sean similares.
      El común de la gente cree entender su problema por el parecido que tiene con los muchos problemas que ha conocido de experiencias de otros. Esta apreciación le lleva a usar la misma solución de aquellos que lograron solventar su conflicto.
      Por supuesto que pueden ocurrir resultados favorables, pero habría que examinar que principios existen en la solución que son estándares y le funciona a cualquier persona con un problema “similar”, más no igual.
      Me voy a explicar con un ejemplo. Todos podemos tener problemas económicos o de administración de los recursos. Sin importar cuales son las circunstancias particulares de cada quien, que hace que su problema no sea igual al de otro, existen principios o reglas que tienen que usar todos. Como por ejemplo saber lo más elemental de las matemáticas. (Sumar, restar, multiplicar y dividir)
      En el caso de las condiciones de salud psíquica, o por efectos de los pensamientos, el pensante no debiera probar soluciones que no provengan de un examen de su propio caso.
      Por lo general la auto-ayuda se basa en recoger ofertas de soluciones que garantizan que resuelve el problema, y te dan una lista de casos IGUALES a tu caso que se solucionó con esa fórmula. Y el pensante con mucho entusiasmo y esperanza lo aplica a su vida.
      ¿Los resultados? son impredecibles. Se entusiasmó por que leyó dos testimonios fehacientes de haber solucionado un caso “igual”, pero no se mencionó en la oferta los miles que probaron y no solucionaron nada.
      ¿Qué hacer si no se puede recibir atención profesional de manera individual?
      La auto-ayuda es la solución, pero antes, buscar comprender que significa auto-ayuda. Es obvio, que el entendido que se tiene de la auto-ayuda, no es funcional si la persona  fracasa en ayudarse. La definición que usa no es práctica.
      La palabra clave es “ayuda”, si no hay resultados, no hay ayuda, por eso cuando se busca ayuda de un profesional se exigen resultados. Y se tiene claro que esa persona debe estar “preparada” para poder “ayudar”.
     La pregunta complicada. ¿Cómo es que se quiere ayudar él mismo y no está “preparado”? Si no está preparado no va causar los resultados positivos que espera lograr.
      PREPARACIÓN. Disposición o arreglo de las cosas necesarias para un fin determinado.
      Este es el punto que los pensante no le dan importancia, o les da pereza dedicar algo de tiempo para “prepararse” y estar listo para cuando necesite de su “auto-ayuda”.
      Lo lamento amigo mío, la mayor parte de sus fracasos en auto-ayudarse no tiene nada que ver en la mayoría de los casos, con la solución que está aplicando.
      En las recetas, los consejos, las recomendaciones, etc. para todo caso cuyos efectos sean producto del “pensar”, no se incluye la preparación que tiene que tener el pensante. Y si la incluye, el pensante protesta y se da miles de justificaciones para no “perder tiempo”.
      Es inexplicable, el que un pensante no esté preparado para ayudarse a sí mismo todo el tiempo. La salud, el éxito o los logros de sus objetivos requiere de preparación, sin ella va derecho al fracaso.
      Luego de cumplida la etapa de preparación, es otra la actitud y la disposición del pensante para ayudarse en cualquier problema cuya causa o resultado sean de sus propios pensamientos o manera de pensar
     No es un experto, pero cuando lee u oye una recomendación, entiende si ésta, está apoyada en “principios o leyes universales” y escoge la que mejor le sienta a su problema particular.
     Sin la preparación el pensante es temeroso, inseguro, disperso, solo confía que sea verdad lo que le recomendaron. Procede de manera literal, no entiende lo que hace, pero repite como loro lo que se le recomienda hacer.
     Aquel pensante que considere que no necesita de sí mismo, por que puede pagar todos los servicios que necesite, que pruebe para ver si otro puede pensar por él. De hecho hasta para eso necesita pensar bien, tomar la mejor decisión para escoger quien le puede ayudar.
      Llegamos Al PENSANTE Y AL ACTO DE PENSAR. Aquí es donde está la preparación necesaria para ser eficiente ayudándose a sí mismo en todos aquellos problemas efectos de “pensamientos”.
      Recuerda que hay muchas enfermedades físicas, dolencias, malestares, conductas o actitudes que no son las mejores, etc. que son efectos de pensamientos, y si no las hay presente, puede existir una predisposición a desarrollar una enfermedad o conducta que puede ser mortal. (Se deprimió tanto que se volvió alcohólico o drogadicto).
        Aquí en actividad pensativa, el propósito no solo es alertar, he hablado mucho de cómo hacer para rehabilitar el control del acto de pensar y como puedes observar tu propia acción de pensar, hasta hacerte consciente de su importancia y lo vital que es para ser la persona que quieres ser, y lograr tus sueños.

       Que tengas buen provecho en tu preparación. Nos vemos pensante.

martes, 29 de marzo de 2016

ENAMORAR ES UNA COSA, SENTIR AMOR ES OTRA


                             POEMA
No sé enamorar, nunca me había enamorado
quisiera aprender contigo. O prefieres un
experimentado enamorador con una alforja
psicológica de trucos seductores que atinan
a incitar debilidades engañando de manera
vil a un confiado corazón. Reconozco mí
novatada, pero yo que tú no perdería nada
con ser amable y ver si los sentimientos que
te ofrezco empatizan con la particular melodía
que quiere escuchar tu alma. Tu belleza atrae
muchas miradas, piropos y galanterías, has
aprendido con consumados enamoradores
que practican el arte de la seducción para
mantener sus egos satisfechos mientras
mantienen sus corazones en jaulas de acero
protegidos para que no se comporten como
se está comportando el mío; actuando con
inocente naturalidad. Lo que lo hace ver
como un tonto embelesado exponiéndose
a ser burlado por no saber cómo manipular
para ganar amor sin recibir ningún rasguño.
Déjame aprender a enamorar contigo, será
fácil porque ya estoy enamorado de ti, y
si tu corazón responde amor, aprenderemos
ambos el arte de enamorar guiándose por los
sentimientos del corazón y no por lo aprendido.

Autor: Emilio Fernández

lunes, 28 de marzo de 2016

DECRETOS BUENOS Y DECRETOS MALOS

           LOS ESTADOS DE SER EXTREMOS SE TOCAN

      Halo amiga(o) pensante. Te has preguntado, ¿cuál es la razón que los decretos, deseos o ideas que se producen en momentos donde se está en un estado emocional fuerte, violento, doloroso, se cumplen o materializan la mayor cantidad de las veces?
      Por ejemplo; el pensante está en medio de una fuerte crisis, confusión, miedo, apatía, ira. etc. Lo que considera, lo que está pensando, o eso que se le vino a la mente, le va a suceder o se va a sentir de esa manera, y no pasa mucho tiempo cuando ya se le está cumpliendo su DECRETO.
      En cambio, cuando está relativamente tranquilo, piensa algo, considera o desea sentirse de alguna manera, o que algo le suceda, y es tantas las veces que se queda con las ganas, esperando sin que ocurra nada, que ya no le da importancia a sus decretos y se inclina a creer que todo es cuestión de suerte, o no estaba escrito en su destino.
      Examinando los decretos en un espectro de “consciencia” del pensante, observamos que; por ejemplo en una escala del 0 al 10. En dirección al cero baja la consciencia, en dirección al diez, sube la consciencia.
     En los niveles bajos, el descontrol del acto de pensar aumenta y de manera extraña los decretos se les cumplen casi que al pie de la letra. Menos consciencia y sin embargo tiene poder con sus decretos.
     En los niveles altos camino a la serenidad, a mayor consciencia, más control de la actividad pensativa, mayor poder y sus decretos también se le cumplen.
     Entonces, observamos que hay dos maneras radicales de “Decretar” y las dos funcionan casi infalibles. Una posición o estado de ser es positiva, con control y consciencia y la otra es negativa con descontrol e inconsciencia
     La persona que está muy mal, por ejemplo bajo una fuerte depresión, le ocurre que todas esas consideraciones acerca de sí mismo, son casi todas, un hecho. Al punto que les da miedo pensar, para que no se le cumplan los decretos o lo que considera, pero no tiene control del acto de pensar y el terror de pensar algo peor, como quitarse la vida, lo angustia sobre manera.
     Un pensante en serenidad, estado que no se adquiere en la farmacia, ni se logra de la noche a la mañana, decreta a consciencia, siendo objetivo y claro con lo que desea, y se le cumple. (Estados emocionales positivos tal cual como considera)
     Dentro de estos dos extremos radicales está el rango que se podría catalogar de “normal”.  La gran mayoría de las personas habitan en un estado “NORMAL”, fluctuando, bajando y subiendo en la escala, de acuerdo como soplen los vientos de la vida.
     Dentro de esta “Normalidad” hay aciertos y desatinos, alto y bajos, dudas, incertidumbre; dando la impresión que los decretos suceden de manera casual. Esto les ocurre sobre todo a los pensantes que no tienen interés en enterarse o comprender acerca de su “rol como pensante.”
     Aquí viene la pregunta; ¿cuál es la razón para que la tendencia hacia el extremo negativo se le cumplan los decretos, si se supone que el pensante está más descontrolado, menos consciencia y se supone que está perdiendo poder?
      Respuesta: En primer lugar el pensante nunca pierde su poder natural de ser efecto de sus pensamientos o decretos. Lo que ha perdido es consciencia de sí mismo y no ejerce control de la actividad pensativa. Por lo tanto responde con ideas o consideraciones a la reactividad de la mente, a las motivaciones externas y a como se está sintiendo.    
       Sucede que en ambos extremos, la credibilidad de lo que se está “considerando” es “casi” igual. La diferencia, que un pensante en SERENIDAD tiene certeza de ser causa a sabiendas, y un pensante en un estado emocional crítico tiene la certeza por convicción.
     Convicción que ha ganado en todo este tiempo que ha estado descendiendo, por experiencia sabe, que lo que hasta lo que está presintiendo, se le cumplirá como le ha estado sucediendo; es casi que adivino. (“Sabía que le iba a pasar y le pasó”).
      Pero sobre todo, quien le puede negar o convencerlo de lo contrario de CÓMO SE ESTÁ SINTIENDO”. Su certeza es producto de la realidad que está experimentando, y lo que siente o en el estado que se encuentra, no es nada bueno.
     Observa para que veas. Los pensantes que están hacia el extremo negativo, leen por horas y días seguidos su rosario de lo que está pensando. Sus ideas o decretos lo repiten tantas veces, que la “mente” si no estaba programada con esa nueva idea, se ve obligada a convertirla en un patrón para que quede instalada “para siempre”.
     Un pensante en apatía extrema, se cae el mundo a su alrededor, o su cuerpo se está cayendo a pedazos y te observa con una cara de serenidad, de no importarle nada, que no lo puedes creer. Observas al maestro espiritual y su comportamiento sereno te contagia de armonía. Los dos hablan con conocimiento de causa, con certeza.
     Los estados de ser extremos se tocan pero no son iguales, y los términos medios o normales, no todos califican para llamarse “estados de ser moderados”. Con los decretos la moderación es más producto de la adaptación inconsciente del pensante, es una actitud asumida de manera involuntaria.
      Los estados que se reconocen por sus particularidades y detalles como “normales” son acuerdo de los estados más comunes que se observan. Así se comporta la mayoría; “eso es ser normal”. Los demás casos extremos son casos especiales o excepcionales, unos pasándola muy mal y otros disfrutando la vida.
      Oyes cosas como: “Es normal ser así”; “la mayoría se comporta así”, “no soy el único” etc. A tal punto es esta adaptación sin ninguna reflexión, que el pensante siente un gran alivio cuando comprueba que hay mucha gente que hace lo mismo, y ya a partir de ahí, no tiene incomodidad con seguir comportándose o siendo de esa manera.
     Para ser moderado en algo, se necesita estar en control consciente de eso por completo, desde sus dos extremos; para tener el poder consciente de determinar la intensidad, la duración, la frecuencia, etc. de la acción o el comportamiento.
      Es decir hasta que no aprendas a conducir “bien” tu vehículo, no puedes darte el lujo de ser moderado. Alguien dice; míralo no pasa de 40 kilómetros por hora, y resulta que es porque al tipo le da terror llegar a 100 km\h.
     Otro ejemplo: Es moderado con la bebida, una copa y nada más; claro después de la tercera copa monta el show en la fiesta, hace el ridículo.
      El grueso de la población son como boyas flotando sueltas en el mar, las condiciones del clima y las corrientes marinas con sus altas y bajas los llevarán irremediablemente algún destino, pero hay una filosofía salvadora; “vive la vida como venga pasando”, “acepta los efectos del destino”. “resígnate”
     Algunos más enfáticos incluyen a Dios para llevar bien su resignación por lo que le depara y deparará el destino. No creen que ellos trazan su destino y sin embargo se quieren asegurar el futuro prometiendo a otros y a ellos que existe una solución salvadora para “cambiar el destino”, que por otro lado afirma o cree que ya Dios se lo escribió.
      Si los efectos en él, producto del destino está escrito, para que tiene que preocuparse en encontrar una solución que cambie el sentir futuro, la solución futura le va a cambiar lo que ya tenía destinado sentir, entonces; ¿está o no escrito el destino?
      Respondan ustedes la pregunta, lo que sí puedo dar testimonio, es que es muy distinto vivir la vida “causando” mis condiciones anímicas, que depender de lo que suceda a mi alrededor o lo que me depare el destino para ver cómo me voy a sentir.
       Que tengas buen provecho con tus decretos. Nos vemos pensante.

     

lunes, 21 de marzo de 2016

LAS MOTIVACIONES TIENEN SUS CAUSAS

          LOS MOTIVOS SE USAN PARA JUSTIFICAR

     Hola amiga(o) pensante. Has oído la letra de esta canción.  “Una rosa pintada de azul, es un motivo, unos labios queriendo besar, es un motivo” (“Motivos” de Chelique Sarabia).
     Refiriéndonos específicamente a los malos hábitos o vicios, actos que la persona está haciendo “de manera consciente”. Ella sabe las consecuencias y si no las sabe a profundidad, por lo general no le da la gana de enterarse, pero puede hacerlo.
      Quedamos en la entrada anterior que el pensante consideró, o revisó bien la satisfacción o el alivio que le produjo al comenzar hacer lo que hace, y que ahora quiere parar.
      Por lo general el pensante puede explicar los motivos que tuvo para caer en el vicio o tener esa mala conducta. Y si no las ha considerado, eso es lo primero que va averiguar quien analice su caso.
      Los motivos que tenga ahora en tiempo presente para continuar en el vicio pueden mostrar otras apariencias y no se parecen en nada aquellos motivos de hace cinco años cuando comenzó a beber porque quedó sin trabajo. Estos motivos del presente no son los que interesa revisar, hay que encontrar aquellos que lo motivaron a comenzar hacer eso.
      Es posible que aquellos primeros motivos aún sigan siendo su peor deficiencia como pensante, aunque estén tapados por algún efecto físico o mental como resultado de lo que hace que lo está matando o arruinando la vida.
      “Atender efectos de algo no cura” puede que produzca alivio. Así que no tome diez pastillas cada vez que le duela la cabeza o presienta que le va a doler, vaya al médico para que averigüe la causa si es que usted no puede hacerlo.
      Los motivos en verdad no son la causas principales, pero si son la zona donde se puede encontrar todo aquellas deficiencias por las que estaba pasando el pensante.
      Para la policía es suficiente saber los motivos y con eso atrapan al criminal y dan por aclarado el crimen. Pero lo más probable es que el culpable sepa sus motivos para ser como es, y siga siendo un criminal, ya que sus debilidades lo indujeron a tener esa conducta y la sociedad no lo conminó a rehabilitarlas y siga siendo una amenaza.
     En los motivos primarios, lo que interesa observar es que condiciones estaba viviendo el pensante en ese momento. Si estaba pasando por una fuerte crisis o tormentosos problemas, entonces hay aspecto de su personalidad que se resintieron y hay revisar.
     Por lo general estas actitudes débiles que tuvo, han empeorado, aunque se da el caso de personas que superaron la debilidad, pero son los efectos del vicio o el mal hábito que le producen los llamados síntomas de la dependencia (dolores, malestares, ansiedad, nervios, etc.)
      Aquellos casos donde el pensante entró en el vicio sin tener como antecedente una vida en crisis, y su motivo fue curiosidad o le dio la gana de probar. Si se decide a dejar el mal hábito de verdad… verdad, lo más difícil es superar los efectos físicos y mentales surgidos y desarrollados durante el proceso.
      De todas formas, en ambos casos las aptitudes de los pensantes para resolver las condiciones generadas por su “manera de pensar”, no son muy buenas, y necesita rehacer sus valores y calidad como pensante.
      La calidad del pensante se mide por la capacidad que tiene para darse satisfacción, causándose y causándoles a otros mayores beneficios que perjuicios.
       Gran parte de la vida se vive incitada por motivos, la publicidad, la comunicación en general busca motivar. Te gusta una persona y muestras tu mejor perfil, llamar la atención tiene el propósito de motivar a otro pensante a que “PIENSE”.
       Interesa “lo que piense”, ésta es la mejor prueba, que todos estamos conscientes de lo importante que es, que la otra persona PIENSE. Y por supuesto; ellos de lo que nosotros pensamos.
      Así mi querido amigo, que los motivos son inofensivos, ellos no son la causa de lo que acontece en nuestro mundo producto de nuestro pensar.
     Los motivos ayudan a localizar el espacio-tiempo donde pensamos, donde producimos los pensamientos que determinaron el camino que se tomó. Éstos pensamientos son la causa, ahora viene lo bueno “asumir su autoría”.
     Asumir la autoría, es algo como el concepto de “aceptar”. No son conceptos que se asimilan por el solo entendimiento de que se trata el proceso, este como muchos otros conceptos son pragmáticos. Requieren energía, poder para que se dé el fenómeno que se espera.
      Es decir, no basta con decir o repetir “asumo responsabilidad de mis decisiones” Inclusive si quiere no diga nada, actúe y en la práctica verá si en verdad aceptó, o asumió la causalidad de sus decisiones.
     Si no puede cambiar la conducta, por lo menos de manera gradual, lo invito a reflexionar sobre el control del “ACTO DE PENSAR”. Este acto no tiene que asumirlo, con él es que ha llevado su vida a quien es hoy, o al estado en que se encuentra
      Y como le he dicho tantas veces, el poder lo ha desperdiciado o lo ha usado con muy poco rendimiento positivo. Eso es todo, no necesita conectarse con el cosmos, con su pensar puede producir toda la energía que necesite usted como pensante. No se equivoque, a su cuerpo dele sus alimentos, y protéjalo que él es débil y depende de ti.
     Ha sido un grato placer, que tengas buen provecho con tus motivos.  Nos vemos el próximo LUNES pensante. (Si la CANTV (Compañía de teléfonos) corrige las fallas de Internet en el pueblo).

       

domingo, 20 de marzo de 2016

CON HUMILDAD EN EL AMOR


                      POEMA
Miren como ellas se jalan por las greñas
por mí. Soy lo mejor, soy irresistible,
disfruto verlas peleándose para ver
quien se queda con este humilde
fruto que la naturaleza se esmeró
en proveerlo de supina perfección
y envidiada inteligencia. La competencia
pica y se extiende, ya que; mujer que le
clavo la mirada o ella me ve sin que la vea,
tiene que doblarse para subirse la
intima prenda que se quita cuando quiere
consumar el amor. Estoy sobrado no
tengo competencia, estoy acostumbrado
a ver los ojos de furia de competidores
que hacen el ridículo intentando desenganchar
de mi anzuelo la presa que se niega a
morder carnadas comunes, que no le ofrecen
la exquisitez de este chocolate para las diosas.
Heme aquí, soñando despierto como un
mismísimo idiota que no puede con el peso
de los fracasos amorosos y no le ha quedado
otra cosa que recoger relamidos labios y
exprimidos corazones que ya están sin una
gota de amor, porque siguen suspirando por
quienes les hicieron sentir las pendejadas
que yo he estado imaginando y que tú…
por poquito te las crees. ¡jajajaja!
Feliz y provechosa Semana Santa.
Autor: Emilio Fernández


CORAZONES FIELES AL AMOR

                           POEMA
Te veía todos los días en los pasillos del liceo
no soportaba los fines de semanas ni las
vacaciones, eran días que solo te pensaba
y no tenía el consuelo de verte. En un reinicio
de clases no te vi más, me enteré que
tu familia se había mudado alguna parte del país.
No me dio tiempo de confesarte mi amor
y mi consuelo fue soñarte, hasta que me venció
el sueño de tu ausencia y mi corazón guardó
como un tesoro un amor inconcluso, con la
esperanza de algún día en una vuelta de la vida
nuestros caminos cruzaran y decidir que hacía
con este sueño que me conmovió el alma y
me llenó de inolvidables fantasías; imaginadas
con la inocencia pura de un amor primerizo.
No puedo creer esto, hallarme contigo en la misma
cama después de veinte años de guardar
tu rostro juvenil, el timbre de tu voz y los encantos
de tus sonrisas. Nuestras vidas habían sido vividas
y se creó un pasado entre los dos adornado con hijos
y amargos tragos de amores que no contenían
la dulzura para polinizar la felicidad de la vida,
pero nuestros fieles corazones, inquebrantables
en sus gustos, no dudaron en cerrarles las puertas
a todo intento de hacer florecer aquellos
añorados sentimientos con otros, y que tú y yo vivimos
en una silenciosa aventura de sueños juveniles.
Con la tranquilidad y el placer que me besas
y te acomodas en mi regazo, son la más clara
evidencia que nacimos el uno para el otro, y nuestro
destino, abandonar este mundo tomados de la mano.

Autor: Emilio Fernández

sábado, 19 de marzo de 2016

PARA AMAR, NO SE NECESITA APRENDER


                           POEMA
¿Me repites otra vez qué no te sé amar?
Entendí, si entendí muy bien tus palabras,
pero no me da la gana de dejarte cómo quieres.
Allá tú si no me amas y no tienes el coraje
de abandonarme. Te entendí tanto que te
voy a explicar con sutiles detalles lo que entendí.
Te molesta que me moleste, y te molestas
por nimiedades. Estás muy susceptible
últimamente, eso me da mala espina. Quieres
que te haga el camino de retirada fácil,
sin que tengas que afrontar tus motivos
ante mí, ni ante los demás. Con decir: “el me dejó”
tu consciencia duerme en paz y el mundo
te acompaña gustoso, deseándote consigas
la felicidad en otro hombre, “que te sepa amar”.
Como si para amar se necesita aprender.
No saber amar es un corazón disfrazado
de amor, con un alma en ruinas mendigando,
u obligándose a sentir lo que no siente.
Con decir; “no te amo”, todo queda solucionado,
no hace falta dar más explicaciones. Corres
la cortina y separas nuestros mundos y cada
quien se ocupe de lo suyo, de sus sentimientos.
Yo esperaré como venganza, que reúnas
el suficiente valor y te reivindiques contigo
al decirme “no te amo”, mientras tanto, si
quieres sufrir con mi presencia… allá tú.
Yo no soy tan cobarde ni necesito aprender amar.
Se lo que siento y por quien… lamentablemente lo siento.

Autor: Emilio Fernández

viernes, 18 de marzo de 2016

LOS VICIOS Y LA SATISFACCIÓN

 

             NO TODO EL PROBLEMA ES FALTA DE VOLUNTAD
      Hola amiga(o) pensante. Quizás tu no tengas problemas con algún vició o mal hábito que te esté poniendo en riesgo la salud, la vida o el bolsillo. Pero de que hay alguien conocido y de que se corre el riesgo de caer, eso sí es bastante probable.
      Los vicios o malos hábitos, por lo general los pensantes “saben” que se están haciendo daño. No se le está diciendo nada nuevo cuando se les trata de convencer que moderen la bebida, la droga, la comida, el juego o cualquier otro exceso.
      La pregunta lógica; ¿Cómo es eso que sabe, pero aun así no puede dejar de hacerlo?
       En algún punto del camino el pensante pasa un gran susto y en seguida considera “dejar el vicio” o el exceso. A todos les ocurre en algún momento, y pueden recordar las consecuencias de lo que está haciendo o dejando de hacer.
       Los fracasos en dejar el vicio son tan comunes, que se ha concluido con certeza que se carece de “VOLUNTAD”. ¿Pero que es la voluntad? ¿Cómo se recupera la voluntad?
       Y comienzan las acciones para hacer salir esa voluntad que se necesita para abandonar el vicio. (No voy a profundizar aquí en la voluntad, en casi todas mis entradas les he sugerido una formula sencilla. Empezando por el control del “acto de pensar”).
       Y no voy a abordar el tema de la voluntad porque quiero hablarles de otro factor importante que no se toma en cuenta cuando uno se quiere ayudar, o ayudar a otro a poner orden en su vida.
       “Los malos hábitos”, no son tan “malos” como piensa aquel que no tiene el problema que está sufriendo el otro pensante. Y esto lo podemos observar en el otro factor que vamos a explicar.
       Este factor es el adherente, es la soldadura que pega al pensante a vivir esa experiencia una y otra vez sabiendo que lo está matando. Este factor adherente es la “SATISFACCIÓN”
     La satisfacción es la pega y como toda cosa pegada, para despegarla hay que deshacer la pega.
      He ahí el problema, se trata de satisfacción, alivio, de placer para el pensante. No es placer para la mente y el cuerpo. La mente obedece, ella le recuerda que sabe, le recuerda el peligro, pero al pensante le interesa más la satisfacción que obtiene en lo que hace y no le hace caso, y ella obediente suelta el ancla y fija el patrón para ocuparse de complacer al pensante.
       Y el cuerpo en principio también le advierte que no se siente bien, pero el pensante prefiere la solución que encontró.
      En aquellos vicios (como las drogas) donde es a través del cuerpo, este tiene que arreglárselas para sobrevivir con la sustancia y crea un balance o equilibrio con sus componentes vitamínicos y minerales para sostenerse, pero después no pueden quitarle el químico o sustancia de la noche a la mañana.
      Vicios como el juego de azar, que se salga de control, con el cuerpo no hay mucho problema, pero si con la mente que ya está en automático con un pensante que le ha ratificado que eso es lo que quiere experimentar.
      Nos quedamos con el pensante como raíz del problema. Es posible que se encuentre en estos momentos intentando recapacitar y dejar el vicio, y lo primero que detecta, que la “voluntad” no le responde.
     Hemos hablado en entradas anteriores explicando de donde nace la voluntad. Aquí te recuerdo que es directamente proporcional al control que se tenga del “acto de pensar”. No hay control del pensar, no hay pensamientos “creíbles que se materialicen”.

            LA SATISFACCIÓN

       Después que se describen todos los beneficios o soluciones que busca el pensante en la acción o vicio que ha emprendido, concluimos que en esencia busca “SATISFACCIÓN”.
      Si resuelve el problema que está pasando, se siente satisfecho; si crea una obra de arte igual, todo aquello que se da como lo ha pensado, lo llena de satisfacción y hasta de orgullo, y la auto-estima se catapulta hasta las nubes para luego caer como meteorito a la superficie terrestre en el caso de los vicios.
     Entonces tenemos el pensante que ha hecho todo lo posible para dejar el vicio o esa actividad que antes le gustaba, pero ahora ha recapacitado, está viviendo en carne propia el peligro y las consecuencias, que ya sabía, y no puede despegarse.
     Entonces amigo mío, considere toda la satisfacción desde el primer momento que consideró que le gustaba lo que experimentó. Revise durante todo ese tiempo la cantidad de veces que se sintió satisfecho, aliviado y se encontrará como sus pensamientos de “quiero esto” (o algo parecido) lo estuvo decretando e insistiendo para que su mente obedeciera a su mandato.
      No le voy a explicar detalles de cómo “deshacer la pega satisfacción” todo el tema de “ACTIVIDAD PENSATIVA” se enfoca en la raíz del problema; “la fábrica de pensamientos” o sea, el acto de pensar.
     Pero no deje de hacer esto: Considere la satisfacción, reflexione lo tanto que le ha gustado y lo que aún le sigue gustando lo que hace, y se encontrará con la enorme disyuntiva o contradicción. Por un lado le satisface y por el otro lo va a matar, o arruinara su vida y usted lo sabe.
       Es posible que se encuentre con que toda la falta de voluntad, es que en verdad no quiere cambiar de consideración. En verdad no desea perderse la satisfacción que le produce o el alivio que le produce hacer lo que hace.
      Si es así deténgase, vuelva a reflexionar antes de intentar remedios o curas para su mal. Hasta que no consiga reducirle la importancia a la satisfacción que le produce eso, deshaciendo sus propios pensamientos. Lo más seguro es que va a fracasar usted, el terapeuta o el consejero y los familiares que lo apoyan.
      Caminos para deshacer la importancia del placer o del alivio que siente, hay varios, ya que las causas de haber llegado a esa necesidad son deficiencias como pensantes que ya viene arrastrando y todo era cuestión de tiempo para caer en su propia trampa.
      Todo ciclo de acción tiene un comienzo y un final, para cerrar un ciclo se necesita estar consciente de su comienzo y en ese comienzo siempre existe DECISIÓN.
      Como dicen en el argot policial, descubrir los motivos del crimen para entender por qué y para que de la decisión de matar a la suegra.
      Si echa una mirada al comienzo de ese vicio, se encontrará que la motivación pudo haber sido simple curiosidad, pero en el 99 por ciento de los casos la decisión fue voluntaria “buscando satisfacción”, si fue convencido por otro, igual es voluntaria. (Existen casos donde se obliga por la fuerza u otro medio de opresión para que la persona haga algo, pero en su interior nunca se doblega y no decreta estar de acuerdo, pero su cuerpo y su mente se deterioran)
      Y viene lo mejor después de la experiencia, el gusto, el alivio, todo lo que siente que le satisface. Por ejemplo tienes problemas con la pareja o en el trabajo y prueba con eso, (comer, beber, etc.) y se encuentra que le alivia. En otras palabras produce algún un alivio que no encuentra de otra manera.
      Toda esta explicación parece un poco compleja, así que se lo voy a resumir. Cuando quiera cambiar una conducta y le da mucho trabajo y fracasos, revise y reconsidere las veces que se sintió satisfecha.
     Allí en esas consideraciones de satisfacción estaba su “VOLUNTAD” presente. No busque ahora una nueva voluntad, para no hacer lo que por voluntad está haciendo.
      ¡Ah! que los efectos físicos y mentales son otros problemas que no tenía, no tiene por qué sorprenderse, eso lo sabía. ¡Verdad!
      Los pensantes cometen errores, no es una ley, pero las probabilidades abundan. Y una vez que se ha metido la pata y se quiere salir del problema o sus efectos, es necesario comprender que en el fondo del asunto subyace la satisfacción.
       El deseo voluntario de iniciar el ciclo de acción. Comprenda la motivación y se encontrará, que la motivación también tiene sus causas o problemas. Pero de estas motivaciones hablaremos aparte.

      Ha sido un placer compartir. Que tengas buen provecho con tus satisfacciones.   Nos vemos pensante.

No hay internet en mi pueblo

Voy a ver si puedo publicar. Están reparando el servicio de internet en el municipío

martes, 15 de marzo de 2016

TE CONOCÍ EN UN DOS PARA DOS

                      POEMA
Te conocí en unas de esas salidas
de fin de semana, en un cuadre
que hizo mi amigo de dos para dos.
Me tocaste tu como pareja, ambos
con las mismas actitudes, divertirnos.
Nos dimos un beso sin más ni más
nos tomamos de la mano e hicimos pareja
para cabalgar el día y en una noche
maravillosa corretear con ella hasta
el amanecer. No estaba claro hasta
donde se podía Intimar contigo, pero
el tácito acuerdo dejó entrever que
todo estaba permitido. No era mí
primera vez, y por tu soltura me di cuenta
que conocías las reglas del juego.
Me pasó algo curioso contigo cuando
caminamos tomados de la mano por
la orilla de la playa contemplando
la alegría de los niños y lo placentera
que se veían las personas retozando
en la arena. Miré nuestras manos tomadas
y sentí que esa mano y la dueña de ella
se veía muy bien a mi lado. No te diste
cuenta, te mire a los ojos haciéndome
la observación; “qué bien me sienta ella”
y tú me miraste con esa cautivadora
sonrisa y me pareció que me respondiste
“tú también me sientas bien”. Por eso
te estoy llamando. Sé que nos despedimos
hace unas horas, pero necesito verte.
Si tus ojos me dijeron lo que pensaste
y entendí eso que te estoy diciendo
no necesitamos cuadrar con nuestros
amigos una nueva salida para verificar
si este sentir es verdadero y regarlo
apresurado con besos para que nazca
el amor… que alegría nos vemos mañana.

Autor: Emilio Fernández

lunes, 14 de marzo de 2016

LA DESIGUALDAD ENTRE PENSANTES


             PENSANTES QUE “NO SABEN PENSAR”                
    Hola amiga(o) pensante. Las estadísticas, los hechos y la realidad objetiva no dejan dudas que la desigualdad entre los pensantes va de mal en peor. El que menos de un tres por ciento de los habitantes del planeta tengan el poder para gozar de todos los privilegios, controlar al mundo y la vida de los demás, es una desigualdad absurda, inaudita, inadmisible.
    Sin embargo así es, y la gran mayoría de los pensantes, pareciera que no pudieran pensar. Se acostumbra a decir “no saben pensar” y esa es la razón por la que tienen que ser gobernados, manipulados y pensar por ellos, como se hace con los niños.
    Hay un error de enfoque cuando se considera que para recuperar la justicia social y elevar a la gran mayoría a un nivel de vida justa y aceptable, con solo hablar un poco de política, graduar a más personas o cambiar gobiernos, se va a lograr la reivindicación de los derechos de todo ciudadano.
    Los que ya están en el poder, están a pertrechados y cuidando con toda la artillería lista su zona de confort, ellos no son idiotas, “saben pensar”. No solamente usan las fronteras entre los países, con muros y guardias armados con la orden de disparar; los grandes monopolios económicos y militares no tienen fronteras, ven el mundo como si fuera de ellos y en todo se meten.
    Ante esta desigualdad global que agobia, y de paso ver como unos pocos corruptos de un país destruyen todo el esfuerzo de un pueblo que lucha por elevar su calidad de vida, es tan detestable que la pena de muerte les queda pequeña por el crimen que están cometiendo.
    Y para complicar más las cosas las crisis profundizan la desunión familiar y dispersa las energías del grupo propiciando la pérdida de valores de las nuevas generaciones que de ellas dependen.
    Hay que volver al punto de partida. El punto de partida, es cada pensante consigo mismo. La reivindicación que primero se tiene que hacer es con uno mismo. Si no se recupera el poder en nuestro mundo, no podemos aspirar influir en una sociedad donde la criminalidad tiene sometida a las tres cuartas partes de la población.
    Quizás otros vean que la solución es tomar las armas que haya que tomar, o destruir el planeta para que “si no es para mí, tampoco es para ellos”. Enfrentar con guerras, hasta la muerte al enemigo o a quien se considera el enemigo es un error que se ha cometido mil veces en la historia de la humanidad. Está es fecha que la reconciliación es imposible, hay mucho odio, rencor y deseos de venganza ancestrales que no desaparecen.
    La razón de ese graso error, es que el enemigo a vencer es a uno mismo. Cada pensante venciendo sus propias limitaciones, creciendo, haciéndose más poderoso en su mundo, es la estrategia ideal, sin dolor, sin muertos ni heridos.
    Los culpables o responsables que están allá afuera, convirtiendo el planeta en un infierno para satisfacer sus caprichos y deseos, permanecerán hasta que no revolucionemos en el mundo interior y deshagamos los pilares que sustentan la mediocre personalidad que hemos adoptados de manera descuidada.
    La estima, la salud, el ánimo, la confianza, la certeza en lo que se piensa o considera, no se llega a controlar de manera espontánea o mientras se duerme. El sueño de muchos padres que confían que sus hijos van a cambiar positivamente cuando crezcan o se hagan adultos, es más las veces que ven frustradas sus esperanzas.
    Hay un error de las generaciones como la mía, de considerar, que en los de nuestra época no se ve la pérdida de valores como en las nuevas generaciones, y todo gracias al fuete, la correa y los jalones de oreja. El castigo físico parece que fue el que logró que fueran menos los inadaptados.
    Pero no le veo así, para mí, nuestros padres, familiares y adultos en general estaban dando un ejemplo con los hechos, con sus maneras de ser, sus maneras de enfrentar los problemas de la vida, y la gran mayoría tenia esos valores que ahora decimos tener, y que ahora no tienen los jóvenes. ¿No será que no estamos siendo mejores ejemplo?
     Debemos ser un ejemplo en primer lugar para nosotros mismo, demostrándonos con hechos como mantenemos la autoestima por las nubes, la confianza y credibilidad firme, sin titubeos en quien somos, y que hacer o propósito nos ha traído a esta vida para ocuparnos en lograr esos objetivos.
     Manipulando el acto de pensar de los demás es que se logra que los pensantes construyan sus propias prisiones, y los matan y no se convencen que ellos mismos construyeron sus celdas y que tienen las llaves colgadas en el cuello.
    Dentro de los grupos religiosos hay pensantes que se consideran a salvo, cometen las mismas fechorías como cualquier no creyente, y la gente se sorprende y considera que es el fin del mundo.
    No ha ocurrido nada nuevo o espectacular, es un pensante como cualquiera atrapado en sus propios pensamientos. Estuvo viviendo en la casa con su Dios por mucho tiempo, pero parece que “los dioses no pueden obligar a un pensante a que se libere del mal que él mismo ha creado”.
   Al parecer, aquel que quiere libertad, o quiere ponerse a salvo, tiene que dejar la desidia que tiene como pensante, para “aprender a pensar”, solo tiene que reasumir el control del acto de pensar y podrá abrir todas las puertas que le cierran el paso.
    Ha sido un gran placer compartir, que tengas buen provecho con tu aprendizaje.  Nos vemos pensante.

   

domingo, 13 de marzo de 2016

LA NIÑA SE HA ENAMORADO

                    POEMA
Solapadas miradas con concentrados
de ternura ofrecen sentimientos
enternecidos de sueños en soledad
de un corazón que por primera vez se enamora.
He observado los tiernos brotes
de su cuerpo y sin ninguna exuberancia
modelan un cuerpo de mujer apetitosa
que encierra un alma sangrando amor
por la herida hecha por un cupido
que no puede oír un suspiro con huellas
de que se está listo para perpetuar la vida
cuando enseguida con certera puntería
da el flechazo sin mirar las consecuencias.
Una inocente timidez por falta de experiencia
le obstruye la mente y no haya palabras
para decir, lo que ha pasado las noches pensando.
Esto hace que hable con los ojos, sus miradas
y sus gestos llevan evidentes mensajes
que aunque trata de disimular los gritos
en silencio de: ¡me gusta!, ¡te amo!
se oyen con claridad al otro lado del planeta.
La niña se ha enamorado, defiendo el amor
sin treguas, pero el susto del destino
que solo ella puede forjar, acobarda la recia
experiencia de quien ha visto todas las jugadas.
Salve el amor, al amor puro y sincero.
Salve el amor las ganas de seguir amando.
Salve el amor los sueños…
de quienes están enamorados.

Autor: Emilio Fernández

sábado, 12 de marzo de 2016

A MEDIA NOCHE ENTRE TUS PIERNAS


                     POEMA
Que atrevimiento, soñar conmigo
sin consultarme. Con razón empecé
a sentir caricias a media noche
y besos por todas partes.
Hiciste todo lo que te provocó
y yo no me resistí, te deje gozar
todo lo que tú querías,
pero eso no se queda así
ahora te toca a ti dejarme
hacer contigo lo que me gusta.
Pero con una diferencia
entre tus gustos y los míos,
 yo te quiero soñar despierto.
En los sueños me ocurre que cuando
estoy a punto de lograr
lo que nunca he experimentado
o vivido, me despierto en el
momento crucial. En el sueño
que soñé que tú me soñabas
tu alcanzaste la gloria tantas veces
que aún tengo marca de tus uñas
en mi espalda, y yo me dejé
poseer encantado de ser tu
presa de medianoche. Déjame
que te ame con esa misma pasión
con la que te entregaste a disfrutar
conmigo en el sueño que soñé
que tú me soñabas. O te buscaré
en mis sueños, y te soñaré
hasta que no puedas resistir las ganas
de seguirme soñando, y tu corazón
se te niegue a latir si no me tienes
a media noche entre tus piernas.

Autor: Emilio Fernández

viernes, 11 de marzo de 2016

DECRETOS O DESEOS QUE NO SE CUMPLEN

 ¿DECEPCIONADO DE TI MISMO?
     Hola amiga(o) pensante. Que desilusión para un pensante cuando decreta, decide u ordena el ejecutase en su persona de pensamientos que ha considerado deben ser los que le hagan realidad la actitud, el estado de ánimo o la salud que desea y no se le cumplen.
    La desilusión acumulada por repetidos fracasos induce a considerarse impotente, incapaz de hacer que sus pensamientos se hagan realidad.
    Pero como el pensante no puede quedarse sin hallar una solución para que se le cumplan sus decretos, busca ayuda “profesional”. Estos profesionales se dedican a “pensar” para las otras personas o a lograr por ellos que sus deseos o decretos se le hagan realidad.
    El brujo los pone hediondos a humo de tabaco, los negocios donde venden cualquier clase de amuletos, montes, figuras, esencias y cualquier clase de superchería que recetan los “profesionales” se hacen millonarios, y los pensantes siguen impotentes y desilusionados de sí mismo.
    En esto no veo conocimiento útil transmitido, para que los pensantes dependientes se liberen de sí mismo y recobren la autoestima. En las élites de la sociedad, los canales de televisión que no tengan dos o tres horas de programas con un experto numerologo astrólogo tarotista ritualista mentalista espiritualista, que llene la mente de boberas para seguir desorientando los pensantes, no tienen mucha audiencia.
   La ayuda y la auto-ayuda implican la decisión del pensante de ayudarse, pero ¿ayudarse cómo? ¿La ayuda recibida, lo deja igual de dependiente o peor?
    El pensante que pase por cualquier programa de ayuda y su auto determinismo, o poder de decisión siga sin funcionar, sigue siendo un tipo de público para el mercado.
    Hay mucha información, pero a la vez mucha desinformación, hay urgentes necesidades y situaciones personales que requieren atención de emergencia, y el que vive esos duros momentos, la ayuda es todo aquello que le parezca factible de solucionar su problema.
    Nunca falta quien quiera ayudar a un conocido, o a un familiar orientándolo a lo que debe de hacer para salir de la crisis, a curarse, o a lograr que el marido o la mujer no se enamore y se vaya con otro(a). Muy pocos, pero muy pocos, muestran esa voluntad de ayudar cuando se trata de dinero.
    Antes de la ayuda que pueda ofrecérsele a otro, está la auto-ayuda de esa persona. El problema del tipo que sea que está padeciendo se fundamente en que no puede ayudarse ella misma.
    Y si ella misma no se puede ayudar, hay que primero orientarla para que recupere poder para ayudarse. Y no existe ningún poder de auto-ayuda sin el control del “ACTO DE PENSAR”. El medio de producir pensamientos “creíbles”.
    El poder para pensar libre, es el que le va a permitir que sus decretos funcionen, se le materialicen y sea capaz de subir su auto estima con actitudes acordes a la manera de ser que está deseando.
     La ayuda es solo un proceso de facilitar. Una persona que ayuda solo “facilita”, bien sea información u otros medios para que la persona sea quien se ocupe de recuperar sus valores, su estima, su poder y determinismo.
     La ayuda es facilitar para que los pensantes se hagan libres de sí mismo, y como consecuencia u efecto de esa liberación, se vuelvan menos dependientes, confíen en su capacidad creativa o de producir pensamientos o ideas valiosas que le den satisfacción.
    Antes de dar un consejo, primero se debe averiguar cómo se siente la persona consigo misma. De nada sirve pedirle que haga algo que no puede hacer “bien”.
     Hacer bien lo que se le manda hacer, es la garantía para que no resulte en un pensante, más decepcionado de sí mismo de lo que estaba antes de los consejos.
     El fracaso en materializar pensamientos, aunque el pensante no esté consciente de considerarlo, lo invalida como pensante. Su estima se hunde más y la credibilidad y confianza en lo que piense en cada nivel más bajo, le produce una reacción en cadena que le acelera la caída a los niveles más bajo de sentimientos en sí mismo.
    Es decir, un pensante después de una decepción de la que no se ha recuperado, el siguiente decreto que haga por lo general lo va a conducir a otro fracaso.
     La secuencia correcta, en un procedimiento o en una investigación es parte de la lógica más elemental al hacer cualquier tipo de análisis. Da más trabajo, se desperdicia más tiempo y se obtiene menos resultados al saltarse un paso o gradiente.
     El mundo necesita que los pensantes adopten en el modo de vivir, la consciencia de la importancia que tiene para él, para los demás y para el mundo la actividad pensativa.
     Mediante el “acto de pensar” es que se va a liberar y alcanzar elevados niveles de calidad de vida y de salud física. Un acto que se hace de manera rutinaria y no se le da la importancia que debe tener.
     Un pensante que no puede mediante un simple decreto cambiar o volver positivo su estado de ánimo, no está en buenas condiciones para decretar curas o soluciones para su cuerpo físico.
    Levantarme en las mañanas repitiéndome que tengo que estar feliz ese día, es indicio que mi confianza anda en sillas de ruedas. Los pensantes hombres o mujeres no se levantan repitiéndose “soy un hombre” “soy una mujer”; simplemente es.
     Esto lo he dicho, pero lo repito, “hasta que un pensante no crea más “en el mismo”, que en mí, sé que todavía no lo he ayudado”. Y debo tener cuidado de no hacerlo pensar que sus ganancias no hubieran sido posible sin mí. El facilitador no es causa de lo que ocurre en el mundo de pensante.
     El pensante que pone la “causa” fuera de él, o confunde motivos con “causa”, se deprende de la responsabilidad de sí mismo y su mundo se le viene abajo. Y si ya su mundo está a punto o está derrumbado, no se le puede pedir que sea causa decretando a diestra y siniestra. Las consecuencias, abandonará el camino correcto para ir a un brujo que le quite la mala suerte.

     Ha sido un placer mi amiga(o). Que tengas buen provecho con tus decretos.  Nos vemos pensante.