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lunes, 13 de febrero de 2017

ERES UN PODEROSO PSIQUICO

    LOS FARSANTES TE ROBAN EL CRÉDITO
   Hola amiga(o) pensante. Hablemos de tu mente, dejemos por un momento la mente genética a un lado, a ella ya sabes que la puede reprogramar, las pruebas están respaldada por la ciencia.
     La psique es el conjunto de las capacidades humanas de un individuo que abarca los procesos conscientes e inconscientes. La palabra psique es de origen griego “ψυχή” o “psyché” que significa “alma humana”.
   Las enfermedades de origen psíquico son casi la totalidad de las que conoces. Un enfermo mental o un enfermo físico, es un psíquico que se está matando o asfixiando con sus propias manos, y de seguro, no es esa su intención.
  Un psíquico produce efectos en sí mismo, no puede producir efectos en otro pensante.
  ¿Te sorprende esta afirmación? Si no eres un manipulador de oficio, farsante o explotador, te va agradar saber, que lo que aparenta ser un efecto causado por otro, es un efecto causado por el mismo pensante.
   Y para los que creen en brujos o hechizos, aquellos que invocan espíritus, ningún espíritu desencarnado no importa a que corte pertenezca, con fama o sin ella, puede producir un efecto en ti “directamente”.
  Pero tú si puedes ser inducido a considerar, o a pensar de determinada manera y se producen los efectos que le atribuyes a ellos.
  El doctor le da un placebo al paciente, se le quita el dolor y este jura que la pastilla es milagrosa. Otros te piden tener fe en… y luego el milagro es de ese algo.
   Así se mueve esta humanidad en el plano social y espiritual. La manipulación está a la orden del día, sigue funcionando y dando muy buenos dividendos.
  Eres efecto directo de lo que piensas, y ese contenido es registrado en tu mente. No importa si lo que piensas fue por voluntad propia, o si lo que piensas fue resultado de haber sido inducido, manipulado, etc.
   El castigo físico, la tortura o el azote mental, son intentos de inducir al pensante a pensar de cierta y determinada manera. Ese es el objetivo, ya que de esa manera logran que el pensante sea efecto de sus propios pensamientos.
  Pero no solo se es acosado, golpeado o manipulado por otros pensantes, para ser inducido a pensar y producir efectos negativos o en contra de la voluntad en uno mismo.
   Las circunstancias adversas provenientes del normal  desenvolvimiento diario, son fuerzas que pueden producir pérdida del control de la actividad pensativa, y entonces se piensan cualquier cantidad de pensamientos de mala calidad.
   El dolor, la confusión, la presión, etc, causan pérdida del control de la actividad pensativa. En ese grado de descontrol se puede estimar el grado de inconsciencia que padece el pensante en ese momento.
   Es decir, la inconsciencia de un pensante, es el grado de descontrol que padece de su acto de pensar. Mientras está en ese estado, la mente opera con el sistema automático sin supervisión. Y mientras la mente funciona, reaccionando por los estímulos externos el pensante está inconsciente.
   La mente es un sistema automático que solo puede ser interrumpido o detenido por el usuario. En nuestro caso por el pensante que la posee.
   Así cuerdo como está el pensante, si no interviene, la mente no para de “pensar” (hacer cómputos, procesar datos,  e indicar lo que se debe hacer).
  Para entender de manera sencilla la mente, a este súper­-mecanismo aún misterioso. Observa esto: los pensamientos que produces estando en control del acto de pensar, son pensamientos que puedes manipular en la mente y ella no te lo puede impedir.
   Digamos que están en archivos mentales a un nivel consciente (control es consciencia), pero los pensamientos que produces estando en descontrol, están en archivos en los cuales tienes dificultad para enfrentar la operatividad automática de la mente.
   En conclusión; en la mente hay bancos de memoria en las cuales el pensante está de alguna manera impedido de operar a voluntad. Y esta es en su personalidad, la zona de debilidades, por aquí es por donde te están cazando en esta selva de pensantes salvajes.
   La consciencia y la cordura de un pensante se mueven entre estas dos fuerzas en la mente. Entre el peso de esta parte de la mente con registros de hechos donde el pensante ha producido pensamientos fuera de control, y el peso de la parte donde sí puede intervenir cuando lo desee.
   Algunos le dicen mente consciente y mente inconsciente. No importa el apellido, lo que hay que entender, es que no puedes controlar la automaticidad de la mente, si no reasumes el control de tu actividad pensativa.
   Por ejemplo, una persona furiosa por lo  general no tiene control de lo que piensa, dice y hace. Una persona borracha, no tiene control de lo que piensa, dice y hace. En estos dos casos se puede observar que la mente funciona en automático con los patrones usuales para esa ocasión.
   El borracho puede a veces conducir y llegar a casa y estacionar en un laberinto que estando bueno y sano tiene que ser cuidadoso, y no le hace un rasguño al carro, y luego al otro día pregunta asustado e intrigado, cómo llegó a casa.
  La persona rabiosa monta su misma obra de teatro de siempre, repite al pie de la letra todo lo que está en el libreto.
   Esta es la mente, no te preocupes de que está hecha, ni donde está, por ahora; no hace falta saber eso para convertirte a consciencia en el poderoso psíquico que eres.
   Aclara tu rol de pensante y podrás producir todas las respuestas a tus interrogantes.

   Ha sido un grato placer compartir.  Buen provecho poderoso psíquico.    Nos vemos pensante.