Translate

viernes, 10 de febrero de 2017

PRODUCIENDO IDEAS

COMO PRODUCIR LA ENERGÍA QUE NECESITAS
  Hola amiga(o) pensante. El entendimiento de lo que es una idea o pensamiento es fundamental a la hora de hacer uso de tu poder.
  Eres un pensante que operas con energía, y la produces al pensar, al concebir pensamientos. Dependiendo de las ideas que tengas, así será el tipo de energía que produzcas.
  La falta de vitalidad, de entusiasmo, el pesimismo, etc, son condiciones resultante del tipo de energía que estás produciendo.
   Cambias la manera de pensar, cambias la calidad de la energía que produces, y mejoran tus condiciones.
   Escribes en tu mente y la mente genética con ideas o pensamientos. Es decir, escribes con energía.
   Debes saber que la mente del pensante es distinta a la mente genética, pero en ambas el pensante escribe con pensamientos.
   La mente del pensante, es aquella que filma todo lo que percibe, sonido, movimiento, color, forma, etc. registra la película completa de lo que capta de su entorno, pero también lo que imagina el pensante, que lo hace también como si creara una film, con imágenes, sonidos, diálogos, etc.
   Todo lo que la mente registra lleva la evaluación, opinión o consideración del pensante con respecto a los hechos o lo que está experimentando.
    Escribir con pensamientos, es como decir “pensar”. Pensar es la acción de escribir, es la acción de anotar las ideas que se te ocurra considerar en tu mente o la mente genética.
    Has estado escribiendo con pensamientos en ambas mentes desde que naciste, quieras o no el significado de lo que pienses es registrado, y no solo eso, están produciendo efectos en toda tu persona. Pero como hasta hoy lo estás haciendo de manera descuidada, puedes estar en riesgo, si acaso no en grave peligro.
  Un tradicional consejo de los mayores; “cuida lo que piensas”, es una usual advertencia que solo induce al temor a pensar, y  pensar con temor es no tener buen control libre del acto de pensar.
   Sin embargo, la advertencia también te dice; “sabemos que las ideas se materializan, ten cuidado”, pero la solución no es tener temor de pensar ciertas ideas por considerarlas, “malas ideas”.
   El pensante en control puede considerar le idea que se le antoje, pero solo tienen su permiso para materializarse o para poner en práctica, aquellas que él a conciencia considere conveniente a sus intereses, pero como muchos no lo sabían, sin darse cuenta casi todo lo que consideran tiene su permiso implícito de entrar en acción.
   Vamos a hacer un ejemplo práctico para tener certeza de una idea, y observar que la puedes considerar y accionar con ella si tú lo decides.
    Prueba con pensar y tener una idea de hacer algo.  Como por ejemplo; levantarte e ir a la nevera a beber agua. Has tenido la idea, ¿y qué? Si no decides el ejecútese no pasa nada.
    Pero vamos a la acción. Primero, concibes la idea y decide hacer esa acción u otra que te parezca. Ahora que ya lo has pensado o decidido; bien hasta aquí… ¡Ahora… HAZLO! …
   Si revisas toda la acción que ejecutaste, desde pensar la idea, levantar el cuerpo para ir a la nevera, tomar un vaso y beber agua, en esa acción no te observaste que desde que te levantaste de la silla ibas pensando: “voy a la nevera a beber agua, voy a la nevera a beber agua, voy a la nevera a beber agua…” ¿verdad que no?
   No lo hiciste, no te repetiste las palabras de lo que ibas hacer, sin embargo lo hiciste. ¿Y sabes porque lo hiciste? Porque mantuviste la idea (energía) sin necesidad de palabras.
  Las palabras (sonidos) son muletillas para mantener la “INTENCIÓN” o idea que el pensante quiere materializar.
  La energía está en la idea, no en las palabras. Así mi querida amiga, mi apreciado amigo, no ponga la confianza en las palabras, hágalo en usted como pensante. Considérese un operador de energías, “crease y sienta” lo que piense, si no lo hace cien por ciento, no pierda el tiempo.
   ¿Has probado el tamarindo? Bien, haga la idea de probarlo y me dice cómo reacciona su cuerpo. Usted puede ayudarse a concebir una idea recordando o imaginando.
   Imagínese estar dándose un baño con agua fría o estar expuesta al frío, como quiera imaginarlo, y verá que en la medida que la idea es creada, comienza su cuerpo a reaccionar como si tuviera frío.
   La mente Genética puede descodificar el pensamiento (energía) de “FRIO” y escribir en lenguaje químico las respuestas que tiene a ese efecto.
    El “para qué” haces lo que estás haciendo, esa es la idea, esa es la “intención” que debes mantener consciente como pensante en toda la acción, sin distraerse, sin pensar en otra cosa, sin titubeos o dudas.
   No es solo repetir frases o sonidos, puedes hacerlo si lo deseas, pero lo que va hacer que se cumpla el deseo, es “la intención”. (El poder del verbo; los verbos indican acción; correr, amar, hacer, etc.)
   Desde el mismo instante que se levantó de su silla para ir a la nevera, sabía lo que quería. Pero si usted es de esas personas  que llega a la nevera y cuando abre la puerta se pregunta; ¿Qué fue lo que vine hacer? O sobre la marcha duda o se desvía; entonces, para ejecutar un procedimiento de reprogramación del genoma o de su mente no le va a ser fácil.
   Trabajar con el “PENSAR” no es fácil para quien “casi” no le ha puesto atención a su actividad pensativa.
  No hace falta meterse en la cabeza de las personas para darse cuenta que viven divagando con el pensar. O “inducidos” a pensar por los problemas y circunstancias que les rodean casi las veinticuatro horas del día, porque hasta el dormir es con la misma acción de pensar compulsiva.
   El acto de pensar la mayor parte del tiempo se ejecuta sin la iniciativa propia. Se desarrolla el hábito de responder solo como “EFECTO”. Y a la hora de emprender, de iniciar y mantener un acto de pensar produciendo su propia motivación, le cuesta, se le pone la cosa dura, durísima.
   Cosas como la meditación, la reflexión, inquirir en temas para mejorar el entendimiento por gusto o placer, la creatividad, etc. son prácticas voluntarias que ayudan al control de la actividad pensativa.

    Ha sido un grato placer.  Buen provecho con tus buenas energías.  Nos vemos pensante.