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lunes, 13 de marzo de 2017

EL PUEBLO Y EL SISTEMA

NO HAY MAYOR PELIGRO PARA UN DESPOTA, QUE UN PUEBLO QUE “PIENSE” CON LIBERTAD.
    Hola amiga(o) pensante. No hay tragedias que no le ocurra a un pueblo, si la mayoría de los pensantes que lo integran, no puedan tener “control libre” del acto de pensar.
   Las llamadas respuestas instintivas, “razonables”, son las mismas respuestas automáticas de estímulo-respuestas, acuñadas en la mente de los pensantes que pierden el determinismo sin darse cuenta.
   Sus gustos y preferencias por lo general no les nacen del alma, ni del raciocinio, pero ellos juran que son productos del dictado del corazón y del entendimiento.
   Los pensantes sometidos a presión prolongada, del tipo que sea, sin importar los medios que se usen, son pensantes que tienden a ceder el determinismo, y a perder los cimientos de sus valores esenciales que sostienen su integridad.
   Entre las necesidades de abastecer el estómago y el arrogante ego de los sobrevivientes, logran crear conductas denigrantes, en quienes se les apaga la luz de la consciencia, pero le dan vivas a sus verdugos y manipuladores.  
   El descontrol o la falta de libertad para pensar, no solo hace un infierno del mundo interior de un pensante, o tiene que llegar a ser candidato para un manicomio, vivir drogado, o padecer cualquier clase de enfermedad física propiciada y sostenida por su falta de control mental. Aparte de todas estas cosas, son la clase de públicos o ciudadanos que acondiciona este Sistema para explotar y manipular.
   Los rangos de control de la actividad pensativa aceptable o “normal”, se determinan por las respuestas positivas que el pensante pueda dar a los intereses “de la sociedad”.
  Una sociedad cuyos intereses no los determinan la mayoría. Son los intereses de unos pocos, a los que hay que decir que sí, a las buenas o a las malas.
   Mientras los pensantes acondicionados, que no se mueven si no suena la campana, viven ensimismados maquinando como resolver sus urgentes necesidades. Todo su pensar se limita a resolver “sus intereses personales”, y cuando mucho los de la familia que vive bajo el mismo techo.
   Su visión solo abarca su pequeño espacio de intereses, igual es el espacio para su discernimiento y libertad para pensar. Dichos populares; “llegó el tiempo, que mono no carga su hijo”
   Los pueblos son clasificados en tipos de público, si no tienen necesidades, inclinaciones o tendencias, pues, hay que creárselas.
    Luego puedes, como si fueras un Dios que todo lo puedes y lo sabes, “decirle justamente lo que quieren oír”, y te van amar y seguir como locos fanáticos.
   ¿Pero qué es lo que una persona quiere oír? Quiere oír todo acerca de su “realidad”, y no hay algo más real, vivido y sentido que los problemas que le atañen y sobre todo aquellos de larga duración, o que se le repiten con frecuencia.
    Tus problemas son tus intereses, son tus prioridades y cualquier proposición que sientas que te ayuda a resolver, te engancha. Pero cuantos de tus problemas los has determinado tú, con premeditación. Como cuando te propones conquistar el Everest, y hay que ver la cantidad de obstáculos que tienes que vencer.
   No hemos mencionado los problemas de salud, todos ustedes saben que cualquier pensante bajo presión se descontrola y termina enfermándose. Abundantes clientes para el Sistema.
    Ahora amiga(o), el trasfondo peligroso de un pensante que pierde control de su actividad pensativa, es que pierde la “disposición y la capacidad” para producir ideas que solucionen sus problemas, o ideas que por lo menos los efectos negativos sean pocos o leves.
   El costo de las decisiones de un pensante fuera de control es impredecible. Decisiones como; “pan para hoy y hambre para mañana”, o “adiós mundo cruel”, son comunes.
   Ante el peligro admitido, de que no se es un “buen pensador” y la llegada de los mesías que te anuncian resolver todos tus problemas, se opta por dejarse conducir a ciegas.
   Dicen que los sabios hablan solo lo esencial, y los farsantes y manipuladores cuando se sueltan a hablar, quieren encadenarse con el mundo, y los relojes se obstinan de dar vueltas esperando que terminen de parlotear.
   El Sistema, somos los pensantes que lo integramos, pero el enemigo no está afuera, el enemigo duerme contigo en tu mundo interior.

   Ha sido un placer.  Buen provecho cuando te veas a los ojos en el espejo.    Nos vemos pensante.