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viernes, 7 de abril de 2017

ENTES, EMISORAS Y REPRODUCTORES DENTRO DE LA CABEZA.

  ¿ES TANTA LA BULLA QUE NO TE DEJA NI DORMIR?
  Hola amiga(o) pensante. Oír voces “dentro de la cabeza”, sonidos de todo tipo, se ha concluido que son síntomas graves del estado mental en que se encuentra la persona.
  No te asustes, lee que te explico. No hay persona que no encienda su radio, o charle “consigo mismo”, es una actividad normal que efectúa el pensante a través de sus mecanismos mentales.
  Lo de considerarlo un síntoma grave, es igual a lo que sucede con cualquier actividad normal que efectuamos como; comer, caminar, reír, etc. Si la actividad se sale de control, se sale del rango “normal” o adecuado para que beneficie, entonces hay problemas.
  Por ejemplo; si la persona no para de caminar, o si pudiendo caminar no lo puede hacer. O si no puede parar de reír, de comer, de llorar o el extremo contrario, es obvio que la persona necesita un loquero.
  Imaginar, es una variedad del acto de pensar, donde el pensante usa herramientas mentales para reproducir percepciones dentro de su mundo, como imágenes, olores, sonidos, sensaciones, etc.
  Durante el proceso del pensar CREATIVO, el pensante usa consistentemente estos recursos para componer las obras que está desarrollando o investigando.
  El director oye en “su cabeza” cualquier instrumento musical que desee, como si lo estuviera oyendo en la realidad.
   Si quieres puedes cantar haciendo dúo, trio o cuarteto contigo mismo, puedes encender tu reproductor y poner la música que desees oír, y hasta hacer karaoke de canciones conocidas con las letras que te dé la gana.
  Si no eres un pensante que dedicas algo de tu tiempo a la creatividad, igual usas a diario estos mecanismos mentales de manera banal, sin propósitos reales a la resolución de tus problemas.
   El pensante que pasa gran parte de su tiempo imaginando sandeces, por lo general lo que hace es divagar sin ningún control de la actividad pensativa, y termina haciéndolo de manera compulsiva o automática.
  La emisora FM o reproductor mental se queda sin su control, y no solo obliga al pensante a oír la misma canción todo el día, la mente personaliza estos mecanismos, y entonces esta entidad ficticia le habla al pensante como si fuera alguien más, lo aconseja, lo regaña, lo evalúa y a veces el pensante sin voluntad, siente ser poseído por espíritus demoniacos.
  Toda actividad que se va a los extremos, que no se puede mantener la moderación o ser usada cuando el pensante lo decida, son síntomas GRAVES de pérdida de control de la actividad pensativa.
  Por lo general, la gente vive imaginando, es un impulso natural para resolver sus problemas de supervivencia, incluyendo para distraerse, matar el aburrimiento, soñar que conquista el mundo, que es el actor mejor pagado del cine, que la mujer o el hombre más “bella(o)” se le rinde a los pies, etc.
  Todas estas miles de horas que se gastan imaginando sandeces, es un arduo entrenamiento para perder el control del acto de pensar.
  Es un valioso tiempo dedicado a darle poder a la mente y quedarse sin voluntad.
  Es renunciar a la posibilidad de demostrar al mundo su talento, genialidad y poder creativo en general.
  Es permitir que la salud física quede en manos de las circunstancias y del pensar deficiente y de baja calidad que se tiene cuando no se está en control del acto de pensar.
  Las consecuencias son, desorden mental, o desorden “dentro de la cabeza”.
   Las personas cuando corren a pedir ayuda psicológica, o los sorprende una fuerte crisis, tengan por seguro que ya venía desde hace un buen tiempo con emisoras de radio, canales de televisión y unos cuantos entes que bailaban tambor día y noche en su cerebro.
   Por esa razón, las curas de sueño, y cualquier droga que lo deje medio muerto, para no oír el escándalo y las voces de sus entidades fantasmales en la cabeza, son las soluciones preferidas.
   Somos una sociedad eminentemente mediocre, todos los parámetros considerados normales, son normales porque no matan a la gente en el acto o a corto plazo.
  Por cultura estamos entrenados y educados a soportar contaminación, tóxicos y tratamientos con mil efecto nocivo (secundario), para buscar una posibilidad no garantizada, de cura al mal que se padece.
  Esta actitud nos está matando, nos está volviendo locos y todo está bien, todo está “NORMAL”.

   Ha sido un grato placer oírte. Buen provecho usando tu imaginación controlada.    Nos vemos pensante.