Translate

martes, 4 de abril de 2017

HISTORIA DE AMOR

BODAS DE PLATA
Nos conocimos, me gustaste,
te guste, nos empatamos y
sin pensarlo mucho, empezamos
a vivir juntos.
Ese simple e inicial “me gustas”,
fue la incipiente semilla de amor
que sembramos con nuestros
excitados cuerpos, para que
lo irrigara el corazón.
Soportamos malos tiempos
donde el buen ánimo para
proveer los nutrientes del terreno,
eran escasos, apenas suficiente
para que el delgado riachuelo
que unía nuestros corazones
no se secara.
El duro tiempo pasó contándonos
los segundos que nos quedaban,
pero el gusto se trasformó en
ganas de amarnos. Aprovechamos
en lo oscuridad de la noche
las purificadas aguas del rocío
para que el corazón no falleciera,
y logramos encender el pebetero
eterno del amor y su fuego nos dio
la fortaleza espiritual para amarnos
hasta sus infinitos límites.
Cada nuevo día que pasa es una
nueva experiencia, un novedoso
sentir de amor creciente. Los hábitos,
las rutinas y deberes no se
apoderaron de nuestras almas
soñadoras, y comprobado está;
más tiempo juntos, mas crecemos
y disfrutamos con intensidad
nuestro amor.
Cada día te amo más.

Autor: Emilio Fernández