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jueves, 27 de abril de 2017

LA MENTE Y EL CONTROL.

  EL PENSANTE, YA NO QUIERE PENSAR
  Hola amiga(o) pensante. Ya hemos aclarado, que aquellos que quieren resolver asuntos de su personalidad y salir de ese callejón sin salida, deben romper con ese paradigma, de que el cerebro es el que piensa.
  La manera de hacerlo es sencilla, todos tienen a su disposición para observar lo que hacen a diario; “pensar”.
  Una cosa es; ¿con que piensas? y otra cosa, ¿quién o qué, es el que piensa?
  Los que están con el cerebro lo ven como sinónimo de mente, y responden las dos preguntas afirmando, que piensan con el cerebro y que este es el que piensa. No existe algo más en la persona que se pueda considerar.
   Es como creer que por el hecho de que se conduzca el carro con las manos; ¿quién conduce?, las manos.
  El pensante piensa con la mente, ¿y quién piensa? La mente.
  No se atreven a decir; “yo soy el que pienso”, considerándose algo diferente a lo que usan para pensar.
   Las computadoras piensan por los usuarios, pero eso no significa, que quien piensa es la computadora. Tu eres usuario porque la USAS, y debes PENSAR (algo distinto a procesar) lo que tú quieres que ella procese.
   A ese proceso que hace la mente, de rebuscar en toda la data que archiva para comparar, asociar, diferenciar, identificar y de usar las aplicaciones y mecanismos que dispone para complacer al pensante, se le llama pensar. 
  A este súper-procesador llamado mente, la futura computadora cuántica que el hombre espera diseñar le queda pequeña. Este fabuloso instrumento es el que viene usando el pensante desde que se involucró en este universo.
  Este súper-ordenador le resuelve todo, aunque él esté inconsciente. Resolver no significa que todas las soluciones van a ser del agrado del pensante, estar loco de remate, es la mejor solución que tuvo la mente al problema que se le presentó al pensante, pero él dejó que ella resolviera y decidiera su aplicación. Ella le dio la mejor solución basada en la manera de pensar, con la que ha venido operando el pensante.
  Cuando el pensante reconozca que él es el que piensa, y usa para pensar la mente, está listo para operar su mente y no necesita un “Summa cum laude” en neurología ni en psicología.
  Y no necesita hacer una carrera universitaria, porque nunca en el tiempo que tiene en este universo ha dejado de utilizar la mente.
  Puedes confiar, que tu mente siempre te va a dar la mejor solución, pero nunca dejes de evaluar su respuesta para autorizar su aplicación.
  La gran falla, es dejar que ella procese y aplique de manera automática. Somos una sociedad que añora el automatismo, estamos desesperados por ver la era donde los robots nos hagan todo, y lo escritores de “Ficción” mandan en sus relatos advertencias de lo que puede suceder si dejas todo en manos del procesador.
   Atrapados por la mente, luego hay que ver la mente como un enemigo, como algo peligroso, o como algo muy poderoso que hay que rendirle culto y hacerle ofrendas, y convertirse en su servidor.
  No importa en qué estado de inconsciencia se encuentre el pensante, sin él, la mente es un trasto inútil.
  Ya es tiempo que se eduque las nuevas generaciones con la información adecuada, para que despierte en esta vida su actitud de ser quien verdaderamente es; el programador de su mundo.

   Ha sido un placer. Buen provecho con tu servidor.  Nos vemos pensante.