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miércoles, 19 de abril de 2017

LA VALORACIÓN DE LA AUTO-ESTÍMA

¿CANSADO DE MENOSPRECIARTE?
  Hola amiga(o) pensante. En la vida de las personas, por lo general, hay más cosas buenas que malas. Hay más cosas funcionando dentro de la normalidad que de manera errada.
  Estas cosas muy poco se aprecian o se usan para apuntalar la auto-estima. La valoración que el pensante tanto necesita, solo espera dársela, cuando conquiste la fama, cuando gane el primer premio, o su cuerpo sea como el de Superman, perfecto e indestructible, etc.
  Con mucha facilidad el pensante se envuelve en una generalidad a la hora de descalificarse o producir pensamientos negativos por algún detalle que no funciona o no le sale como lo desea.
  Has oído cosas como; “el carro no sirve” y lo que tiene es un cable suelto; “me estoy muriendo” y son gases que le causan los dolores; “soy feo”, “nadie me quiere”, “no sirvo para nada”, etc.
  De un solo golpe o conclusión, el pensante pasa a menos cero. (Negativo es menos que el cero).
  Quiere cuidarse de los contenidos de sus pensamientos, porque sabe las consecuencias, y no pierde el mal hábito de generalizar, de no ser especifico.
  Se critica a otros por su manera de descalificar a una persona por cometer un fallo, sin considerar todas las virtuosas cosas que ha hecho. Pero eso de criticar a otros no es grave en la estima de la persona, nunca nadie puede hacer sentir a otro lo que no “decida considerar o pensar acerca de sí mismo”.
   Nadie es víctima de lo que piensen los demás. Entendido esto, como experimentar efectos negativos en el mundo propio, porque alguien lo esté pensando.
  Pueda que se confunda “estar de acuerdo” con lo que otro piense o se supone que piensa, y se crea que en verdad lo que otro piensa afecta. Pero si observa con cuidado, es la propia creencia, suposición o acuerdo la que produce el efecto en la estimación propia.
  La gran debilidad para mantener en alto la estimación en uno mismo, es no reconocer la importancia de la actividad pensativa y el rol de pensante o de productor de pensamientos.
  Pensar, (actividad pensativa) es el acto de producir pensamientos o ideas. El pensante es aquel que piensa.
  El rol es inconfundible, no hay razón para que se ignore la actividad que desempeña, sin embargo se quiere corregir los frutos defectuosos del árbol, cambiando los frutos. Se quiere corregir los efectos negativos, cambiando los pensamientos.
  Puedes usar una la lista con los más hermosos pensamientos para mejorar la estima, pero el árbol necesita recuperarse para dejar de producir frutos de mala calidad.
  El pensante que reasume su rol de manera consciente y se ocupa de estar pendiente de la actividad que desempeña (pensar), poco a poco recupera su estima sin contratiempo.
  El rol de pensador se mide en primer lugar por los efectos producidos en sí mismo. Para eso se piensa, la auto-satisfacción es el objetivo previo a cualquier otro objetivo o sueño.
   Si no se está logrando satisfacción con lo creado, lo más seguro es que se está esperando por lo que piensen los demás.
   La trampa en la que usualmente caen los que alcanzan la fama. Grandes por fuera y pigmeos por dentro. Ricos por fuera y arruinados por dentro.
   En resumen amiga(o) mío, dale acuse de recibo a tantas cosas que están bien en ti, en tu mente y en tu cuerpo, esto te ayudará a no descalificarte por completo cuando algo no salga bien.
   Reasume tu rol de pensante, no tienes otra opción, deja de inventar maneras para no pensar. No importa cuánto desorden mental padezcas en este momento, el camino para salir de ese caos es; reasumir de manera consciente el acto de pensar.
   No se pueden cambiar malos hábitos, actitudes, estados emocionales, depresiones, estrés, etc. Sin cambiar la manera en que manejas tu actividad pensativa; el acto de producir pensamientos.
   Quizás, no me habías leído antes, pero he explicado varias veces una manera efectiva de retomar el control de la actividad pensativa. La he llamado “Haciendo Nada”.
   No esperes para después para reflexionar acerca de la importancia de ser un pensante. Sabes lo que pasa en la vida de una persona que descuida ese vital rol.

   Ha sido un grato placer.  Buen provecho conduciendo tu pensar.   Nos vemos pensante.