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lunes, 10 de abril de 2017

EL CEREBRO NO TIENE LA CULPA

 LOS ERUDITOS PUEDEN PENSAR DE MI LO QUE QUIERAN.
  Hola amiga(o) pensante. Sé que NO hablo con eruditos en el campo de la mente, por eso sé que no te vas a molestar por lo que te voy a decir.
  Llamo cerebro-pensantes a todos aquellos que están convencidos que piensan con el cerebro. Sobre todo aquellos genios que tienen aterrorizadas las neuronas con los escudriñamientos que les están haciendo.
  El cerebro ya no les esconde nada, sin embargo, “no le creen”, siguen empeñado en encontrar los secretos que ellos juran, les está escondiendo.
  A los honorables científicos les ocurre algo similar a una anécdota que mi padre me contó. “En el caserío donde nació, por los años 1.927 alguien llevó por primera vez un radio.
  Los campesinos y peones hacían un semicírculo frente al radio y el pudiente hacendado, muy orgulloso lo encendía y todos sufrían un retorcimiento mental de sorpresa, de incredulidad, confusión y preguntas sin respuestas.
  No hubo uno que no se levantara para tratar de ver quien hablaba desde dentro de esa caja de madera. Sus mentes no podían entender como alguien se puede encoger tanto para entrar dentro de ese pequeño aparato.
  Todos estaban convencidos que con algún tipo de magia, oración o brujería, esa persona se metía dentro del aparato para hablarles.
   Bueno, nuestros mejores científicos todavía están en esa misma actitud, no se explican cómo ese montón de neuronas puede mandar un hombre a la luna y ya va rumbo a Marte. Al mismo Albert Einstein le rebanaron el cerebro y se lo repartieron para descubrir la genialidad de sus neuronas pensantes.
  La radio transforma señales, el cerebro es un fabuloso transformador de señales.
  ¿De dónde se originan las señales que recibe el cerebro?
   Hay dos fuentes principales, la intrínseca a su función original que es transformar las señales que recibe a través de todos los canales de percepción en uso del cuerpo, canales que dispone la “Mente Genética”. (Luego hablaremos de ella).
   La otra fuente proviene del pensante y su mente. El pensante programa su mente para comunicarse con la Mente Genética, de manera automática, mientras él se ocupa de otras actividades, por lo general no repetitivas.
  La ciencia acorraló la Mente Genética dentro del ADN, los genes guardan toda la información del organismo, su historia pasada y la que recién se escribe.
  Ya al cerebro no le pueden echar la culpa de muchas enfermedades causadas por la información genética, ahora los culpables son los GENES.
  Pero se están demorando DEMASIADO para entrar al plano cuántico y entender como desde ese nivel se rigen las estructuras visibles. “La naturaleza” (evolución) les va a mostrar cómo se puede fabricar una computadora cuántica, eso es, lo que básicamente es la Mente Genética.
  Es un procesador de datos a nivel cuántico que responde a la ley matriz (teorizada por David Cross, Nobel de física como; Libertad Asintótica) (Yo lo defino como Ley de Coordinación), pero que “la naturaleza” la usa desde el principio de los tiempos.
   Te pongo entre comillas “la Naturaleza” para significar que se trata de la misma “Ley Matriz” en acción permanente.
  El hombre ha estado imitando o copiando lo que “la naturaleza” ha hecho. Ha sido una provechosa y excelente idea hacerlo. Ahorra tiempo, aunque puede también traer a existencia soluciones y respuestas sin consultar las obras que la “naturaleza” ha desarrollado.
  Te preguntarás, ¿pero si yo me oigo pensando dentro de la cabeza? Tiene que ser con el cerebro que se piensa.
  El campesino del cuento de mi papá, juraba que dentro del radio había una persona, porque la voz sale de allí. Así que para el común de la gente, aquellos que no se han ocupado de sí mismos como pensantes, es “natural” concluir que el cerebro es el que piensa, ya que de ahí salen las voces.
  Lo que si lamento, es que los reconocidos eruditos de la mente-cerebro, todavía estén buscando los hombrecitos que se esconden en las neuronas.
  El tema es complejo, son varios puntos importantes que quiero compartir, estoy preparando una tesis, pero mientras tanto te voy a complicar la existencia, si es que me tomas en serio.
  Todo lo dejo a tu criterio, y que el tiempo desentierre los huesos del que tenga la razón y le estreche la mano.

  Ha sido un  grato placer por hoy. Buen provecho con tus propias conclusiones.  Nos vemos pensante.