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lunes, 29 de mayo de 2017

LA ATENCIÓN Y LA INTENCIÓN, AMIGOS INSEPARABLES

CONTROLA TU ATENCIÓN Y TE CONTROLAS A TI MISMO Y HACES QUE LAS COSAS SUCEDAN COMO QUIERES.
Hola amiga(o) pensante. Las personas que realizan actividades donde se exige a sí misma mantener la atención firme, o a estar bien concentrado en lo que hace, son personas que ganan un alto control de la actividad pensativa.
   La “atención” es una extensión del pensante, un flujo para direccionar la INTENCIÓN. (Lo que desea hacer o materializar)
  La atención no fluye de la mente, ni del cerebro, se puede llamar atención al hecho que estos mecanismos; (el procesador del pensante y el procesador genético) permanecen captando señales y se puede decir que están atentos, pero son dos cosas diferentes.
  Observando el descontrol que tiene el pensante con su atención, se puede ver el estado de salud mental en que se encuentra.
  La atención se puede ejercitar con ayuda cuando el caso lo requiera, o sin ayuda. La concentración es resultado del control que se tenga de la atención. Sin dominio de la atención no hay concentración.
  Todo desorden mental, o condición indeseada de un pensante, se puede mejorar si el pensante hace lo que tenga que hacer para dominar su atención. Cualquier técnica es buena, siempre y cuando se ejercite la atención sin rodeos. La persona no tiene que estudiar o entender ninguna teoría para ejercitar la atención.
  Labores manuales hay de todo tipo, si no puede durar cinco minutos armando un rompecabezas, o hacer un castillo de arena en la playa, mejor no se ponga a meditar o a pensar La Nada como recomiendo.
  Cuando la persona a voluntad. Repito; a voluntad, puede fijar su atención en lo que desee el tiempo que lo desee; o puede quitar su atención de algo cuando lo desee, es un pensante en control de la actividad pensativa.
  Cuando se mantiene la atención a voluntad en algo, la mente deja de divagar con el pensante llevándolo en el carrito de supermercado por los pasillos de sus bibliotecas o archivos de recuerdos.
  El pensante cuanto está concentrado, lo está por que domina su atención, y en ese tiempo su mente está bajo control y puede dar la impresión que no se está pensando.
  Mientras se está concentrado en algo, no se está pensando en otra cosa, ni la mente metiendo por los ojos todo lo que a ella se le ocurra que el pensante vea. Está pensando en eso donde tiene la atención voluntariamente, por eso sabe lo que hace.
  No se puede desligar la atención del pensante, ese flujo sale de él, es él cómo consciencia haciendo realidad su mundo y el mundo que le rodea.
   Un trauma, un hecho del pasado que sigue martirizando a una persona, o le induce a tener un comportamiento aberrado, solo puede tener ese grado de realidad en tiempo presente, debido a que el pensante mantiene la atención fija en ese hecho pasado y no tiene la voluntad o dominio para retirarse o quitar su atención. “Le llaman el inconsciente”
  Fijémonos en que tienen “fija” la atención nuestros hijos o familiares, y puedes predecir lo que le gusta y en lo que se va a involucrar o está involucrado, así no habrá sorpresas, mamás o papás.
  Es muy fácil observarse uno mismo, pero con sinceridad. Sin la excusa preferida de; “eso me llama la atención”. Que llama ni que nada. Es el pensante quien tiene que asumir la responsabilidad donde coloca su atención.
  Admitir que no tiene voluntad para despegarse para dejar de fluir atención a algo, y no hacer nada al respecto, es no tener ninguna disposición o ganas de dejar lo que hace o dejar de ser como es.
  Si se puede leer este artículo manteniendo la atención, puedes retar a tu mente a que no te interrumpa cuando desees meditar, Hacer Nada, o cualquier otra acción que exija tu concentración.
  La intención es la manifestación del poder del pensante para materializar sus pensamientos o ideas, pero sin la dirección de la atención se pierde el objetivo y se desperdicia el poder o se producen efectos que no son los deseados.
  El bombero con el potente chorro para apagar las llamas, pero tiene la atención en las trenzas de los zapatos. El pensante enfermando el cuerpo con sus pensamientos, en lugar de darle vitalidad que es lo que desea.
  O se controla la atención o el Sistema que controla el planeta se aprovecha y nos convierte en títeres. Pero peor aún, se pierde una oportunidad de despertar de esta inconsciencia.

   Ha sido un grato placer compartir.  Buen provecho a donde fijes tu atención.   Nos vemos pensante.