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viernes, 9 de junio de 2017

CRECIMIENTO PERSONAL

PARA TENER UNA NUEVA O MEJOR ACTITUD PRIMERO TIENES CREARLA.
  Hola amiga(o) pensante. Siempre estás pensando en ser mejor o mejorar algunos aspectos de tu personalidad. El crecimiento personal comienza, pero no debe tener fin, es un proceso para toda la vida.
  Las actitudes o maneras de ser son las que determinan el desempeño del rol que se ha asumido o se quiere asumir. Para el crecimiento personal nos  concentramos en quitar, en eliminar esas viejas actitudes, en dejar de ser como somos para que aparezca la nueva actitud.
  Pero no te has dado cuenta que no sucede así. Las personas quieren dejar de pensar negativo, quieren quitarse esa actitud negativa, y los ves toda la vida luchando con ellos mismos y no les aparece la actitud que esperan. Es decir, creen que con solo quitar la mala, le aparece la buena actitud de pensar positivo.
  Quitas la hierba mala que cubre todo tu jardín  y esperas que nazca la hierba buena. ¡Sorpresa! Te vuelve a nacer la hierba mala. Pero eres perseverante y vuelves arrancar la hierba mala y te sientas a esperar que suceda el milagro; que nazcan las hierbas buenas, y así te pasas la vida con el mismo jardín de hierbas que no te gustan.
  Un buen jardinero te recomendaría que arranques la mala hierba y SIEMBRES la hierba buena. Si no siembras no cosechas.
  Las personas trabajan duro para quitarse esa actitud que no les favorece y hay momentos de gloria cuando cree que lo ha logrado y a los pocos días vuelve a ser el mismo pensador. No SEMBRÓ la nueva actitud.
  Cuando un pensante se propone a cambiar, debe entender que completado el ciclo de quitarse el hábito (quitando o deteniendo esa manera de pensar) debe abrir otro ciclo para instalar la actitud que desea.
  Por su puesto que previamente debe haber visualizado de manera detallada como quiere ser o sentirse. Debe dedicarle tiempo a pensar esa nueva actitud, tiempo para instalar el nuevo programa en su mente para que todo él vaya generando el nuevo comportamiento.
  Le va a llevar algo de tiempo acostumbrarse a ser de la nueva manera, por lo que no debe cantar victoria hasta que se vuelva un acto “natural”.
  A veces sucede que la persona está en esta etapa dando sus primeros pasos con la nueva actitud y por el hecho de que tambaleó, o tuvo un tropiezo y cayó en lo mismo, entonces corre a invalidar todo el trabajo que ha hecho y concluir con un epitafio en su tumba “aquí yace quien no pudo ser como quería”.
  Claro amiga(o), a veces sus allegados le dan una ayudadita para que se amarre la soga con la piedra al cuello y se lance del puente. La persona está dando los primeros pasos y cuando comete el error, le caen encima, conque siempre es el mismo, nunca va a cambiar y bla, bla, bla…
   Hágase esta pregunta; ¿Cuánto tiempo le dedica para concebir o crear la nueva actitud, hasta que esté a gusto de cómo quiere visualizarse, para así saber qué es lo que quiere exactamente.
  No es nada más que decir quiero ser un buen músico, o trabajar para ser un buen músico. Ya se debe tener una idea bien clara de lo que significa para ti ser un buen músico, esto incluye sentirse así, desenvolverse así, es un rol con todos sus detalles como sucede en la vida real.
  No como dicen algunos, “yo estoy trabajando duro porque quiero ser como fulano y zutano”. “yo quiero tener un cuerpo como el de fulana”. En estos ejemplos no se ve la SIEMBRA por ningún lado, pero claro, están trabajando y algo va a cambiar, pero no verá los resultados como los imagino.
  La gran falla de muchos programas de mejoramiento personal, de corrección de conductas, hábitos, etc. está en que no se hace el suficiente énfasis en instaurar la nueva actitud que previamente se diseñó.
  Si no se ha diseñado la actitud, la persona tiene que sentarse a dibujarla, a examinar los detalles y constatar que es así como quiere sentir ser. Es posible que tenga que buscar información que le describa aspectos de ese rol, para seleccionar los que le gustan.
  “Quiero ser valiente, o quiero perder el miedo”. Un propósito así, sin más nada, por el lado que se lo planteé funciona muy poco. Igual trabajar duro para ser mejor de lo que se es y no tener claro el objetivo. ¿Para qué quieres lo que quieres?
  ¿Para qué quieres buena salud? ¿Para qué quieres tener control del acto de pensar? La intención o la voluntad necesitan saber a dónde van a enfocarse, sino, no hay atención y el pensante divaga entre deseos frustrado.

    Ha sido un grato placer compartir. Buen provecho siendo como quieres ser.   Nos vemos pensante.