Translate

viernes, 17 de noviembre de 2017

LE VENDIÓ SU ALMA AL SISTEMA

ÉXITO EN LA VIDA, EL GRAN SUEÑO DE LOS PENSANTES
  Hola amiga(o) pensante. Mi respeto a los orgullosos pensantes que se dicen, han tenido éxito en la vida y son ejemplares para que los imiten. Y mi respeto a quienes madrugan y casi no duermen para lograr ese éxito.
  Yo soy uno de los que no le da ni frio ni calor estos orgullos, ni está en mis planes buscar ese éxito, tal como observo que se lo plantean y como se lo enseñan a las nuevas generaciones.
   Tener metas y sueños es fundamental en la vida, (parece una contradicción de mi parte) Ya que son estas las que permiten ese éxito que tanto anhelan los pensantes que se dicen estar conscientes de lo que quieren.
   Yo hace tiempo me pregunte; ¿Éxito en la vida, pero en cuál vida? Recuerdo que alguien muy querido me explico (mi papá) y me puso ejemplos de lo que eran personas exitosas en la vida.
   Quedé como un irreflexivo, o un bruto, no podía entender, pero callé, seguí haciéndome la pregunta; “éxito en la vida”.
   Di muchos tumbos desde mi juventud, pero llegue a una conclusión y tome una decisión, (afortunada conclusión y decisión) Me dije, “voy a trabajar para tener éxito EN MI VIDA; no en la vida”.
   El éxito en la vida, sin el éxito en mi vida es una falacia. No caeré en esa trampa, primero resuelvo los misterios de mi propio mundo y luego veré que hago.
  Y nunca abandone ese objetivo, la conquista de mí mismo no fue nada fácil, ni lo logre en tres días. Pero lo logré, el éxito “en mi vida” es tan grande y espectacular que, no han parado los fuegos artificiales de celebración.
   Pero todo eso sucede por dentro, por fuera parezco el mismo no exitoso de siempre.
   El sistema tentador, no cesa de intentar captarme para que corra detrás de sus iconos, para llegar a ser más que ellos, tan exitosos como ellos, o más. Los record Guinness y la historia esperan por mí.
   Y yo me río (por dentro), ya llegué a donde quería llegar, me da igual ser uno más del montón desde sus puntos de vistas.
   A la misma familia le importa un carajo este éxito, esa no es una herencia que tenga valor y no tienen como vanagloriarse o hincharse un poco cuando hablen de su papá, de su abuelo, de su hermano, de su primo, etc. (No es que no me quieran, pero como les gustaría se hijo o familia de un famoso)
  Te preguntaras; ¿y a que se debe que hables de esto que parece tan personal? 
   La razón, la saben aquellos que han tenido éxito en sus vidas, o con sus vidas. Ellos si pueden entender lo que se siente, no solo la gran felicidad y satisfacción, también lo que se siente al ver como la humanidad se conduce como diletantes con sus propias vidas y aspiran tener éxito en una vida que es una ilusión.
  Una vida de éxitos no significa nada, en términos de consciencia espiritual.
   El único futuro que debe preocupar en esta ilusoria vida, es el futuro como consciencia.
   Pero esto no es real para quien esta agobiado por las necesidades de supervivencia.
   Imaginen un pueblo como el venezolano, que, hasta el mismo dinero, (el papel moneda se vende como mercancía ganándole hasta 25% o más). El efectivo escasea y ni los bancos, a veces no tienen como darte tu dinero, o te dan una pequeña cantidad.
   Más apremiante las necesidades, más real se le hacen los sueños de convertirse en millonarios o ser exitosos en la vida. No importa un carajo la propia vida.
   Hace años decían una expresión, “le vendió su alma al diablo”.
Yo digo ahora; “Le vendió su alma al sistema”. Y el sistema si está teniendo éxitos con las vidas de quienes quieren conquistar sus señuelos.
  ¿Han visto las carreras de “galgos” o perros? Los pobres corren detrás de un conejo que, si lo logran agarrar, cosa imposible, no se lo pueden comer.
   Así andan corriendo la mayoría de los pensantes en este planeta.

   Esta es la razón, por la que te hable de mi vida. Un gran saludo y buen provecho con los éxitos en tu vida. Nos vemos pensantes.