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viernes, 10 de noviembre de 2017

PARA RECUPERAR LA CONSCIENCIA, NO HAY ATAJOS

 PUEDE SER QUE ESTES ENTRAMPADO Y NO LO SEPAS
   Hola amiga(o) pensante. Los problemas que se padecen de inconsciencia, no se resuelven con atajos, o dos o tres trucos milagrosos.
   No se puede tratar de ahorrar camino, dejando de pasar por donde debe y tiene que pasar.
   Existen atajos, pero si no están en el gradiente adecuado de ese pensante, se va a tropezar y se va a sacar los dientes con el piso.
   Ya muchos andan desdentados, invalidando conocimientos o prácticas efectivas para el despertar de consciencia. Los malos resultados de su mala praxis, le dan una firme convicción que la técnica no funciona.
   Los mismos pensantes repiten con gran credulidad la expresión; “cada cabeza es un mundo”, “no hay dos personas iguales” “cada quien tiene su propio caso”, etc. Pero no parecen entenderlo, y a veces ni el mismo maestro, quien le da la misma receta, a todo el que le plantea “el mismo problema”.
   En primer lugar, no hay persona que sepa cuál es su verdadero problema, si lo supiera ya lo hubiera resuelto. Llama problemas a los síntomas.
  Y son esos síntomas o efectos lo que quiere quitarse, toda su intención y atención está en eso y no en la causa ya que la desconoce.
   Y, en segundo lugar, el diagnostico debe ser tan bueno como el procedimiento para ayudar a que el pensante resuelva su caso.
   El diagnóstico previo a cualquier tratamiento es un requisito fundamental y casi todo el mundo receta, aconseja, recomienda, etc, sin haber hecho un estudio muy cuidadoso de ese caso.
   ¡Uff! Las redes están llenas de haz esto, esto y lo otro. A la medicina natural la están desprestigiando al recomendarlas como panaceas y como infalibles tratamientos sin conocer el caso.
  Por lo menos en el campo de la medicina se cumple ese fundamental requisito, pero por el sector de la medicina alternativa, uso de plantas medicinales, se receta sin diagnósticos y se recomienda la misma fórmula a todo el mundo, “para los mismos síntomas”. O el “nombre” de la enfermedad.
   La atención psicológica no solo debe ser para pacientes de enfermedades terribles, todas son mortales. Hasta un simple resfriado puede matar.
  Todo pensante enfermo físicamente, su estado psicológico o descontrol de la actividad pensativa no está en buenas condiciones, y es determinante para los resultados del tratamiento que debe seguir.
   Los hechos o causas de ese descontrol, o de su estado de consciencia o inconsciencia son completamente diferentes en cada pensante. Eso sin contar los efectos de sus particulares vidas pasadas que influyen en su condición presente.
   A parte de un buen diagnóstico de su caso, el pensante que está trabajando para recuperarse de sus debilidades psicológicas, o está en plan de crecimiento personal o espiritual, debe aclarar los siguientes puntos:
a)    ¿Considera que está en proceso de recuperar la consciencia que ha perdido?
Si está es su idea, si así lo cree, está considerando que en el principio de su existencia era o es plena consciencia, y por alguna causa o motivo perdió consciencia, la disminuyó o redujo su grado de lucidez.
b)   ¿Considera que está en proceso de volverse consciente?
Si esa es su idea, está considerando que en el comienzo de su existencia era un inconsciente (puro barro) y está pasando por un proceso evolutivo o de transformación para llegar a ser un ser espiritual consciente.
Las personas que comparten la idea de A) son personas que todo su trabajo espiritual está enfocado en despertar del letargo o del adormilamiento en que han caído.
   Son pensantes que se les invita a ver vidas pasadas y en seguida están ahí examinando los hechos que puedan estarle causando algún grado de inconsciencia.
  Son pensantes que consideran que las respuestas están en ellos, ya que en su esencia son plenamente consciente y fuente de sabiduría para resolver su caso.
  Saben que el estado en que se encuentran es una apariencia engañosa, y por eso confían en hallar todas las respuestas en sí mismo que les aclare la consciencia.
  El gran problema para estos pensantes, es cuando no se mantienen firmes en su idea y permiten que el sistema social operante los haga confundir o dudar.
  La educación y las autoridades dueños del conocimiento y la verdad le hacen divagar en la firmeza de su credibilidad.
  La idea científica de que son cerebros pensantes (masa encefálica y todos sus componentes) y la religión que les niega el poder de auto-transformación, de auto-liberación y todos los autos, para ponerlos en manos de… “otro”. Los hacen ser incoherentes en su ardua tarea de quitarse el yugo de sus propios pensamientos, las ataduras de sus propias consideraciones.
  En esta primera idea, cada pensante es responsable de su propio caso, por lo tanto, él solo, tiene que resolver sus entuertos. Si espera por su “Dios” que le resuelva lo que él se ha creado, se contradice.
  Los pensantes que están de acuerdo con el punto B) “que consideran que comenzaron sus existencias inconscientes”. Son pensantes que están conforme con la evolución que han sufrido.
  Están orgullosos de ya no ser como los monos a pesar de haber evolucionado de ellos.
   Son pensantes que los efectos placebos, los milagros, las curaciones de personas que consideran ser más poderosos que ellos, etc le suceden, se le hacen realidad. Pero ellos mismos no se creen capaces de curarse físicamente o liberarse espiritualmente.
  Grandes rebaños de pensantes abarrotan locales donde los recomendados o privilegiados por el señor, (alguien que llaman Dios) se encargan de conducir no solo sus vidas espirituales, también otras cosas materiales.
  De estos pensantes dependientes está lleno el planeta, y se seguirá llenando con las nuevas generaciones.
   La carne fresca que está por nacer, tiene que ser menos auto-determinados, más dependientes y manipulables.
  Como puedes observar, soy del grupo a), y es por esta razón que todo mi trabajo de investigación y lo poco que publico, es para promover la auto-suficiencia en lo que respecta a la mente y el espíritu.
  El cuerpo físico al no estar hecho solo de las ideas del pensante, y su naturaleza es producto de la evolución, si puede ser ayudado desde el exterior a curar o reparar sus males por otros pensantes.
   En lo espiritual, el atajo más sorprendente y que atrae a tantos pensantes, es el camino fácil de la salvación espiritual con solo colocarle la mano en la cabeza y que acepte la creencia que se le propone.
  No dudo de los efectos beneficiosos y placenteros que pueda experimentar, mientras sea un creyente “a pie juntillas”, muchas cosas se le hacen realidad, siempre y cuando cumpla al pie de la letra lo que se le indique en la congregación.
  No hay ninguna diferencia con ir al brujo y creer que con bañarse con unas esencias le cambia la suerte, y de que se las cambia, se las cambia. Sobran testimonios.
   Sus propias consideraciones funcionando como siempre para él, pero en estos casos le dan la autoría o el poder a otra causa, mientras ellos se consideran incapaces de sanarse a sí mismo o de poner orden y paz en su mundo interior.
   Para el despertar de consciencia no hay atajos, y sin un buen diagnóstico, se va dando tumbos con graves consecuencias.

   Ha sido un grato placer. Buen provecho con tu consciencia.  Nos vemos pensante.