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miércoles, 21 de febrero de 2018

¿DIFICULTADES ACEPTÁNDOTE A TI MISMO?


VUELVE A TU ROL DE PENSANTE Y RECOBRARAS TU PODER.
   Hola amiga(o) pensante. Hablamos en la entrada anterior de las dificultades para la aceptación de hechos no deseados, imprevistos, sorpresivos, de gran impacto que hacen que el pensante quede como loco.
  Y quedamos pendientes de ver la diferencia con la aceptación de aspectos de la personalidad o manera de ser y de la apariencia física.
  Los hechos dolorosos o no deseados ocurren, y el sunami de efectos golpean al pensante y su mundo. El estado en que se encuentre el pensante es determinante para el tipo de reacción que va a tener.  Y allí queda lidiando con las secuelas de los efectos recibidos.
  En cambio, su manera de ser y su aspecto físico, son realidades que permanecen con él en un tiempo continuo. El hecho de ser como es no puede olvidarlo con el paso del tiempo como hace con los hechos, ni puede hacer trucos para hacerse el desentendido.
  Estas realidades o las acepta o trabaja arduamente para hacer los cambios que le sean posibles hacer.
  Con las actitudes tiene la opción de cambiarlas por completo, pero con el cuerpo tiene sus limitaciones para hacerle modificaciones.
  Eso sin hablar de los cambios mentales o manera de pensar con respecto al físico, que es la raíz de sus problemas de no aceptación de su cuerpo.
  La persona que está de acuerdo, que si se acepta “tal como es”, logra superar sus problemas, para lograrlo tiene que hacer procedimientos diferentes a los hechos de impacto, que son solo realidades que pasaron y han quedado a nivel de recuerdos. (Registros mentales)
  La nariz torcida, el color de la piel, su débil actitud ante los demás, su miedo, etc. son realidades que están en tiempo presente y su atención no deja de estar enfocada en eso.
  Lograr la aceptación significa lograr hacer cambios de actitudes. Son procedimientos dirigidos a la manera de pensar, por lo tanto, hay que re-evaluar los contenidos de los pensamientos pasados que puedan estar dictando esos comportamientos.
  A diferencia de los pensantes golpeados por la muerte de un pariente, o de un divorcio, que están al borde del nocaut, estos pensantes vienen cargando su cruz con sufrimiento, pero no están en confusión.
   Suena fácil decir: “hay que aceptar los hechos o aceptarse uno mismo tal y como es”. Y sobre todo se ve fácil, cuando es otro quien tiene el problema.
  Muchos casos necesitan ayuda de expertos, sin embargo, insisto en proporcionar un valioso dato para que la misma persona se prepare para resolver todos los problemas que tenga con los efectos de sus ideas o pensamientos.
   El ROL de pensante o pensador, nadie más puede hacerlo por otra persona. Vital es el acto de pensar.
  Todas las personas que existen, están vivas (conscientes), pero solo los que piensan. En el grado que lo hagan, están vivos o conscientes de verdad en ese mismo grado.
  La gente con problemas de aceptación o de cualquier otro problema psicológico puede pagar a expertos para que los guíen, no para que piensen por ellos. Aunque hay quienes pagan para que le digan cómo debe pensar. Son muchas las razones para esa actitud, pero en general, les cuesta asumir el ROL de pensante.
  El rol de pensante es tan, pero tan natural, que muy pocos le paran o le prestan atención.
   Consumen una vida entera y nunca se detuvieron a examinar, “como era que hacían para pensar”. Sabían que pensaban, sabían que sus ideas tenían que ser respetadas, pero nunca se ocuparon de ver como hacían esas ideas.
  Pero eso no es lo peor: tenemos una sociedad con las más encumbradas autoridades mundiales afirmando que el CEREBRO es el que piensa.
  Ellos ignoran aún como hace el cerebro para producir ideas, sobre todo, esas ideas brillantes que han cambiado el mundo. Y si ellos no lo saben, ¿Qué puede saber tu o yo?
  Mientras ellos estudian el cerebro pensante de otro, para conocer todos sus secretos, sus cerebros se vuelven más inteligentes, y ellos permanecen en la oscuridad, hasta el día que abandonen el cuerpo y recuerden quienes son.
  No esperes hacer consciencia de que no eres el cuerpo físico en el momento que debas abandonarlo. Si ya es real para ti, entonces sabes que EL ROL DE PENSANTE, lo tienes tú y no el cerebro.
  Entonces, usa esa consciencia para ACEPTAR, no puedes negarte ya a reconocer que son tus ideas, tus pensamientos o consideraciones los que te están maltratando.
  Y si sabias que tú eres el pensante, pero no habías dedicado tiempo a entrenarte, entonces, usa esa consciencia para enfocarte en hacerte fuerte en el acto de pensar y deja ya de querer tener una MENTE poderosa. El poderoso en tu mundo eres tú, pensante.
   Ha sido un grato placer. Buen provecho aceptándote tal y como eres.  Nos vemos pensante.